Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Movilidad

Las multas por saltarse la ZBE harán que la recaudación total de tráfico se dispare en Málaga hasta los 18 millones

Con Málaga, que denuncia el "afán recaudatorio" del Ayuntamiento, prevé un “incremento asombroso” de los ingresos por sanciones de tráfico vinculado directamente a la entrada en vigor de la ZBE

La segunda fase de la ZBE en Málaga comenzó el domingo 30 de noviembre y ya se ha empezado a sancionar.

La segunda fase de la ZBE en Málaga comenzó el domingo 30 de noviembre y ya se ha empezado a sancionar. / Gregorio Marrero

Ignacio A. Castillo

Ignacio A. Castillo

Málaga

Circular por el interior de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de Málaga con un vehículo que no disponga de etiqueta ambiental y que no esté empadronado en la capital puede resultar caro al incauto conductor que no respete estas restricciones de movilidad, y que entraron en vigor, en su segunda fase, hace apenas una semana, el pasado domingo 30 de noviembre. Hacerlo será considerado como una infracción grave y conllevará una sanción de 200 euros, del mismo modo que se ha establecido en las ordenanzas de las principales ciudades de España. El Ayuntamiento de Málaga hace cuentas y ha previsto en el proyecto de presupuesto de 2026 que ingresará en sus arcas más de 18 millones de euros en multas de tráfico y sanciones, incluidas las que se impongan a quienes se salten la ZBE.

Son muchas multas de 200 euros, por tanto, las que, en principio, el Consistorio estima que se impondrán durante el próximo año, puesto que este concepto en los ingresos es sensiblemente superior al previsto el año pasado, aproximadamente 1,3 millones más.

Según las estimaciones iniciales, más de 26.000 vehículos que, hasta ahora, podían acceder libremente a este área ya no lo pueden hacer.

Málaga están definiendo e implantando una serie de medidas para promover el acceso sostenible y respetuoso con el medio ambiente al Centro de la ciudad y a su área metropolitana. La implantación de la ZBE , el fomento de un cada vez más sostenible y electrificado transporte público (autobús y metro); los llamados aparcamientos disuasorios, las obras de ampliación en la Línea 2 del metro; la construcción de infraestructuras que den cobertura y servicio a los nuevos planes de movilidad en Málaga... son solo algunas medidas para hacer más amable, desde un punto de vista medioambiental, la ciudad. La implantación de una ZBE es obligatoria por ley desde 2023 para ciudades de más de 50.000 habitantes.

¿Qué calles comprende la ZBE de Málaga?

La delimitación de la ZBE en Málaga está formada por las siguientes calles: Paseo Marítimo Antonio Machado, avenida Ingeniero José María Garnica, calle Explanada de la Estación, plaza de la Solidaridad, avenida de las Américas, avenida de la Aurora, Jardines de Picasso, avenida de Andalucía, calle Compositor Lehmberg Ruiz, calle Hilera, calle Santa Elena, calle Honduras, calle Arango, calle Martínez Maldonado, avenida de Barcelona, plaza del Hospital Civil, avenida del Doctor Gálvez Ginachero, calle Mazarredo, avenida del Arroyo de los Ángeles, Paseo de Martiricos, calle Huerto de los Claveles, calle Marqués de Cádiz, calle Juan del Encina, calle Empecinado, plaza Capuchinos, Alameda de Capuchinos, plaza de Olletas, calle Toquero, calle Obispo González García, calle Amargura, calle Ferrándiz, Paseo Salvador Rueda, calle Rafael Pérez Estrada y el Paseo Marítimo Pablo Ruiz Picasso.

Se trata de un espacio de 437 hectáreas de circulación limitada y tiene como objetivos la mejora de la calidad del aire y los niveles de ruido, el cambio del reparto modal de la movilidad a través de la reducción del tráfico privado y el fomento del transporte público, el impulso del uso de vehículos menos contaminantes, la digitalización de la movilidad y el aumento de la productividad de los sistemas de transporte.

Esta área central de bajas emisiones, denominada envolvente, está siendo controlada en función de la clasificación medioambiental de los vehículos y mediante sistemas de la gestión de la circulación y sistemas inteligentes de reconocimiento de matrícula que están conectados a un software integrado en la plataforma de control de movilidad de la ciudad y desarrollado a partir de datos de la DGT y el padrón municipal.

Aparcamientos disuasorios

Todos los expertos señalan que, en paralelo, es imprescindible dotar a la ciudad de una serie de aparcamientos disuarios que facilite a los conductores estacionar sus vehículos y seguir su trayecto en transporte público hacia el Centro de la ciudad. Las cuentas municipales de cara al 2026 contemplan avanzar en el proyecto previsto en el arroyo de Totalán y junto al Palacio Martín Carpena, a los que destinará 300.000 euros.  En el caso de este último parking, se plantea una planta subterránea para el aparcamiento disuasorio con 467 plazas, de las cuales 441 serán ordinarias, 16 de recarga de vehículos eléctricos y 10 para movilidad reducida. En cuanto a la planta en rotación, la concejala de Movilidad, Trinidad Hernández, avanzó en su día, que tendrá aproximadamente la misma capacidad, por lo que el aparcamiento tendrá en torno a un millar de plazas.

En principio, el prespuesto necesario para la construcción de este aparcamiento oscilaría entre los 20,2 y los 23 millones de euros, y podrá ser tanto de gestión pública (EMTSAM) o mediante una colaboración público privada.

Para el previsto en el arroyo de Totalán, la Sociedad Municipal de Aparcamientos (SMASSA) ha adjudicado el contrato por 54.354,5 euros (IVA incluido) a la consultora e ingeniera Doymo que en los próximos tres meses tendrá que tener redactado el documento en el que analizará la posible demanda y las alternativas técnicas.

Toni Morillas, portavoz adjunta de Con Málaga, este martes.

Toni Morillas, portavoz adjunta de Con Málaga, este martes. / L. O.

Afán recaudatorio

La portavoz adjunta del grupo municipal Con Málaga, Toni Morillas, ha denunciado este martes que el Ayuntamiento de Málaga prevé un “incremento asombroso” de los ingresos por multas de tráfico en el presupuesto municipal de 2026, hasta más de 18 millones de euros, una cifra que la formación vincula directamente al inicio del régimen sancionador de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), en funcionamiento con multas desde este 30 de noviembre. Para Morillas, estas previsiones demuestran que el equipo de Gobierno “tiene un profundo afán recaudatorio” y ha criticado que no exista ningún compromiso claro de destinar esos ingresos extraordinarios a políticas de movilidad sostenible.

Morillas denuncia que no se garantiza que el dinero recaudado por multas de tráfico se invierta en la creación de aparcamientos disuarios o para fortalecer y ampliar el transporte público colectivo. Según la edil, “en la ciudad de Málaga debería haber alternativas eficaces y sostenibles para la movilidad, que permitan a la ciudadanía dejar el coche fuera de la ZBE y acceder en transporte público con buena frecuencia y un precio razonable”. De hecho, otro de los puntos que ha criticado la viceportavoz de Con Málaga es "la escasa dotación presupuestaria para aparcamientos disuasorios". En el proyecto de cuentas de 2026, ha señalado, solo se destinan 300.000 euros a estudios técnicos para su puesta en marcha.

Para Con Málaga, esto implica que el mandato acabará en 2027 “sin que en la ciudad de Málaga haya ni una plaza de aparcamiento disuasorio”, algo que consideran especialmente grave ahora que la Zona de Bajas Emisiones ya ha comenzado a multar a los conductores que no respeten la normativa. Morillas ha incidido en que esta situación “es un auténtico disparate",

Tracking Pixel Contents