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Crónicas de la ciudad

Bulevar Adolfo Suárez: un descomunal lío de tráfico en el horizonte

Con el Ministerio de Transportes avisando desde hace años de que no es posible conectar el Bulevar Adolfo Suárez con la Ronda Oeste, y los rascacielos de Repsol en lontananza, se avecina tormenta de Movilidad

El Bulevar Adolfo Suárez, a su paso por los terrenos de Repsol, en el verano de 2022.

El Bulevar Adolfo Suárez, a su paso por los terrenos de Repsol, en el verano de 2022. / A.V.

Alfonso Vázquez

Alfonso Vázquez

En Málaga es tradición que grandes proyectos se inicien por el tejado y luego, ya se va viendo dónde plantar los cimientos.

Lo vemos en el plan de los puentes plaza del Guadalmedina, una solución estética para el río que, aparte de que se ha presentado más veces que Íñigo Montoya -el personaje de la película ‘La princesa prometida’-, deja para las próximas generaciones una solución hidrológica para el cauce.

Ya saben, en estos tiempos de cambio climático, en caso de una gran avenida de agua contamos con la amenaza perpetua -minusvalorada por la Junta de Andalucía- de un embalse en la cabecera de la ciudad. La desgracia de Valencia, por desgracia, no ha alejado por ahora a nuestra administración autonómica de la autocomplacencia.

Más preocupados por facilitar la movilidad entre uno y otro lado del río y embellecer el Guadalmedina que por eliminar el riesgo de catástrofe, en otro rincón de Málaga nuestros cargos públicos comienzan a toparse con una realidad anunciada desde hace años, y a la que no han querido enfrentarse hasta no hace mucho.

Es la famosa conexión entre el Bulevar Adolfo Suárez, el tramo soterrado de las vías del tren, y la Ronda Oeste. La plataforma ciudadana Bosque Urbano Málaga lleva muchos años en contacto con el Ministerio de Transportes y haciéndose eco de su reiterado dictamen de que no es posible esta comunicación.

Como publicó hace unos días este periódico, ahora es el propio Ayuntamiento el que por fin se ha caído del guindo, al reconocer, en primer lugar, que el Ministerio de Transportes ni siquiera tiene planificada esta conexión; y, por otro lado, que los estudios municipales para cuadrar el círculo y conseguir la comunicación no han dado con una «conexión razonable».

Tormenta a la vista

Se avecina una tormenta de Movilidad, con caos de tráfico de órdago. Por eso, en este asunto de un bulevar que hoy es un vial sin salida habría que desactivar tanto la ‘cuenta de la vieja’, como las ‘cuentas de la lechera’.

En primer lugar, la cuenta de la vieja de nuestro alcalde, al calcular que con los rascacielos de Repsol se ahorrará más Co2 que con un bosque urbano; toda una ‘leyenda urbana’ huérfana de datos.

Por otro, las cuentas de la lechera de que toda la zona será un hervidero de pisos y oficinas con cómodo desagüe a la MA-20. Como señala la plataforma ciudadana, es hora de parar y repensar algo más acorde con el siglo XXI y el interés general: un gran bosque urbano.

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