Educación
Violencia en las aulas: casi 9 de cada diez profesores de Málaga alertan de un aumento de las agresiones
USTEA avisa del deterioro global de la profesión docente y señala, tras estudiar las encuestas realizadas, que solo el 37,6% del profesorado en Málaga califica su trabajo como “digno”

Estudiantes de instituto en el interior de un aula. / MANU MITRU

Crece la violencia en el ámbito escolar. Y no es una percepción de una minoría. Al contrario. Un macroestudio estatal realizado por el sindiccato educativo USTEA y la organización sindical estatal STES revela las causas del creciente malestar de los docentes. El informe, basado en encuestas realizadas en noviembre de 2025 a profesorado de la enseñanza pública no universitaria, dibuja un escenario de deterioro de la convivencia en los centros educativos de Málaga, hasta el punto de que el 88,7% de los docentes malagueños afirma percibir un incremento de agresiones verbales y/o físicas por parte del alumnado, por encima de la media estatal (83,1%).
Este balence coincide con el sondeo presentado por CSIF Málaga hace solo unos días, con el que dibujaba un panorama de convivencia escolar desolador: más del 71% del profesorado percibe un clima problemático en el aula, con episodios repetidos de faltas de respeto, amenazas y, en algunos casos, agresiones verbales o físicas. La encuesta también refleja una sensación extendida de desprotección y de falta de respaldo institucional.
Un clima de aula “conflictivo” para el 86% del profesorado en Málaga
Según los datos difundidos por los sindicatos, el 86% del profesorado encuestado en Málaga valora el clima de trabajo en las aulas como conflictivo y/o complicado, frente al 82,6% a nivel estatal. Para USTEA, estos indicadores reflejan una tendencia “preocupante” que dificulta el desarrollo normal de la labor docente.
El estudio también apunta a un incremento de las tensiones con el entorno familiar del alumnado: el 80,6% del profesorado de Málaga está de acuerdo con que aumentan las agresiones verbales y/o físicas por parte de las familias, un dato superior al promedio estatal (76,6%).
USTEA advierte de que este contexto impacta de forma directa en la salud laboral: “Queremos enseñar sin tener que tolerar insolencias, desconsideraciones u ofensas, y sin sentirnos desprotegidos ante situaciones de conflicto cada vez más habituales”, señalan. El sindicato añade que la normalización de estas conductas estaría provocando un desgaste profesional y un aumento de las bajas laborales.
Ratios, burocracia y falta de recursos: el malestar estructural del profesorado
Además de la convivencia, el informe subraya problemas de base que, según el profesorado, agravan la situación diaria:
- Ratios elevadas: el 95,7% del profesorado de Málaga discrepa de que las ratios actuales permitan atender adecuadamente a un alumnado cada vez más diverso (media estatal: 91,8%).
- Burocracia excesiva: el 97,8% considera la carga burocrática asfixiante y perjudicial (media estatal: 95,7%).
USTEA denuncia que este volumen de trámites “devora” tiempo que debería dedicarse a preparar clases y acompañar al alumnado.
Falta de respaldo y salarios: casi el 92% no se siente apoyado por la Administración
El estudio refleja también una sensación de desvalorización profesional:
- Familias: el 49,4% del profesorado de Málaga cree que las familias no valoran su trabajo (Estado: 46,2%).
- Administración: el 92,4% afirma que la Administración no le respalda lo suficiente (Estado: 85,8%).
En el apartado salarial, las cifras son igualmente contundentes:
- 96,2% considera que el sueldo no se ha revalorizado conforme al IPC (Estado: 91,8%).
- 93% cree que el salario docente actual no es adecuado (Estado: 88,3%).
Como conclusión, USTEA avisa del deterioro global de la profesión: solo el 37,6% del profesorado en Málaga califica su trabajo como “digno”, frente al 56,6% estatal. El sindicato alerta de que, si no se adoptan medidas urgentes para mejorar condiciones laborales, salariales y de convivencia, el sistema público afronta un riesgo real de escasez de profesorado, con especial impacto en Secundaria y Formación Profesional.