Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Política

El PSOE de Málaga, un año después de María Jesús Montero

Las renovaciones pendientes y las diferencias entre ‘familias’ siguen condicionando el clima interno del partido a nivel provincial. Eso sí, de forma más soterrada que en otros momentos porque existe una consigna encaminada a que «no se haga ruido» antes de las elecciones andaluzas

María Jesús Montero, en su acto de hace un año en Cártama con Josele Aguilar en primera fila.

María Jesús Montero, en su acto de hace un año en Cártama con Josele Aguilar en primera fila. / Álex Zea

Cristóbal G. Montilla

Cristóbal G. Montilla

Málaga

Fue hace justo un año, el 18 de enero de 2025, cuando María Jesús Montero fue proclamada nueva secretaria general del PSOE de Andalucía, sin la necesidad de recurrir a la votación fratricida de unas primarias. Y, unas horas antes de que se oficializara el cambio que ponía fin a la fallida etapa de Juan Espadas, la vicepresidenta del Gobierno había protagonizado el 17 de enero por la tarde un efervescente y andalucista acto -aún como candidata- en la localidad malagueña de Cártama, feudo sanchista desde los orígenes de la derrota nacional de Susana Díaz. Por aquel entonces, todavía era el secretario general de los socialistas malagueños Dani Pérez, y en el escenario se le vio junto a Montero acompañado igualmente por el alcalde cartameño Jorge Gallardo, que es de su ‘cuerda’ y es el único representante de la provincia en la Ejecutiva Federal de calle Ferraz. En la primera fila, había veteranos como Luciano Alonso o Magdalena Álvarez y muchas miradas no perdían de vista la presencia junto a ellos de Josele Aguilar, que ya lideraba la pulsión de cambio que a la postre triunfó para acabar con el liderazgo provincial de Pérez en el Congreso Regional de Armilla, en febrero. Todo eso, y alguna cosa más, ha sucedido en el PSOE de Málaga si se mira hacia atrás, un año después del aterrizaje andaluz de María Jesús Montero.

Incluso, hace un año Pedro Sánchez aún tenía como lugarteniente en el partido a un ‘tal’ Santos Cerdán. Y este apunte puede bastar para hacerse una idea de todo los cambios que, de un enero a otro, se han producido en el PSOE a todos los niveles.

Clima interno provincial

A día de hoy, el socialismo malagueño anda centrado ‘de puertas para afuera’ «en la historia electoral», según se refiere en sus mentideros para mirar a ese complicado envite andaluz sobre el que ya se teme el ‘sorpasso’ de Vox en algún territorio que antes era ‘amigo’.

Atrás ha quedado una segunda mitad de 2025 que ha resultado especialmente complicada para el nuevo PSOE de Málaga que estrenó en marzo el liderazgo de Josele Aguilar. En verano, hubo dos mociones de censura fallidas contra el PP en la Serranía de Ronda. Y en la antesala navideña -en pleno ‘me too’ progresista- estalló la denuncia por presunto acoso sexual contra el hasta entonces secretario general del PSOE de Torremolinosy diputado provincial, Antonio Navarro, suspendido de militancia y apartado de los grupos socialistas de Torremolinos y la Diputación.

«No hacer ruido»

Y aunque ya se ha calmado la convulsión generada en diciembre, ahora mismo el ‘año nuevo, vida nueva’ sigue sin surtir efecto en el socialismo malagueño. Las renovaciones pendientes y las diferencias entre ‘familias’ siguen condicionando el clima interno del partido a nivel provincial. Eso sí, de forma más soterrada que en otros momentos porque existe una consigna ‘de arriba’, encaminada a que «no se haga ruido» antes de las elecciones andaluzas.

Es, precisamente, esa orden interna la que ha calmado los movimientos contra el exsecretario general Dani Pérez iniciados -en la antesala del verano- para que dejase la portavocía municipal.

De hecho, los dirigentes de importantes agrupaciones de la capital consideran que su etapa como candidato a la alcaldía se ha agotado. Y, de hecho, llegaron a reclamar que se reflejasen en el grupo del Ayuntamiento los cambios introducidos con la renovación orgánica del PSOE a nivel regional y provincial. En sectores cercanos a la nueva dirección provincial socialista consideraron en el ecuador de la legislatura que, con dos años por delante, habría tiempo suficiente para que el grupo socialista en el Ayuntamiento de Málaga se fuera encaminando hacia una nueva etapa, y se sentasen las bases para las elecciones municipales de 2027 con fuerzas renovadas.

Dani versus Josele

Pero ha pasado ya medio año y no ha cambiado nada, con el ambiente del grupo municipal cada vez más deteriorado. Incluso a micrófono abierto, Pérez se muestra firme en su aspiración para gozar de una tercera oportunidad consecutiva como candidato socialista a la alcaldía de Málaga. Incluso, no descarta la posibilidad de presentarse para ello a las correspondientes primarias. Es decir, de medirse contra el mismísimo Josele Aguilar si fuese necesario, aunque aún está por ver si ya en la lista de las elecciones andaluzas por Málaga se le busca un encaje a Pérez, en línea con las funciones en la política regional que le encomendó Montero en febrero.

El dilema está abierto. Y el debate interno ‘por lo bajini’ también, hasta el punto que se ha producido hasta un tímido movimiento de compañeros que quieren que el edil Mariano Ruiz Araujo sea el candidato en Málaga. No obstante, la pugna para ser alcaldable es la que es. Dani versus Josele. Y el duelo planeó esta semana por una tertulia de Cadena Ser Málaga. Al alcalde de Cártama, Jorge Gallardo, se le preguntó quién debería ser el candidato capitalino y dijo: «Ahora mismo, Dani es la persona que quiere y es el que está llevando la responsabilidad». Y al oírlo, no se mordió la lengua uno de los tertulianos, el abogado y exlíder del PSOE en Fuengirola, Javier García León: «Yo creo que el candidato más factible, y lo más solvente que puede presentar el PSOE a la ciudad de Málaga, es Josele Aguilar».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents