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Entrevista | Juan Antonio Triviño Cofundador de la plataforma ciudadana Defendamos Nuestro Horizonte

«María Jesús Montero y Yolanda Díaz deben decir ‘no’ al rascacielos del Puerto»

El antiguo responsable sindical de UGT en el Puerto pide a PSOE y Sumar que se opongan con claridad, a nivel nacional, a la Torre del Puerto. De paso, hace balance de casi una década de la premiada plataforma ciudadana

Juan Antonio Triviño, la semana pasada junto a la Farola de Málaga, uno de los símbolos de Defendamos Nuestro Horizonte.

Juan Antonio Triviño, la semana pasada junto a la Farola de Málaga, uno de los símbolos de Defendamos Nuestro Horizonte. / A.V.

Alfonso Vázquez

Alfonso Vázquez

¿Cuándo escucha hablar por primera vez de un edificio ‘emblemático’ en el dique de Levante ?

Cuando en 2001 Frank Gehry visitó el Puerto, a través de Aesdima. Ahí ya sabíamos que la plataforma portuaria ganada al mar era especial y atractiva. A partir de ahí, había quien ponía sus ojos y veía dinero, y quien veía un lugar atractivo para hacer una obra significativa, como en tantos sitios se ha hecho: todos recordamos la Ópera de Sidney.

El asunto revive en 2007 con Enrique Linde en forma de hotel de gran altura.

Y la Gerencia de Urbanismo, en su momento, dice que sería una barbaridad. Linde no creo que fuera un defensor a ultranza, sino que le llegaron ideas. El auténtico defensor a ultranza ha sido Paulino Plata. Quien tenía que cuidar ese espacio público -era su responsabilidad como presidente de la Autoridad Portuaria- se convierte en el promotor.

La tozudez de Paco de la Torre ha venido acompañada de una falta de línea argumental"

¿Qué papel cree que ha jugado el alcalde de Málaga?

La única incógnita de este asunto es qué pinta Paco de la Torre en esta historia. Lo conozco desde los tiempos de la UCD y siempre se había significado por ser una persona con capacidad de rectificación. Sin embargo, en este caso, su tozudez ha venido acompañada de una falta de línea argumental, más allá de la frase tan repetida de que ‘hay aspectos más positivos que negativos’. No es normal que un político con esa experiencia y trayectoria esté tan empecinado y se haya convertido, después de dar sus bandazos, en el promotor. Me quedaré con esa duda, seguramente.

Juan Antonio Triviño, uno de los fundadores de Defendamos Nuestro Horizonte, delante del Muelle de Levante.

Juan Antonio Triviño, uno de los fundadores de Defendamos Nuestro Horizonte, delante del Muelle de Levante. / A.V.

Defendamos Nuestro Horizonte está a punto de cumplir diez años, ¿cómo nace esta plataforma ciudadana?

Desde 2015 estuve accediendo a la documentación del proyecto porque se estuvo abordando en el consejo de administración del Puerto. Tengo que reconocer que, inicialmente, en el propio sindicato había compañeros que decían que eso generaba empleo, algo que era falso; pero había que demostrárselo a los compañeros. A finales de 2016, el partido Equo organiza una charla para hablar del rascacielos, que se acababa de presentar. Asistí y también el profesor Matías Mérida. Ahí se constata que hay distintas perspectivas para analizar lo negativo de la propuesta: no sólo lo que yo planteaba de efectos negativos para el tráfico de cruceros y la actividad portuaria- y por tanto, afectando al empleo-, sino el aspecto paisajístico que introdujo Matías Mérida. A partir de ahí, con toda la dificultad del mundo se planteó la plataforma y empezamos a crear conciencia con un mensaje: No queremos ese edificio en ese sitio. Ni entrábamos en el debate de las alturas y los rascacielos ni decíamos que allí no se hiciera absolutamente nada. Quisiera hacer una mención explícita a Carlos Hernández Pezzi, que nos aconsejó que también introdujéramos la Farola, un símbolo de Málaga que se iba a apagar por el rascacielos. No solo fue un ‘no’ al rascacielos, también un ‘sí’ a la Farola.

No solo fue un 'no' al rascacielos, también un 'sí' a la Farola

En este tiempo, toda la oposición municipal está ya contra la Torre del Puerto. Además, arquitectos, urbanistas, profesores de Universidad e Icomos respaldan las tesis de la plataforma, y la Subdelegación del Gobierno acaba de otorgarles el premio Caleta.

La pregunta es por qué algo tan simple requiere de tanto esfuerzo y tiempo. Porque en el propio 2017 o 2018 ya lo sabíamos pues teníamos una visión global, desde distintas disciplinas. A partir de ahí, ¿contra qué luchamos?, no ya contra un proyecto en sus aspectos técnicos sino contra uno que responde a una decisión política. El reconocimiento de la Subdelegación se puede interpretar como un guiño, pero después de 10 años es necesario que María Jesús Montero y Yolanda Díaz, en nombre del PSOE a nivel federal y de Sumar, digan ‘no’ al rascacielos del Puerto; igual que lo ha hecho Ione Belarra por Podemos. No hay que esperar a los procesos judiciales, que en este caso están sirviendo de coartada para que el político retrase su decisión; ojalá también sirvan de confirmación de que lo que estábamos diciendo es cierto.

Juan Antonio Triviño, delante de la Farola, que dejaría de funcionar si se construye la Torre del Puerto, denuncia la plataforma ciudadana.

Juan Antonio Triviño, delante de la Farola, que dejaría de funcionar si se construye la Torre del Puerto, denuncia la plataforma ciudadana. / A.V.

Si el PP gana las elecciones nacionales, ¿apoyará el rascacielos?

En estos momentos de confrontación no pondría la mano en el fuego diciendo que el Partido Popular no lo haría suyo. Salvo que, como todos los políticos, cogieran ‘el termómetro’ de la respuesta y de los votos y rectificasen.

Llama la atención que un proyecto tan ingente se haya resuelto por competencia de proyectos.

La competencia de proyectos es lo que se emplea si quieres poner un puesto de churros: en un mes se pregunta si hay alguien más interesado y si no, es para usted. Para un puesto de churros se puede entender, pero no para una obra de ese volumen. Es algo legal pero es una barbaridad. Lo lógico hubiera sido un concurso de ideas, donde arquitectos y artistas proponen distintos proyectos. El proceso de modificación del plan especial del Puerto está lleno de interpretaciones y actuaciones muy forzadas. Toda la tramitación administrativa huele a cocina política.

Que se inicie un concurso de ideas con los parámetros anteriores: 13 metros de altura máxima y no 150; y 6.000 de volumetría y no 45.000

¿Ve alguna posibilidad a la tercera versión del rascacielos?

Este proyecto huele a muy quemado ya. La clave radica en que a esa plataforma vuelvan los elementos y parámetros urbanísticos del plan especial inicial. Es decir, una zona compatible con la actividad portuaria y ciudadana con 13 metros de altura máxima y no 150; y una volumetría de 6.000 m2, no de 45.000. Y sobre esos parámetros, que se inicie un concurso de ideas. Con toda seguridad, en un lugar tan privilegiado en el que Málaga se asoma al mar se acertará con mayor claridad que con lo que se ha planteado hasta ahora, que es una auténtica aberración.

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