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Sanidad

Más de 36 horas en Urgencias del Hospital Regional de Málaga: la experiencia de Juan Antonio Sánchez

El centro explica que la situación registrada ese día respondió a un incremento puntual de la presión asistencial, que quedó normalizada tras la aplicación de las medidas organizativas previstas

Un paciente pasó más de 36 horas esperando en Urgencias ante la falta de camas

Un paciente pasó más de 36 horas esperando en Urgencias ante la falta de camas / L.O.

Arancha Tejero

Arancha Tejero

Málaga

Juan Antonio Sánchez Toré (78 años) tuvo que pasar más de 36 horas sentado en un sillón de las Urgencias del Hospital Regional Universitario de Málaga ante la falta de camas disponibles para su ingreso. “Es de las experiencias más duras que he vivido en mi vida”, afirma el malagueño, que ha permanecido más de una semana hospitalizado a causa de una pancreatitis.

Sánchez acudió a Urgencias en la madrugada del sábado 3 de enero, sobre las 5.30 horas, tras sufrir un dolor intenso provocado por un cólico biliar. Durante unas diez horas fue sometido a distintas pruebas médicas, hasta que los facultativos le comunicaron la necesidad de ingresarlo. Sin embargo, en ese momento no había camas libres en el hospital.

Ante esta situación, los profesionales le ofrecieron dos opciones: continuar esperando en Urgencias o regresar a su domicilio con un tratamiento, con la indicación de volver de inmediato si empeoraba o presentaba fiebre. “Me fui a casa, pero esa noche no pude dormir. Fue horrorosa, me tuve que volver”, relata. 

A las nueve de la mañana del domingo 4 de enero regresó al hospital debido al empeoramiento de su estado y volvió a ocupar un sillón en la sala de Urgencias, sin saber cuándo podría subir a planta. Allí, permaneció solo durante todo el día, ya que no dejó a su mujer que lo acompañara. “No quería que mi mujer sufriera lo que yo estaba sufriendo”, comparte el vecino malagueño, que subraya lo incómodo que era el asiento y la gran masificación de pacientes que había. 

Dormir en un sillón

Las horas fueron pasando sin que se liberara ninguna cama, por lo que tuvo que pasar también la noche en Urgencias, la cual transcurrió en vela, ya que asegura que era “imposible dormir en esas condiciones”. Finalmente, en torno a las diez de la noche del lunes 5 de enero, tras haber pasado el día entero nuevamente sentado, quedó una cama disponible y pudo ser ingresado.

“Al final me dolía la espalda tanto como mi dolencia”, lamenta Sánchez, que denuncia que en total pasó casi tres días en Urgencias esperando en un “sillón durísimo” a ser hospitalizado. “Es inhumano”, asevera el vecino malagueño, que critica que, además de la incomodidad, había una ausencia total de intimidad. “Aparte de los dolores y el cansancio, estás rodeado de unas cien personas, cada una peor, y sin nada en absoluto de intimidad como requiere una situación como esta”, añade.

“Al final me dolía la espalda tanto como mi dolencia”

El paciente destaca también que durante esos días apenas pudo comer debido a que tenía muchas náuseas —a causa de la pancreatitis que sufría— y todo lo que ingería lo vomitaba. No obstante, a pesar de las condiciones, que define como “lamentables”, defiende que la labor del personal, desde los médicos hasta los celadores, fue “magnífica”.

Se desviven y hacen más de lo que pueden”, insiste Sánchez, que puntualiza que fueron los propios sanitarios los que le explicaron que había plantas cerradas por falta de personal y que no podría ser hospitalizado hasta que otros pacientes recibieran su alta. 

Las urgencias del Hospital Regional.

Las urgencias del Hospital Regional. / Arciniega

Ingreso en otra planta

“El mismo personal nos animaba a que presentáramos una reclamación”, indica. Ese mismo sábado registró una queja por escrito en el propio hospital y presentó otras dos a través de la aplicación de ‘AviSAS’, animando a otros pacientes a hacer lo mismo. 

Una vez hospitalizado, resalta también que tuvo que ser ingresado en otra planta diferente a la que le correspondía. “Yo tenía que estar en la planta de digestivo, pero como no había camas, me trajeron a una cama que se había quedado libre en cardiología”, expone Sánchez, que ha querido compartir su caso con la esperanza de que “sirva de algo” y para visibilizar la situación en la que se encuentra el servicio de Urgencias del Hospital Regional, a consecuencia de la falta de camas y de personal.

Situación habitual

El sindicato de Enfermería Satse confirma que, “por desgracia”, este caso no es un hecho aislado ni una excepción. “Se ha normalizado que tengamos muchos pacientes en espera de cama y que, por tanto, haya alguno que se pase tres o cuatro días, dependiendo del diagnóstico”, afirma Juan Ignacio Anguita, coordinador de Satse en el complejo del Hospital Regional.

El enfermero señala, como ejemplo, que este pasado fin de semana ha sido necesario abrir diez camas en la planta de Cirugía —que permanecían cerradas debido a la falta de personal— porque el domingo por la tarde había 48 enfermos esperando una cama. “No tenemos el 100% de las camas abiertas porque no tenemos enfermeros y profesionales suficientes para dotarlas”, denuncia. 

“Estamos teniendo una media fácilmente de entre 30 y 40 personas en espera de camas, y es normal que, de esos 30 o 40, haya una tercera parte que puedan llevar más de 72 horas en espera de cama. Eso es, por desgracia, muy normal, más en los periodos de alta frecuentación”, incide Anguita. 

Sindicato Médico

Desde el Sindicato Médico de Málaga (SMM) constatan que durante el primer fin de semana del año se registró una alta demanda en el área de Urgencias. “La situación es que, aunque la gripe está disminuyendo, están aumentando otros virus respiratorios, por lo que están aumentando mucho los pacientes respiratorios y los pacientes pluripatológicos, sobre todo, los ancianos. Entonces, hay mucha afluencia de Urgencias y hay esperas”, detalla Rafael Maese, delegado de hospitales del SMM, que subraya también que es habitual que se registren esperas superiores a las 24 horas. 

Según explica Maese, estas demoras se deben a que existe un déficit de camas hospitalarias en la provincia, motivo por el que, recuerda, se va a construir el tercer hospital. A esto se suma que el Regional tiene dos plantas cerradas por la falta de personal, especialmente de enfermería, aunque precisa que, ante el aumento de demanda, la dirección ha dado la orden de abrirlas. “Es de esperar que la cosa en los próximos días vaya mejorando”, apunta Maese, que advierte de que: “incluso con las dos plantas funcionando también va a haber esperas para subir a las plantas de hospitalización porque no hay camas suficientes en Málaga”.

Respuesta del hospital

Por su parte, el Hospital Regional informa de que la situación registrada ese día en el área de Urgencias respondió a un “incremento puntual” de la presión asistencial, que quedó normalizada tras la aplicación de las medidas organizativas previstas. “El centro activó y ajustó los recursos disponibles en función de la demanda, garantizando en todo momento una atención sanitaria segura y de calidad”, detallan.

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