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Sanidad

Aumentan las agresiones a médicos en Málaga: “Tenemos compañeros que van con miedo a trabajar”

El Sindicato Médico de Málaga ha registrado 57 ataques verbales o físicos a facultativos en la provincia en 2025, casi el doble que el año anterior, por lo que reclama más medidas de seguridad y sanciones administrativas inmediatas

Concentración del 4 de septiembre en el Hospital Clínico por la agresión a una facultativa

Concentración del 4 de septiembre en el Hospital Clínico por la agresión a una facultativa / L.O.

Arancha Tejero

Arancha Tejero

Málaga

Cinco años después de los aplausos en los balcones durante la pandemia, los profesionales sanitarios afrontan ahora una realidad muy distinta. En Málaga, las agresiones a médicos han alcanzado un nuevo récord en 2025, con 57 ataques registrados, según los datos del Sindicato Médico de Málaga (SMM). Los insultos, amenazas e, incluso, ataques físicos se repiten cada vez con mayor frecuencia en las consultas, donde los facultativos ya no se sienten seguros. 

El Colegio de Médicos de Málaga ha expresado su preocupación ante las cifras de agresiones del último año. “Nuestra política sigue siendo de tolerancia cero ante las agresiones; es un tema que nos preocupa muchísimo pues vemos los efectos devastadores que puede llegar a tener una agresión que sucede en tu lugar de trabajo al que acudes a diario con la motivación de curar a tus pacientes y la respuesta que recibes es la violencia. Es muy duro”, afirma su presidente, el doctor Pedro J. Navarro.

El presidente recuerda que el Colegio cuenta con un Teléfono de Atención Urgente (TAU), específico para agresiones, operativo los siete días de la semana y atendido por tres abogados del equipo jurídico especializados en la materia. Además, disponen de un gabinete psicológico gratuito para atender a las víctimas, que pueden sufrir trastorno de estrés postraumático debido a la agresión.

Según el registro del SMM, las agresiones a médicos prácticamente se han duplicado en la provincia en tan solo un año, al pasar de 31 casos en 2024 a 57 en 2025. El sindicato decidió llevar su propio recuento ante las discordancias habituales entre las cifras de las distintas instituciones.

Principales víctimas

Los datos evidencian que las médicas son las principales víctimas de estas agresiones: casi el 70% de los ataques registrados en la provincia fueron contra facultativas. El balance de 2025 también revela que la mayoría de los ataques se producen en Atención Primaria, en concreto, el 66%.

De las 57 agresiones, el 18% fueron agresiones físicas. “Normalmente, las agresiones físicas también van acompañadas de verbales”, explica Teresa Valle, delegada de Prevención de Riesgos Laborales del SMM, que advierte de que estas cifras son solo “la punta del iceberg”, ya que muchos profesionales todavía no denuncian.

“La gente ya tiene medio asumido que tiene que estar aguantando insultos, faltas de respeto o vejaciones de todo tipo”, lamenta Valle, que insiste en que las agresiones verbales no deben normalizarse y anima a los profesionales a denunciar siempre. 

Trabas burocráticas

No obstante, la delegada sindical critica el “montón de trabas burocráticas” a las que los médicos se tienen que enfrentar cuando intentan comunicar internamente una agresión, lo que en muchos casos acaba desincentivando la denuncia. “No te puedes imaginar la de papeles que hay que rellenar”, incide la delegada sindical, que ha sido víctima ella misma de varias agresiones.

“En las Urgencias del hospital en el que estaba trabajando, estando embarazada, me tiraron un vaso de agua a la cara cuando iba a llevarle un analgésico a un paciente joven”, relata Valle, que comparte que a lo largo de su carrera también ha sufrido intentos de agredirla físicamente, amenazas de muerte o de violación. 

"Estando embarazada, me tiraron un vaso de agua a la cara cuando iba a llevarle un analgésico a un paciente joven”

Más tarde, cuando se trasladó a Atención Primaria, la amenazaron con quemar la consulta. “Me he encontrado en alguna ocasión en una consulta sin poder salir por ningún sitio —porque no había vías de escape— mientras me aporreaban la puerta y me amenazaban desde fuera”, cuenta. Confiesa que, cuando estudiaba Medicina, nunca se imaginó que tendría que enfrentarse a este tipo de situaciones.

Impacto emocional

“Lo he pasado muy mal”, asegura la profesional, que subraya el fuerte impacto emocional que supone sufrir una agresión en el entorno laboral. “De repente te ves agredido por alguien a quien tú estás atendiendo. Primero te descolocas, porque no te lo esperas, y, después, sientes frustración, miedo y desprotección”, afirma.

Estas agresiones, añade, repercuten en la atención al resto de pacientes. “El siguiente paciente al que vas a atender no lo puedes atender en condiciones porque estás afectado”, sostiene la delegada sindical, que defiende que el resto de pacientes son las “otras víctimas” de los agresores. “He atendido a gente con las lágrimas cayéndome, por no dejarla en la sala de espera”. 

Concentración de médicos en el centro de salud Alameda Perchel para condenar la agresión a una facultativa

Concentración de médicos del 23 de octubre en el centro de salud Alameda Perchel para condenar la agresión a una facultativa / A.T.

Reclaman más seguridad

Ante este escenario, desde el sindicato reclaman más medidas de seguridad, ya que, a día de hoy, no todos los centros de Atención Primaria cuentan con personal de seguridad. “En los centros de salud del Valle Guadalhorce ninguno tiene seguridad”, expone Valle. En el caso de Málaga capital, menos de la mitad dispone de vigilantes, aunque precisa que están solo a tiempo parcial. “Cuando han querido, por ejemplo, en la pandemia, había un personal de seguridad en cada centro”, apunta. 

Asimismo, la delegada señala que existe un Plan contra las agresiones aprobado en 2020 que no se ha llegado a implantar, aunque puntualiza la necesidad de actualizarlo “de forma urgente” e incluir sanciones administrativas inmediatas, como ya ocurre en comunidades como Castilla y León, Castilla-La Mancha o Navarra.

“En Castilla-La Mancha las agresiones verbales están penalizadas ya directamente con una sanción económica”, señala la delegada sindical, que opina que las medidas establecidas por la Junta tienen una “eficacia absolutamente cero”, como evidencian los datos de agresiones.

“En los centros de salud del Valle Guadalhorce ninguno tiene seguridad”

“Tenemos compañeros que van con miedo a trabajar”, concluye. Para Valle, “verdaderamente estamos viendo un aumento de la agresividad y la violencia en todos los centros sanitarios”. No obstante, aclara que el incremento de las cifras también puede estar relacionado con una mayor concienciación y disposición a denunciar por parte de los profesionales.

Consejería de Sanidad

Por su parte, la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias traslada su “más absoluta condena” y tolerancia cero ante cualquier agresión a los profesionales sanitarios. Asimismo, recuerdan que vienen desarrollando acciones encaminadas a la formación y capacitación de los profesionales ante las agresiones, así como la puesta en marcha de un "gran número" de medidas de seguridad que se están implementando en los centros sanitarios andaluces.

Entre ellas, destacan el uso de las nuevas tecnologías, como el ‘Sistema Auxilia’, que se está pilotando para la mejora para la comunicación de agresiones en los centros sanitarios, de forma que las personas trabajadoras puedan avisar y solicitar ayuda antes de que se materialicen.

Régimen sancionador

Además, señalan que el Plan de Prevención y Atención a las Agresiones del SAS habilita canales ágiles y rápidos para que la persona que sufre una agresión no esté sola momentos después de ser agredida. El plan facilita también atención psicológica durante el tiempo que sea necesario y asesoría jurídica. 

Durante 2024, los letrados del SAS realizaron 197 asistencias, logrando 94 sentencias condenatorias, “Cabe recordar que la agresión física o intimidación grave contra profesionales sanitarios en el ejercicio de su función pública es considerada delito de atentado por los tribunales de justicia”, explica la Consejería, que destaca que está preparando un régimen sancionador en consonancia con la condición de autoridad pública del personal sanitario, que recogerá un régimen de infracciones y sanciones frente a agresiones en el ámbito sanitario

Finalmente, recuerdan que el pasado 8 de noviembre se constituyó el Observatorio de Agresiones a Profesionales Sanitarios de Andalucía con el objetivo de recabar información cualitativa y cuantitativa de calidad, que sirva de apoyo a la prevención y a la protección de los profesionales.

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