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Crónicas de la ciudad

La capilla oculta de la Catedral de Málaga revela un retrato enigmático de una ciudad misteriosa

Junto al altar de la capilla más desconocida del Templo Mayor hay una vista de una ciudad fortificada, coronada por una antigua bandera del imperio español. Estas son dos de las teorías que la identifican.

Retrato de la ciudad amurallada en la capilla no abierta al público, en la Catedral de Málaga.

Retrato de la ciudad amurallada en la capilla no abierta al público, en la Catedral de Málaga. / A.V.

Alfonso Vázquez

Alfonso Vázquez

El pasado lunes este diario publicó un reportaje sobre la capilla oculta de la Catedral de Málaga, un vestigio histórico porque es la única que estuvo dentro de la Mezquita principal, y la única que quedó integrada dentro del Templo Mayor; una vez la mezquita fue demolida en la segunda mitad del siglo XVI.

Se trata de una capilla no abierta al público, de la que habla el investigador Alberto Palomo en su reciente libro sobre las capillas catedralicias y que, en sus orígenes, estuvo dedicada a San Gregorio. Sin embargo, pasó muchos años convertida en trastero, hasta que en los años 60 del siglo pasado volvió a habilitarse.

A partir de entonces fue conocida como ‘la capilla del jardín’, dado que da al jardín del Sagrario. Su interior, con el tiempo, se fue adornando con objetos que conservaba el propio Templo Mayor, como un sobrio Cristo de la escuela castellana del XVI, la figura principal del altar, pues a los pies tiene una antigua Dolorosa.

Los dos cuadros

Hay algo verdaderamente llamativo en esta capilla, y es que, a los lados del Cristo hay sendos cuadros ovalados, uno de los cuales, el de la izquierda, muestra una ciudad coronada por la bandera blanquirroja de la cruz de Borgoña, es decir, la enseña del imperio español durante muchos siglos.

Lo llamativo de esta ciudad es su gran parecido con Málaga. El arquitecto Luis Ruiz Padrón, en su soberbia tesis doctoral sobre los dibujos sobre Málaga y la evolución del paisaje desde el siglo XVI a 1850, analiza muchos de los grabados y pinturas que han plasmado la Ciudad del Paraíso y constata cómo, en muchas ocasiones, lo que se ha reproducido es una ciudad idealizada, con una orografía más propia del Himalaya que de la Bahía de Málaga.

Eso es, precisamente, lo que puede verse en esta vista en la que, de corresponderse con nuestra ciudad, nos mostraría la representación idealizada e inexpugnable de una Málaga amurallada, con su coracha terrestre y un Castillo de Gibralfaro más propio de ‘Exin Castillos’.

El segundo cuadro del altar, en la capilla más antigua de la Catedral de Málaga, no abierta al público.

El segundo cuadro del altar, en la capilla más antigua de la Catedral de Málaga, no abierta al público. / A.V.

Recordaría el ángulo a la posible representación de Málaga en el cuadro de la Batalla de Lepanto del Museo Naval de Madrid.

Claro que habría otra explicación, detalla Alberto Palomo, y es que el otro cuadro que le acompaña muestra a un fraile trinitario, una orden dedicada a la liberación de cautivos en el norte de África. Por eso, apunta que la ciudad fortificada, en realidad podría ser Orán, que fue posesión española hasta el siglo XVIII. ¿Es Málaga o es Orán? Esa es la cuestión.

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