Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Economía

La flota pesquera en la provincia de Málaga queda amarrada como protesta por las restricciones de la UE

La mayoría de armadores con base en la franja andaluza comprendida entre los puertos de Caleta de Vélez y Cádiz secunda un paro general improvisado

Algunas embarcaciones que habían salido de madrugada tomaron el camino de regreso en Caleta de Vélez, ante la petición generalizada de detener su actividad como protesta.

Algunas embarcaciones que habían salido de madrugada tomaron el camino de regreso en Caleta de Vélez, ante la petición generalizada de detener su actividad como protesta. / l.o.

Fran Extremera

Fran Extremera

Málaga

No se trataba de detener la actividad de manera indefinida. Ni siquiera hubo convocatoria interna este pasado domingo. La flota pesquera con base en la franja andaluza comprendida entre los puertos de Caleta de Vélez y Cádiz capital, así como en otras áreas del país afectadas por las nuevas restricciones impuestas por la Unión Europea, improvisó este lunes un paro general que deparó imágenes inéditas incluso durante la pandemia.

Uno de los armadores malagueños consultados relató que en su caso, cuando llegó el aviso de otros compañeros, acerca de que todos los barcos del Golfo de Cádiz y muchos otros en Galicia estaban volviendo a puerto, ya estaba a muchas millas del litoral. Pero que no tardó ni un minuto en dar la vuelta para arropar al resto del colectivo, en especial a los compañeros dedicados a la pesca de arrastre.

El interior de la Lonja de Caleta de Vélez, cuyo proyecto para reformarla de manera integral ya está terminado

Más de 200 embarcaciones que componen la flota en la provincia están llamadas a emprender nuevas acciones de protesta / F.E.

Medidas estrictas

«Sabemos que este lunes por la tarde había una reunión de la Federación Nacional de Cofradías. Y que había un compromiso común para esperar a lo que el día 22 nos digan los responsables ministeriales, acerca de una posible moratoria ante las estrictas medidas que este año nos quieren imponer y que prevén sanciones si no pesamos las capturas por especies con mucha antelación a nuestra llegada a puerto, algo que es inviable», indicó otro de los pescadores consultados por este periódico.

Otro portavoz sectorial, Ignacio López, sí que faenó este lunes. También le pilló la convocatoria a mucha distancia del puerto. «El Gobierno nos dijo que en principio estuviésemos tranquilos, que iba a haber un tiempo de adaptación y que se haría una excepción con nosotros. Pero lo cierto es que aquí voy rumbo a puerto con 14 especies entre mis capturas del día y es inviable hacer el pesaje en el mar. No se entiende que sigan legislando desde un despacho en Bruselas. Pero vemos que Europa está apretando a nuestro sector, igual que también a la agricultura y la ganadería. Quieren que nos dediquemos todos al turismo, pero ahí no hay tanto trabajo como nos cuentan», relató.

Buque de la armadora Fortuna, socia malvina de Pescapuerta, en el caladero. BARCO PESQUERO

Para los armadores, las condiciones actuales representan una presión "insoportable" / l.o.

Nuevas jornadas de paro

Más de 200 embarcaciones que componen la flota en la provincia están llamadas a emprender nuevas acciones de protesta, en especial por la situación que van a vivir desde este año sus compañeros con barcos de arrastre. No se descartan más jornadas de paro si no hay una respuesta rápida por parte del Ministerio español o del propio Ejecutivo europeo.

Uno de los técnicos de las cofradías de pescadores del litoral gaditano, José Carlos Macías, también se posicionó este lunes y abundó en que el paro general parte de dos «exigencias muy concretas». Por un lado, esa obligación de «realizar preavisos de llegada a puerto con cuatro horas de antelación». Y ante todo por la necesidad, también expuesta por Ignacio López, de la flota del Mediterráneo andaluz más oriental, de anotar las capturas desde unos pocos de gramos. Es un cambio «muy drástico frente a la normativa anterior», que sólo obligaba a registrar las especies a partir de los 50 kilos de peso.

Andrés Jiménez, que trabaja a diario en las cercanías del puerto pesquero de Estepona, quiso también expresar su parecer. «A la pesca la quieren dejar morir. Mientras tanto vemos cómo no deja de entrar en España pescado o marisco de Sudamérica o de las costas del Sáhara. Es prácticamente imposible de faenar en estas condiciones y, nosotros, que nos dedicamos al transporte, nos afecta indirectamente esta situación tan grave», matizó.

VIGO (PUERTO PESQUERO DEL BERBES). DESCARGA DE PESCADO DESDE BARCOS, Y SUBASTAS EN LA LONJA (DE ALTURA Y BAJURA) Y EN EL MERCADO. SEGUNDAS SUBASTAS. FOTO DE RECURSO. PESCA. PUJA. VENTA

El consumidor podría detectar cierto desabastecimiento en los mercados. / MARTA G. BREA

500 familias, afectadas

Y es que el sector en la provincia de Málaga reconoce que directamente están afectadas unas 500 familias, pero que indirectamente viven de la pesca al menos 3.000 personas que realizan labores complementarias, «sin contar a aquellos que fabrican el hielo que usamos o los cocineros y camareros que se dedican a elaborar el pescado. Por no hablar de cientos de familias que desarrollan su labor en mercados municipales o pescaderías», agregaba otro portavoz sectorial.

Para los armadores, las condiciones actuales representan una presión «insoportable, sobre todo porque se anuncian sanciones para quienes no cumplan con lo dictado». Y respecto a la decisión de amarrar la flota representa, como medida de protesta, una paralización total de la actividad.

Es decir, se decidió este lunes parar no sólo en cuanto a la actividad de la flota, también en las lonjas del Mediterráneo andaluz, en la Costa del Sol, y en el Golfo de Cádiz, así como en las faenas cotidianas que afectan a los muelles. Es algo que el consumidor podría detectar en los primeros días de esta semana, con cierto desabastecimiento en los mercados.

El paro si es sólo de una jornada puntual no tiene que dejar al completo desabastecidas las pescaderías y supermercados, pero según relatan los propios pescadores a este diario, si se siguen con los paros en días venideros sí que podría afectar seriamente a toda la cadena, «impidiendo la entrada de pescado en la lonja» y esa posterior comercialización.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents