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HISTORIA

Keko, historiador y guía turístico de Málaga: "En esta antigua joyería, había una mirilla en el techo para espiar a los trabajadores y los clientes"

La importancia de este negocio del centro de la capital hizo que la propia reina Victoria Eugenia acudiera al lugar a comprar un reloj

Keko, historiador y guía turístico de Málaga: "En esta antigua joyería había una mirilla en el techo para espiar a los trabajadores y los clientes"

Keko, historiador y guía turístico de Málaga: "En esta antigua joyería había una mirilla en el techo para espiar a los trabajadores y los clientes"

Sarai Bausán García

Sarai Bausán García

Unas mirillas ocultas en el interior de dos gigantescos murales para espiar a sus trabajadores y clientes. Este fue el mecanismo de vigilancia que utilizaron los dueños de una reconocida joyería y relojería del Centro de Málagadurante los siglos XIX y XX que alcanzó tal importancia y renombre que hasta la reina Victoria Eugenia acudió a comprar a su local en 1926.

Una joya histórica y patrimonial escondida a simple vista en pleno Centro de la capital, en la emblemática calle Granada, que descubre una belleza y riqueza únicas a quienes se adentran en su establecimiento, hoy en día convertido en el negocio de gafas de sol 'Sunglass Hut'.

El sistema secreto de vigilancia desde el techo del local

"En esta antigua joyería de Málaga, había una mirilla en el techo para espiar y controlar a todos los trabajadores y clientes que entraran. Y, este dato, casi nadie lo sabe", ha explicado Keko, el historiador y guía turístico malagueño, más conocido como 'Malagueando Tours'.

Tal y como ha asegurado el experto, aunque en la actualidad se encuentre en este local una tienda de gafas de sol, en sus inicios este entorno fue una famosa joyería y relojería. Un pasado que se puede descubrir a día de hoy en distintos elementos de su decoración, como los dos gigantescos murales instalados en su techo.

Los murales del siglo XIX que ocultaban las mirillas

"En el techo vais a encontrar dos pinturas murales que se pusieron muy de moda en el siglo XIX en negocios y casas nobles para, simplemente, atraer a los comerciantes", ha señalado el guía turístico.

Estos dos lienzos presentes en lo que fuera la antigua joyería-relojería Ghiara se atribuyen al pintor malagueño José Ponce. En ellos, se pueden ver dos alegorías del progreso y de homenaje a Cervantes cuyo objetivo principal era llamar la atención de los clientes.

"Si os fijáis en la primera, os vais a encontrar angelitos jugando con relojes. Ahí tenemos la prueba de que era una relojería. Y en la segunda, destaca el triunfo de Miguel de Cervantes, porque triunfó en nuestra literatura con el Quijote y tiene a la fama trocando esa tuba, esa trompetita", ha señalado.

La original forma de vigilar a sus trabajadores

Y justo en esas dos pinturas era donde se encuentran ocultas dos mirillas circulares utilizadas por los entonces dueños del negocio para vigilar a sus trabajadores y a la clientela desde su propia vivienda, que se encontraba en el piso superior de la joyería.

"La familia Guiara, que tenía su domicilio en la planta de arriba y su negocio en la planta de abajo, encontró de esta forma una manera muy original de controlar a todos los clientes y trabajadores, y que nadie se llevara nada sin pagarlo", ha añadido el historiador sobre esta curiosidad que aún se puede contemplar en el emblemático local malagueño.

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