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Docentes

Los profesores, sobrepasados: "Las faltas de respeto son de padres y alumnos"

Un sondeo de CSIF Málaga dibuja un escenario de convivencia escolar deteriorada: más del 71% del profesorado percibe un clima problemático en el aula, con episodios de amenazas y agresiones verbales

El sindicato CSIF constata la falta de respeto del alumnado, de forma general, hacia los docentes.

El sindicato CSIF constata la falta de respeto del alumnado, de forma general, hacia los docentes. / L.O.

Chaima Laghrissi

Chaima Laghrissi

Cada vez más docentes en Málaga afirman haber vivido situaciones de violencia o conflicto relacionadas con su actividad profesional. Un sondeo de CSIF Málaga dibuja un panorama de convivencia escolar desolador: más del 71% del profesorado percibe un clima problemático en el aula, con episodios repetidos de faltas de respeto, amenazas y, en algunos casos, agresiones verbales o físicas. La encuesta también refleja una sensación extendida de desprotección y de falta de respaldo institucional.

Los datos apuntan a que las conductas irrespetuosas son la incidencia más común. Más del 97% del profesorado encuestado indica haber sufrido faltas de respeto, ya sea por parte del alumnado o por parte de las familias. Además, una parte significativa declara haber padecido agresiones verbales, y un porcentaje menor menciona amenazas o ataques a través de redes sociales. Aunque las agresiones físicas aparecen como casos puntuales, la encuesta evidencia que la mayoría del profesorado ha experimentado algún tipo de situación conflictiva. En paralelo, cerca de uno de cada cuatro docentes afirma haber presenciado episodios de acoso escolar entre estudiantes en su propia clase.

Imagen de un acto de protesta contra el acoso escolar

Imagen de un acto de protesta contra el acoso escolar / L.O.

Momentos más conflictivos

En esa línea, Alejandro Ortiz, profesor de Bachillerato, asegura que el deterioro del respeto en el aula se percibe con especial crudeza en el día a día. «Las falta de respeto de padres y alumnos a profesores son muy comunes. De hecho, del alumno es más increíble», afirma. Ortiz explica que esta situación se intensifica en momentos clave del calendario escolar: «Con el reparto de notas, hay muchos profesores y compañeros que han estado muy sobrecargados porque los niños no tienen ya respeto ninguno por los profesores y hablan muy mal», confiesa.

Además, señala un elemento que, según su experiencia, sorprende dentro de los centros: «Una cosa que me parece muy destacable es que algunos de los padres que tienen menos respeto por los profesores o que son un poco más inquisitivos, son los padres que son a la vez profesores o los padres más pendientes de los hijos».

Este contexto, según el sindicato, se está convirtiendo en un factor de desgaste profesional y afecta directamente al funcionamiento de los centros, al rendimiento del alumnado y a la calidad educativa.

El informe señala, además, que una parte importante del profesorado se siente poco reconocido socialmente y considera insuficiente el apoyo de la administración ante incidentes con alumnado o familias, lo que contribuye a una percepción de vulnerabilidad dentro del aula y del centro.

Otro de los puntos señalados es la falta de herramientas eficaces para frenar la conflictividad. El profesorado, especialmente en centros con mayores niveles de tensión, se enfrenta a situaciones repetidas que, según el sondeo, no siempre se corrigen con medidas disciplinarias habituales. En estos entornos, la alta rotación de personal interino y la necesidad de actuar con rapidez ante episodios disruptivos agravan la sensación de falta de control y de inseguridad.

Un profesor, durante una clase en un instituto de Barcelona.

Un profesor, durante una clase en un instituto de Barcelona. / L.O.

Reforzar la autoridad docente

Ante este panorama, CSIF Málaga reclama el desarrollo normativo que refuerce la autoridad del profesorado y un marco de protección más claro frente a conflictos. Junto a ello, pide un incremento de recursos especializados en los centros, especialmente orientadores, con presencia en todas las etapas educativas.

El objetivo, según el sindicato, sería mejorar la prevención, facilitar la mediación en conflictos y ofrecer apoyo técnico al profesorado, cuya formación está más vinculada a la enseñanza que a la gestión de situaciones de tensión con alumnado o familias.

Más de tres cuartas partes del profesorado considera que la ratio de alumnos es excesiva

La encuesta también recoge otras preocupaciones que, a juicio del sindicato, están estrechamente ligadas al clima escolar. Una de ellas es la distribución de alumnado: más de tres cuartas partes del profesorado considera que la ratio es excesiva. A esto se suma el peso de la burocracia, que prácticamente la totalidad de los docentes encuestados califica como desproporcionada, con impacto directo en el tiempo disponible para preparar clases, atender al alumnado y coordinarse con las familias.

En este punto, Ortiz también coincide con el diagnóstico del informe y sitúa la burocracia como otro de los grandes problemas cotidianos del profesorado, al restar tiempo a la labor educativa y aumentar la presión durante el curso, especialmente en periodos de evaluación y cierre de trimestre.

Por último, el sondeo subraya las dificultades en la cobertura de sustituciones, que una mayoría del profesorado califica de tardías. Esta demora, sostiene el sindicato, incrementa la carga de trabajo del resto del equipo docente y complica la organización de los centros, especialmente en periodos con mayor demanda de personal.

Los sindicatos reclaman medidas estructurales y recursos para mejorar la convivencia escolar y reforzar la protección y el apoyo a los docentes.

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