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Patrimonio

Terminan por fin las catas arqueológicas que retrasaban el inicio de las obras para salvar la iglesia del Sagrario

Tras finalizar la última excavación, los arquitectos redactarán un nuevo proyecto para mejorar el terreno en el que se asienta el templo, con el objetivo de estabilizar el edificio y evitar su colapso, antes de comenzar su más que necesaria restauración

Imágenes de grietas en la iglesia del Sagrario

Imágenes de grietas en la iglesia del Sagrario / Álex Zea

Ignacio A. Castillo

Ignacio A. Castillo

Málaga

Desde septiembre de 2019 hasta diciembre de 2025. Más de seis larguísimos años de excavaciones, estudios y catas arqueológicas que han permitido descubrir la existencia en el subsuelo de la iglesia del Sagrario de restos de las más variadas épocas históricas, que, sin embargo, y debido a las demoras acumuladas en estas actuaciones, han comprometido la integridad del templo, que se encuentra "partido en dos" y cuyos desperfectos van más allá de las visibles grietas que jalonan su fachada y que pueden verse en la parte exterior y dejan adivinar los daños que se registran en el interior después de tantos años fuera del culto, además. De las tres excavaciones practicadas, la última, la que quedaba en el interior de los jardines, ya se ha dado por finalizada y será sellada la próxima semana, como ya ha ocurrido en la de la calle Santa María o la practicada en el interior de la cripta.

Imágenes de grietas en la iglesia del Sagrario

Imágenes de grietas en la iglesia del Sagrario / Álex Zea

Hallazgos arqueológicos

Las excavaciones se iniciaron para analizar la cimentación del edificio y solucionar los problemas de integridad, como esas evidentes fisuras en los muros laterales. El arquitecto Juan Manuel Sánchez La Chica, responsable de la conservación de la Catedral de Málaga, se congratula de que esta parte de los trabajos, especialmente incisiva, hayan por fin finalizado. Es el primer paso para poder continuar con el plan previsto, aunque adaptado a las nueva realidad existente tras estos importantes hallazgos arqueológicos:

Es decir, que la ubicación del Sagrario fue tradicionalmente usada como espacio religioso, siendo templo romano, paleocristiano, mezquita y desde la toma de Málaga por los Reyes Católicos en 1487, iglesia cristiana.

Encuentran un altar romano del siglo III en las excavaciones de la Iglesia del Sagrario, en Málaga

Encuentran un altar romano del siglo III en las excavaciones de la Iglesia del Sagrario, en Málaga / Álex Zea

Mejorar la estabilidad del templo

Sánchez La Chica explica que el siguiente paso será redactar un nuevo proyecto para recalzar el terreno a través de la mejora de un aporte más resistente y homogéneo respecto a las cargas del edificio. El suelo resistente en la zona este está a siete metros, mientras que en la del oeste, está a 18 metros, es decir, está claramente desequilibrado. Habría que aplicar inyecciones controladas de mortero de distinto tipo para mejorar la calidad aportante del terreno sobre el que se asienta la iglesia, sin que estas perjudiquen los restos arqueológicos. Y una vez estabilizada, redactar igualmente el proyecto de restauración y recuperación del templo.

Antes de todo, hay que esperar a que el equipo arqueólogo concluya su informe final y que los inspectores de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía (la iglesia es BIC y tiene protección arquitectónica y patrimonial) lo aprueben y permitan continuar con los trabajos topografiando la zona y posteriormente mapeándola para que haya un "levantamiento tridimensional perfecto", señala el arquitecto de la Catedral.

Imagen de la escultura decapitada de la puerta de la iglesia del Sagrario.

Imagen de la escultura decapitada de la puerta de la iglesia del Sagrario. / La Opinión

Un templo en peligro de colapso

Sánchez La Chica advierte desde hace años que la iglesia del Sagrario corre verdadero peligro ya que en caso de un movimiento sísmico de una relativa intensidad, algo que no es descartable en esta zona de Alborán, los daños podrían ser devastadores y podrían provocar la caída de la bóveda. Las primeras grietas aparecieron en 2016, según recuerda, de ahí que comenzaran a realizarse estudios documentales, sondeos, mediciones e informes. E incluso las primeras catas para analizar la cimentación del templo, ya que con el tiempo, esas grietas solo fueron el primer aviso de la "ruptura del edificio". En enero de 2020, el Obispado clausuró la iglesia de forma temporal debido al empeoramiento de las fisuras y la aparición de nuevas grietas.

Todos estos retrasos han colaborado en que la situación de la iglesia sea dramática y en que su deterioro se haya acelarado, hasta el punto de registrase múltiples desprendimientos, como el ocurrido el pasado mes de marzo, cuando la cabeza de la escultura en piedra de San Agustín de los arcos ornamentales góticos de la Puerta del Perdón apareció caida en el suelo en la calle Santa María.

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