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Sanidad

Más de la mitad de las enfermeras de Málaga han sufrido acoso sexual en su trabajo

Una de cada dos profesionales andaluzas ha padecido comentarios sexistas y el 22% afirma haber tenido “contacto físico no solicitado ni deseado”, según una encuesta elaborada por Satse 

Un 63% de las enfermeras y fisioterapeutas andaluzas denuncian haber sufrido situaciones de acoso en el entorno laboral

Un 63% de las enfermeras y fisioterapeutas andaluzas denuncian haber sufrido situaciones de acoso en el entorno laboral / L. O.

Arancha Tejero

Arancha Tejero

Málaga

Las profesiones dedicadas al cuidado, como las enfermeras, han sido históricamente estereotipadas y sexualizadas y los datos demuestran que, a día de hoy, siguen sufriendo en su entorno laboral comentarios sexistas, invasión de su espacio personal o contactos físicos no deseados, como manos en la cintura, tocamientos en los glúteos o propuestas sexuales. 

Así lo revela una encuesta realizada por el sindicato de Enfermería de Satse, para visibilizar el acoso sexual o por razón de sexo que padece el colectivo. Los datos que arroja son “muy preocupantes”, según el sindicato, ya que indican que más de la mitad de enfermeras y fisioterapeutas de Andalucía (un 63,59%) han sido víctimas en los últimos tres años de este tipo de comportamientos durante el ejercicio de su trabajo, aunque en la gran mayoría de los casos no denuncian.

La encuesta se ha realizado a 1.550 enfermeras y fisioterapeutas de Andalucía durante los meses de octubre y noviembre, de las cuales 441 profesionales eran de Málaga, es decir, el 28% de la muestra total. Según afirma el secretario provincial de Satse Málaga, Juan José Sánchez, los datos son “totalmente extrapolables a Málaga”, ya que la participación de las enfermeras malagueñas “ha sido la mayoritaria”. 

“La encuesta lo que viene a constatar es que todavía siguen quedando conductas que son de acoso en el trabajo en el ámbito de nuestra sanidad pública”, sostiene Sánchez, que aclara que la encuesta se ha realizado principalmente entre enfermeras y fisioterapeutas que trabajan en el sector público. “Son conductas a las que muchas veces la sociedad no les da la importancia que verdaderamente tienen, porque, evidentemente, hay que ser totalmente intolerante con esta actitud machista”, subraya el secretario, que lamenta que estas conductas sean, a menudo, normalizadas o silenciadas. 

Comentarios sexistas

Los principales resultados obtenidos demuestran que una de cada dos enfermeras y fisioterapeutas (48,4%) han sufrido comentarios y/o chistes sexistas ofensivos en su presencia. Un 27,25% han padecido alguna invasión deliberada de su espacio personal y un 25,44% se han sentido menospreciadas o han sufrido condescendencia.

Además, dos de cada diez (22,38%) afirma haber sufrido “contacto físico no solicitado ni deseado”, como una mano en la cintura, abrazos y/o tocamientos en los glúteos u otras zonas sensibles o íntimas. El estudio también señala que el 10,9% asegura haber experimentado intentos no deseados de tener una cita y/o proposiciones para tener actividad sexual a pesar de sus intentos de disuasión.

Miradas, roces o piropos

En concreto, el 25,87% de las profesionales andaluzas preguntadas dice que ha sido víctima de miradas insinuantes e inapropiadas de carácter sexual; al 22,46% les han intentado tocar o rozar, y al 19,11% las han llamado su atención de forma sexual, con silbidos o piropos ofensivos.

Los resultados también constatan que no se trata de un hecho aislado, sino que el el 40,22% de las encuestadas asegura haber sufrido estas situaciones o similares entre dos y cinco veces a lo largo de su vida laboral. Pese a la frecuencia, ocho de cada diez (86,52%) de los casos no se ponen en conocimiento del centro ni se denuncia, bien por desconocimiento del procedimiento y derechos existentes o por la falta de confianza en la eficacia del procedimiento. De hecho, el 63,35% de las enfermeras y fisioterapeutas preguntadas desconocen si existe un protocolo de actuación frente el acoso sexual y por razón de sexo al que acogerse.

Conductas normalizadas

“Sí que lo exteriorizan cuando se les preguntan directamente por ello, como es el caso de esta encuesta, pero, en el día a día, hay algunos comentarios que las compañeras lo banalizan y no le dan la importancia que realmente tiene”, apunta Sánchez, que insiste en que estos comportamientos “no se deben permitir”. 

Por ello, animan a todas las profesionales a denunciar siempre y explica que, precisamente, ese es uno de los objetivos de esta campaña, que forma de la parte de la estrategia de información y sensibilización que Satse ha puesto en marcha, a nivel nacional, en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, bajo el lema: ‘Sí que pasa… Es acoso’.

Otros datos relevantes que ofrece la encuesta es que el 35,47% de las profesionales andaluzas afirma que ha sido tratada de manera diferente por su sexo y que al 32,49% le han contado historias o bromas sexuales que le resultaron ofensivas. La encuesta concluye que, en los últimos tres años, el 63,59% ha sufrido alguna de estas situaciones que pueden ser consideradas de acoso sexual o por razón de sexo.

Tolerancia cero

“La sociedad debe de ser consciente de que cualquier tipo de acoso, en este caso estamos hablando de acoso sexual, es inaceptable en el ámbito laboral y en el ámbito de la convivencia ciudadana”, remarca el secretario de Satse Málaga, que insiste en que esta encuesta  constata una realidad que las enfermeras viven día a día y que tiene que ser totalmente “desterrado” de nuestra cultura.

Desde el sindicato, reclaman que se promuevan condiciones laborales que prevengan el acoso sexual y por razón de sexo a través del cumplimiento exigente de los planes de igualdad y protocolos que buscan su prevención, detección temprana, denuncia y apoyo y asesoramiento a las víctimas. También demanda medidas preventivas que promocionen una cultura de “tolerancia cero al acoso” mediante la difusión e información del procedimiento existente, así como formación obligatoria para todo el personal y campañas de sensibilización permanentes.

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