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Vivienda

Graves humedades y filtraciones en una VPO de Málaga entregada hace menos de dos años

Los vecinos de la promoción Zurbarán, en la calle Hermanos Oliver de Olletas, denuncian múltiples fallos de construcción en estas viviendas protegidas entregadas en abril de 2024

Problemas en una VPO de Málaga: vecinos alertan de fallos de obra nueva y daños por humedad

Manuel Díaz

Manuel Díaz

Málaga

Humedades en los suelos, grietas en las paredes, goteras en los techos y escapes de agua tanto en las zonas comunes como dentro de las viviendas cada vez que llueve. Es la situación que denuncian los vecinos de la promoción municipal Zurbarán, en Olletas, un edificio de ocho viviendas protegidas en alquiler para jóvenes que el Ayuntamiento de Málaga entregó en abril de 2024 en la calle Hermanos Oliver, en el distrito Centro. Según los inquilinos, los problemas afectan al edificio prácticamente desde el primer día y se deben a fallos en la construcción.

La denuncia la presenta en nombre de los residentes Rafael Ruiz Vigo, quien explica que ni siquiera funcionan correctamente los platos de ducha, que no evacuan el agua, en unas viviendas que aún no alcanzan los dos años de antigüedad. La promoción incluye ocho viviendas en régimen de arrendamiento con opción a compra, con superficies útiles de entre 68,75 y 70 metros cuadrados, tres dormitorios, un baño y un aseo.

Daños en paredes por culpa de la humedad.

Daños en los marcos de las puertas por culpa de la humedad. / Manuel Díaz

Sorteo público

La obra fue ejecutada por la constructora Sardalla Española S.A., con un presupuesto de 735.976,23 euros (IVA incluido), financiado íntegramente por la Sociedad Municipal de la Vivienda. La elección de los inquilinos se realizó mediante sorteo público entre los inscritos en el Registro de Demandantes de Vivienda con ingresos inferiores a 2,5 veces el Iprem.

Según los datos del Ayuntamiento, la renta mensual oscila entre 499 y 509 euros (IVA incluido), al tratarse de viviendas con opción a compra. Además, el 50% de las rentas abonadas se descontaría del precio final —entre 167.000 y 170.000 euros— si el adjudicatario ejerce la compra a partir del séptimo año. “¿Pero quién va a querer comprar esto en el estado en que se encuentra?”, lamenta Ruiz.

Los platos de ducha de los baños tampoco tragan.

Los platos de ducha de los baños tampoco tragan. / Manuel Díaz

Problemas de humedad

Los problemas de humedad son recurrentes. La vecina del 1º B, la más afectada, los sufre desde el inicio. Ruiz, residente en el 2º B, asegura que las humedades ya están alcanzando su salón y agrietando el pladur. En el tercer piso, cada vez que llueve entra agua por la pendiente del suelo, llegando al salón. Incluso el ascensor se avería con frecuencia porque el agua se filtra hasta el foso, pese a los intentos de los vecinos de contenerla colocando toallas como barrera.

Ana Heredia es esa vecina del primero y dice que “todo comenzó con problemas en el techo del cuarto de baño, que luego se extendieron al aseo porque están comunicados". "La pintura del techo se desprendió por completo y quedó totalmente deteriorado. Después, los marcos de las puertas comenzaron a hincharse y a ponerse verdes. Me dijeron que era por fregar, pero yo limpio toda la casa, no únicamente los baños. Hasta ahora he perdido tres puertas: la corredera del salón, la del cuarto de baño y la del aseo, que también está inservible porque se ha hinchado por la humedad y no se puede mover”.

Desperfectos

Las viviendas tienen una infinidad de desperfectos: “Los suelos también se levantan y las juntas se desprenden. Las duchas están llenas de agujeros, no están correctamente selladas y no tragan el agua. Tengo que tener un chupón al lado porque, si no, se forma una especie de piscina. Además, el techo de la cocina chorrea agua constantemente debido a la humedad. Mi habitación está llena de humedad y hongos. Eso puede tener solución, pero las puertas ya no. Si la casa fuera mía, yo misma la arreglaría, pero no somos propietarios, solo inquilinos”, explica Heredia.

Ayuda psicológica

La inquilina denuncia que “estos problemas afectan totalmente mi vida diaria. Estoy acudiendo al psicólogo porque mis hijos se bañan y, de repente, empieza a salir agua al salón. Tengo tres hijos pequeños, y en una ocasión se formó un charco tan grande que mi hija se cayó. Vivo con mucha inseguridad, depresión y malestar. Yo estaba muy ilusionada con esta casa, porque es bonita, pero la construcción está llena de fallos”.

La inseguridad se ha apoderado de los vecinos de la promoción Zurbarán: “En las zonas comunes, al principio no había luz. Tuvimos que insistir mucho para conseguirla, y ahora solo funciona a partir de las siete de la tarde. Los niños de la comunidad se han caído varias veces por los charcos que se forman y por las filtraciones constantes. Se generan auténticas cataratas de agua y los techos, hechos de chapas, parecen que van a desprenderse del peso de la humedad”, señala.

Toallas en la puerta del ascensor para impedir que el agua penetre en el foso.

Toallas en la puerta del ascensor para impedir que el agua penetre en el foso. / L. O.

Ascensor roto

El ascensor es inservible cuando llueve: “El ascensor deja de funcionar cada vez que llueve. A mí, que vivo en un primer piso, no me afecta tanto, pero para quienes viven en un cuarto piso es un problema grave. Mi marido se marcha por la mañana y vuelve por la noche; yo me quedo sola con tres niños pequeños, y subir la compra sin ascensor es agotador”, apunta esta vecina.

Heredia afirma que “la comunicación con la constructora ha sido pésima". "Nos responden con excusas absurdas. Dicen que la ducha no traga porque el arquitecto eligió ese plato; que si tenemos quejas, las dirijamos a la marca que lo fabricó. Que los problemas en las juntas son culpa de las limpiadoras por usar demasiados productos", asegura.

"Cada vez inventan una explicación distinta y ya ni entiendo lo que dicen .Lo que esperamos es que la propiedad hable directamente con la constructora. La vivienda aún no es nuestra, y para unas cosas nos consideran propietarios y para otras, inquilinos. El administrador me dijo claramente que a mí no me van a atender porque no soy la propietaria. Yo solo quiero que el dueño se haga cargo, porque para eso estamos pagando”, insiste.

La preocupación de los vecinos por las viviendas es grande: “Estoy con un psicólogo y tomando medicación. Me he acostumbrado a ver la casa así, pero al principio lo pasé muy mal. Llegué a bañarme con miedo. Mi hijo de ocho años quiere ducharse solo, pero no le dejo; tiene que bañarse rápido porque temo que empiece a salir agua. Mientras baño a mi hija, envío a mi marido al otro baño para ver si empieza a filtrarse agua. Vivo constantemente en tensión”, concluye Heredia.

Los inquilinos han contactado tanto con el seguro como con la empresa constructora, pero afirman que no han recibido soluciones. “Vinieron, revisaron mi plato de ducha y pusieron silicona, pero no sirve de nada. Ahora dicen que quizá el problema venga de la cocina”, explica por su parte Ruiz.

Los vecinos esperan una reunión prevista para este miércoles entre el administrador de la finca y los responsables de la constructora para intentar resolver los fallos estructurales y las filtraciones que afectan al edificio.

Respuesta del Ayuntamiento

Por su parte, el concejal de Vivienda y Regeneración Urbana del Ayuntamiento de Málaga, Francisco Pomares, informa de que el administrador trasladó al IMV las quejas de los vecinos del edificio este pasado mes de septiembre. El Consistorio, asegura, que esperaba a que o el seguro de la comunidad o la empresa constructora se hicieran cargo de las reparaciones necesarias. "Pero han pasado dos meses y no se ponen de acuerdo y ninguna de las partes actúa ni se hace responsable, se limitan a sacar fotos de las zonas afectadas por las humedades y no hemos recibido ningún informe", explica el edil, quien señala que ha dado instrucciones para que los técnicos municipales sean los encargados de abrir y detectar el origen de estas filtraciones. "Actuaremos de oficio y lo vamos a arreglar nosotros de forma subsidiaria y pasaremos la factura a quien corresponda: a la empresa si detectamos que son fallos en la construcción o al seguro si es por el uso", precisa Pomares.

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