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Solidaridad

Málaga Acoge da el adiós definitivo a su histórica sede de la calle Ollerías

La ONG continuará con su labor social en otros dos inmuebles en la capital malagueña, pero no cuenta aún con las condiciones adecuadas para desarrollar su trabajo

Este es el edificio donde Málaga Acoge ha realizado sus servicios hasta ahora en el centro de la capital malagueña.

Este es el edificio donde Málaga Acoge ha realizado sus servicios hasta ahora en el centro de la capital malagueña. / La Opinión

Susana Fernández

Susana Fernández

Málaga

El próximo lunes, 19 de enero, Málaga Acoge comenzará una nueva etapa. Tras más de 20 años en el edificio de la calle Ollerías en Málaga, la asociación seguirá prestando sus numerosos servicios en otras dos sedes. Un traslado no elegido que llega tras 18 meses de conversaciones con las administraciones y con mucha incertidumbre.

La Junta de Andalucía, propietaria del inmueble, lo sacó a subasta en 2024 y lo adjudicó por 3,6 millones de euros a la empresa White, especializada en apartamentos turísticos.

Por esta histórica sede han pasado miles de personas, más de 5.082 sólo en los últimos 10 años, a los que Málaga Acoge ha apoyado con sus programas de acompañamiento, formación o empleo, entre otros. "Miles de historias personales", como destacan en una 'carta a la comunidad' en su web con la que han querido concluir esta etapa.

Un edificio lleno de historias

"Cerrar este edificio que tiene tantas historias, es para nosotros muy significativo", explica Alejandro Cortina, director de Málaga Acoge, entidad pionera en el trabajo con migrantes.

Entre esas paredes empezó por ejemplo su servicio de atención jurídica junto al Colegio de Abogados, que ha prestado asistencia a miles de personas y a partir del cual fueron creciendo dando apoyo social o de empleo.

Íñigo Loring, abogado voluntario en Málaga Acoge, y Fátima Zhora Aharez, vicepresidenta y también voluntaria.

Íñigo Loring, abogado voluntario en Málaga Acoge, y Fátima Zhora Aharez, vicepresidenta y también voluntaria. / La Opinión

Además, también fue el lugar donde empezaron a recibir a jóvenes migrantes sin hogar, procedentes del sistema de protección, "a los que nadie veía y que comenzamos a atender -y todavía seguimos apoyando- hace más de 9 años".

Igualmente, las puertas del edificio de Ollerías estaban abiertas para atender urgencias, "para dar respuesta a las necesidades humanas más básicas -como la alimentación o un techo para dormir- que tanto tiempo después siguen siendo, asombrosamente, una carencial estructural en esta ciudad", relatan en la carta publicada en su web.

La alternativa no responde a sus necesidades

Por todo esto, Alejandro Cortina subraya que el cierre de este edificio como sede de Málaga Acoge supone también "una oportunidad perdida para la ciudad de un edificio público que tenía muchas posibilidades para ser utilizado como recurso social ciudadano, en un distrito en el que faltan este tipo de servicios". "Nosotros lo intentamos y no lo conseguimos", lamenta.

Tras las conversaciones con la Junta de Andalucía y con el Ayuntamiento de Málaga, Málaga Acoge se ha trasladado a un local en la calle Pedro Gómez Chaix, 3, en el distrito de Carranque, que en su día acogió la antigua Gerencia de Urbanismo. Un bajo de poco más de 100 metros cuadrados que la ONG asegura que no responde a sus necesidades ni a los compromisos a los que habían llegado con las administraciones.

"Es un local en alquiler que compartimos con el Ayuntamiento, que tiene aulas de formación, pero no nos han expresado cuándo se van a ir", explica el director de Málaga Acoge.

La entidad social ha realizado con una subvención y con fondos propios una primera reforma del espacio, aunque tendrán que reformarlo en su totalidad cuando les sea posible. El presupuesto asciende a 300.000 euros.

Sin espacio suficiente

La voluntad de Málaga Acoge es seguir ofreciendo todos sus servicios, pero para ello necesitan un espacio adecuado. Una intención que viene reforzada por el intenso trabajo que realizan: "más de 5.000 personas apoyadas, 99.000 actuaciones individuales y más de 1.200 actividades formativas".

Mientras llega el momento en el que puedan disponer de este espacio en su totalidad, tampoco ha tenido eco, aseguran, su petición de compartir la zona que ahora mismo sigue ocupando el Ayuntamiento con cursos de formación.

En esta sede de la calle Pedro Gómez Chaix, 3, Málaga Acoge reunirá la labor que desarrolla de apoyo social, atención y prevención de violencias machistas, orientación jurídica, empleo y formación, así como voluntariado.

Por su parte, la sede de la calle Bustamante, en la Trinidad, centralizará su intervención con las personas jóvenes sin hogar.

Y continúan buscando una solución para poder seguir impartiendo formación: "Estamos buscando alternativas con otras entidades, incluso iglesias y parroquias. Lo que tenemos no nos da ni para empezar", asegura Alejandro Cortina.

Fachada del edificio de la calle Ollerías que ha acogido a Málaga Acoge más de veinte años.

Fachada del edificio de la calle Ollerías que ha acogido a Málaga Acoge más de veinte años. / La Opinión

Apoyo de los vecinos de Ollerías

Este viernes, tras la entrega de las llaves a la Junta, Málaga Acoge cierra una etapa aunque se marcha con la satisfacción de haber realizado una gran labor que sus vecinos les han reconocido al despedirles.

"Mucha gente del barrio nos ha transmitido su pena porque nos fuéramos. Nos dicen que el barrio está cambiando. El distrito está cambiando. Muchos vecinos se han acercado a apoyarnos", cuenta el director de la entidad social.

Por su parte, ellos no quieren despedirse sin dar las gracias también a todas las personas, colectivos y entidades que se han preocupado por ellos ante este traslado y, por supuesto, seguirán teniendo las puertas abiertas en todas sus sedes para continuar ayudando a los más vulnerables.

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