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Investigación

Un estudio sobre la arena del río Guadalhorce, clave para investigar Atapuerca

El estudio del CENIEH, la UMA y la UCO analiza cómo la forma de los granos de arena cambia según la distancia recorrida para reconstruir los procesos naturales que formaron las cuevas del yacimiento burgalés

Desembocadura del Guadalhorce.

Desembocadura del Guadalhorce. / Alex Zea

EFE

Burgos

Un estudio comparativo sobre cómo los procesos fluviales de los ríos Guadalhorce y Arlanzón (Burgos) modifican la forma de los granos de arena ofrece información importante para futuras investigaciones sobre reconstrucción ambiental en los rellenos kársticos de la sierra de Atapuerca, en la provincia burgalesa.

Un equipo del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH) de Burgos, en colaboración con investigadores de la Universidad de Málaga (UMA) y de la Universidad de Córdoba (UCO), ha estudiado la relación entre la forma de los granos de arena y la distancia recorrida en los ríos Guadalhorce y Arlanzón.

El estudio, publicado en la revista Journal of Sedimentary Research, analiza la abrasión que sufren los granos de arena transportados por este río burgalés en su viaje desde su nacimiento en la Sierra de la Demanda hasta su confluencia con el río Arlanza. Y los compara con los del río malagueño de Guadalhorce, un sistema fluvial de características muy diferentes, ha explicado el CENIEH en nota de prensa, en la que indica que los resultados obtenidos permiten comprender cómo varía la forma de estas partículas a medida que avanzan por los cauces fluviales.

Excavaciones en los yacimientos de la sierra de Atapuerca, en el yacimiento de la Sima del Elefante.

Excavaciones en los yacimientos de la sierra de Atapuerca, en el yacimiento de la Sima del Elefante. / Santi Otero (EFE)

Para la investigación se realizó un muestreo sistemático en distintos tramos de ambos ríos, y las muestras se procesaron en los laboratorios del CENIEH.

Primero se separaron los granos de arena en el Laboratorio de Geología y, posteriormente, se analizaron en el Laboratorio de Microscopía mediante equipos especializados que permiten medir parámetros de tamaño y forma -como circularidad o convexidad- en cientos de partículas por cada muestra.

El análisis estadístico ha permitido modelizar matemáticamente los cambios que experimentan los granos de arena a medida que aumenta la distancia de transporte. “En el Arlanzón, las modificaciones en la forma de las partículas son más uniformes y la mayoría de los parámetros muestran una relación clara con el incremento del recorrido”, ha explicado el geólogo de la Universidad de Málaga Isidoro Campaña, primer autor del artículo.

Por su parte, el geólogo del CENIEH Alfonso Benito Calvo, codirector de los yacimientos de la sierra de Atapuerca, ha indicado que este estudio abre la puerta a comparar los resultados con los sedimentos fluviales hallados en las cuevas de la sierra de Atapuerca.

Estas comparaciones nos ayudarán a identificar de dónde procedían las aguas que introdujeron arenas en los yacimientos y, con ello, reconstruir los procesos naturales que formaron las cavidades”, ha explicado.

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