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Agricultura

La vuelta de las temperaturas bajas antes de la Navidad beneficia a cultivos del interior

Los responsables de cultivos como el pistacho o las cerezas ven con buenos ojos la bajada de los termómetros y confían en que este año pueda mejorar la productividad

Una plantación de pistachos

Una plantación de pistachos / José Luis Roca

Fran Extremera

Fran Extremera

Málaga

No todo son inconvenientes en las temperaturas por debajo de los normal para estas fechas que se registran en el interior de la provincia de Málaga. Así lo han constatado portavoces comarcales de las principales agrupaciones de agricultores, en relación a la mejora de la productividad que se espera de cara al próximo año en variedades de árboles como el pistacho o el cerezo.

Cona bajada de los termómetros a estas alturas del mes de diciembre y aún con semanas para el cambio de año o esa segunda quincena de enero que suele ser la más fría en suelo malagueño, los productores de ciertos productos agroalimentarios ven con buenos ojos este cambio estacional. Llevan tres años de sequía acumulando pérdidas, a los que se les suman inviernos cada vez más cálidos, lo que complica la continuidad de sus explotaciones.

A estas circunstancias se les unen, como denuncia COAG, las irregularidades que se han detectado en las últimas horas en Andalucía. La entrada de tomates procedentes de Marruecos con Granada en su denominación induce a ser comercializados como españoles. Esta agrupación agraria exige al Gobierno central medidas urgentes, al tiempo que insta a Bruselas a acabar con la falta de control en ciertas fronteras.

En cuanto a las perspectivas de algunos de los productos reseñados para este próximo año, la macro cooperativa Dcoop confía en que al cierre del ejercicio se habrán comercializado unos 700.000 kilos de pistachos. Será un nuevo récord, puesto que se van a multiplicar así los números del año anterior. Y es que de esta variedad estaba estancada la producción por debajo de los 200.000 kilogramos.

Las autoridades andaluzas inciden en que este fruto seco no deja de incrementar sus consumidores en la comunidad autónoma. En una década prácticamente se ha doblado la cantidad que se ingiere por habitante y año. Este factor unido a la mejora de la producción augura muy buenos años para este cultivo, que requiere de menor demanda hídrica que otros árboles. Para Dcoop se trata de una «alternativa «interesante en muchas zonas donde hasta ahora se habían cultivado en secano otras variedades tradicionales como el olivar.

Tanto el pistacho como el cerezo requieren de terrenos situados en áreas del interior y con cierta altitud, de manera que obtengan un adecuado contraste de temperaturas «entre la noche y el día». Recordemos que el pasado agosto se registraron máximas históricas en las comarcas de Antequera y Ronda, lo que condiciona la viabilidad de estos árboles en determinados emplazamientos.

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