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Entrevista | Marina Romero Periodista y escritora

La periodista malagueña Marina Romero debuta en la novela romántica: "Me da rabia que siempre se hable de conciliación con hijos o con parejas"

La periodista y escritora malagueña Marina Romero, en una imagen promocional

La periodista y escritora malagueña Marina Romero, en una imagen promocional / La Opinión

Gloria Pérez

El manustrito de Marina Romero estaba a punto de cumplir 10 años cuando, en un momento de parón laboral, decidió coger un billete de vuelta a su Málaga natal para encerrarse en casa de su hermana y poner punto final a la historia de Lía. Una semana le bastó para terminar de contar las vivencias en el amor y en el desamor de una periodista deportiva sevillana de 34 años que, sin buscarlo, se enamora por primera vez en las calles de Madrid. La autora, costumbrada al desenfreno de la profesión que comparte con la protagonista de la novela (ha ejercido el periodismo deportivo durante una década), debuta en el mundo de la literatura con Como si al mundo le importara.

P. ¿Qué es lo que no le importa al mundo?

R. En el título hay un componente un poco melancólico. Es una historia que nos puede pasar un poco a todos, pero es verdad que es una novela en la que la gente se va sintiendo reflejada. Ya he empezado a tener el feedback de los primeros lectores y todo el mundo me dice que parece que son sus historias. Como cuando escuchas una canción que habla de ti. Lo que quería era contar una historia de amor o desamor entre dos jóvenes de hoy, enmarcados en el género de la novela urbana, pero con una reflexión final de esas que te da un zapatazo en la cabeza. Sin hacer ningún spoiler, tiene un giro que creo que el 99% de la gente que lo ha leído no se espera, y ahí está un poco el porqué del título. El pensar si al mundo le importamos un poquito o no, sea cual sea nuestra historia.

P. ¿Qué o quién le inspira?

R. Cuando empecé esta historia me inspiró estar enamorada, o querer estarlo. Aunque leer también es súper importante. Cuando lees algo que no te gusta te inspiras a escribir algo que a sí te gustaría leer. Igual que cuando lees algo que es la pera, también querrías ser como esta persona y escribir algo así. Ver muchas series también ayuda mucho. Yo soy muy del audiovisual. De hecho, la editora catalogó mi novela como urbana y a mí me encantó porque es como sacar una cámara a la calle. Me gusta eso, escribir con frases cortas, con mucha imagen.

P. ¿Sabe que Lía, la protagonista de su novela, comparte nombre con una canción del último disco de Aitana?

R. ¡Sí, qué casualidad!

P. Canta: "Lía, deja de llorarle todo el día, ¿dónde se quedó la que salía? Tú eres una diosa de mujer, una chula, una diabla de las que te lían".

R. ¡Ay, qué maravilla! Uy, fíjate, yo no sigo mucho a Aitana, la verdad. Pero me encanta, podría estar hablando de mi Lía. Creo que funcionan las historias muy normales que están escritas con cariño y con cuidado y eso es lo que he pretendido en esta novela. Lía cree que a nadie le importa una mierda su vida, pero, cuando llegas al final del libro y lo cierras, por unos segundos vas a decir: "Jo, lo que me acabas de hacer, Marina". En la era del ghosting, del tratarnos mal, yo intento hacer una reflexión. Un polvo de una noche también te curte y te nutre. ¿Por qué no va a ser serio porque dure unos minutos? Pues no, te puede crear lo mismo que una relación de cinco años, ¿por qué no? Lo importante en el fondo es cuando la gente llega a tu vida. Sin embargo, siempre contamos el final de la historia. Todo el mundo se acuerda de lo malo, ese punto en el que está la Lía de Aitana.

Portada del libro de Marina Romero

Portada del libro de Marina Romero / Penguin

P. ¿Cuánto de Marina Romero hay en Lía?

R. Hay muchísimo. No lo escondo. Empecé a escribir una historia, no esta, cuando llegó una persona de mi vida y, por lo típico, que te tambalea un poco, me dieron muchas ganas de escribir. Tenía ganas de literaturizar lo que me estaba pasando. No sé si existe esa palabra, pero me pasó algo así. Me sentía inspirada. Luego esa persona se fue de mi vida, pero me quedaron las ganas de seguir contando una historia. Entonces fue cuando poco a poco fui convirtiendo todo esto en un personaje ficticio. No quiero contar una historia de mi vida, ni mucho menos, pero entre lo que yo misma he vivido y lo que la gente me va contando... Claro, tengo a todos mis amigos asustaditos. La gente se ríe porque dice, vamos a ver, Lía odia Halloween, yo también. Le encanta Madrid como a mí. Siempre encuentra aparcamientos...

P. Sí, pequeños detalles que hacen a la protagonista también un poco Marina Romero.

R. Claro. Quería contar también la dificultad que encuentra una periodista, en este caso, de alcanzar la famosa conciliación. Me da rabia que siempre se hable de conciliación con hijos o con parejas. Yo ahora mismo también estoy soltera, como Lía, y a mí me cuesta mucho trabajo conciliar mi vida personal a veces, con los horarios, con mis viajes, como en el caso de Lía, que es periodista deportiva y que todos los fines de semana está de arriba para abajo. Es prácticamente imposible y, bueno, en una época en la que hace diez años no había ni Tinder. Entonces, quería reivindicar que a veces enamorarse es muy difícil.

P. Es complicado, sí. Marina, ¿qué será lo siguiente?

R. Antes hablábamos de inspiración. Ahora lo que me inspira es haberlo conseguido. Es súper chulo sentarme a escribir sabiendo que probablemente puedas sacar algo nuevo. Entonces, claro, me he puesto como loca. Lo que pasa es que ahora me he pasado al humor total. Mi siguiente novel va a ser la historia también de una chica de 30 y pico, con un grupo de amigas... Necesitaba de eso, de humor y de una historia muy divertida en la que la protagonista es una maestra de infantil... Ahí lo dejo.

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