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Infraestructuras

AVE Málaga–Barcelona: como bajarán los tiempos de viaje con el nuevo proyecto de alta velocidad

El proyecto AV350 del Ministerio de Transporte reducirá el tiempo de viaje del AVE entre Málaga y Barcelona y evitará el paso por los túneles saturados de Madrid

El ministro de Transportes, Óscar Puente, este viernes en Madrid durante la visita al nuevo taller de alta velocidad de la compañía pública en Fuencarral.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, este viernes en Madrid durante la visita al nuevo taller de alta velocidad de la compañía pública en Fuencarral. / Daniel Gonzalez / EFE

Miguel Ferrary

Miguel Ferrary

Málaga

El anuncio del ministro de Transportes, Óscar Puente, de una inversión millonaria para mejorar la alta velocidad con el proyecto AV350 tendrá un impacto en la mejora de los viajes del AVE entre Málaga y Barcelona.

Este proyecto busca revolucionar el transporte ferroviario para hacer frente a la competencia de las nuevas operadoras ferroviarias y que se basa en dos pilares fundamentales: renovar las vías de alta velocidad y construir una nueva estación en Parla que descargue la saturada de Atocha y facilite las conexiones sin entrar en Madrid capital.

Reducción prevista de los tiempos de viaje

La ejecución de este proyecto supondrá reducir los tiempos de viaje. Un trayecto entre Málaga y Barcelona, que en la actualidad tarda unas 6 horas si es directo y 7.30 horas en el peor de los casos con transbordo en Atocha, se podría reducir entre 20 y 40 minutos, que podría ser más con la nueva estación prevista en Parla y que podría estar disponible en unos tres años.

¿Cómo se reducirá el tiempo de viaje?

Una de las claves del proyecto AV350 es la instalación de nuevas traviesas aerodinámicas, que el Ministerio de Transporte prevé inicialmente para el tramo Madrid-Barcelona. Estas traviesas buscan reducir en un 21% la carga aerodinámica durante el tránsito de los convoyes de trenes a su paso por las vías y, por tanto, se pueda aumentar la velocidad comercial de los 300 kilómetros por hora actuales a los 350 kilómetros.

Esto sería posible porque con las nuevas traviesas, al tener menos carga aerodinámica impiden que el balasto (las piedras que se encuentran entre las traviesas) se succionen hacia arriba al paso del tren, con el riesgo de impactar en los bajos, permitiendo que las actuales locomotoras puedan aprovechar su potencial en velocidad.

El propio Óscar Puente apuntó que este cambio en la infraestructura "permite una velocidad un 12% superior con la misma carga aerodinámica y esto hace que una velocidad de 330 kilómetros por hora con esta aerotraviesa, en términos reales, equivalga con las condiciones actuales a una velocidad de 370 kilómetros por hora si colocamos esa traviesa".

El ministro de Transportes, que considera que esta inversión marcará "un nuevo punto de partida" en el transporte en España, adelantó que este cambio se hará inicialmente en la línea de Alta Velocidad entre Madrid y Barcelona, de forma que el tiempo de viaje baje de las dos horas entre las dos capitales y, de paso, beneficie a todas las composiciones del AVE que usen esta vía para conectar con el sur: Málaga, Sevilla y Córdoba.

Plano de la línea AVE a su paso por Madrid

Plano de la línea AVE a su paso por Madrid / L. O.

La futura estación de Parla

El segundo elemento que redundará en la reducción de viaje entre Málaga y Barcelona es la construcción de una nueva estación del AVE en Parla. Esta localidad, situada en el sur de la comunidad de Madrid, cerca de Toledo, acogerá esta infraestructura que permitirá descargar la saturada estación de Atocha y sus túneles, muy saturados actualmente.

También aportarán una mejorar de los tiempos de viaje en los trayectos largos desde Málaga y Sevilla a Barcelona o a la inversa, ya que evitar tener que pasar por las vías que cruzan la capital, con la reducción de velocidad que eso supone y el desvío en su recorrido.

La nueva estación se ha previsto en una zona abierta, plana y sin necesidad de túneles, que obligan a reducir la velocidad. Además, eso facilita su construcción al no tener que convivir con otros usos ciudadanos. También se busca que encaje con otras obras en marcha como la estación pasante de Atocha y reducir la actual saturación de Atocha y Chamartín.

La consecuencia más inmediata es la mejora del tránsito general de los trenes por el nudo ferroviario de Madrid y reducir la carga en los túneles de Atocha, que actúan como un embudo y así habría varias alternativas de paso. Esto redunda en una mayor velocidad comercial, mejorando el AVE Málaga - Barcelona con viajes más cortos y absorbiendo los incrementos de tráfico esperados con la alta velocidad desde Madrid a Portugal, a través de Extremadura, y el crecimiento previsto en la línea desde Andalucía a Madrid.

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