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Tragedia ferroviaria

Afectados por las cancelaciones en Málaga: "Yo iba a ir en ese tren de Iryo; me he salvado porque decidí coger otro que era 9 euros más barato"

La estación María Zambrano es este lunes un hervidero de pasajeros afectados por las cancelaciones que, desconcertados, buscan alternativas y soluciones con el fin de poder llegar a casa

De izq a dch. Luisa Lamas y Maximiliano junto a su nuera, afectados por las cancelaciones.

De izq a dch. Luisa Lamas y Maximiliano junto a su nuera, afectados por las cancelaciones. / Álex Zea / J.V

Málaga

Desconcierto es lo que reina en la estación de trenes de María Zambrano en Málaga a la mañana siguiente a la tragedia de Adamuz. Hasta el Vialia se han acercado decenas de personas afectadas, cuyos trenes destino Madrid se han cancelado, incluidos pasajeros que tenían billete en los trenes que salían a última hora de ayer, y que han tenido que pasar la noche en hoteles o en la sala Club de Renfe en la estación debido a la suspensión de las líneas. Una sensación especial de alivio es la de aquellos pasajeros que tenían pensado viajar en el tren accidentado, el Iryo 6189, que cubría el trayecto Málaga–Madrid con salida a las 18.40 horas, pero que finalmente optaron por otro convoy.

Tremendamente impactante es el testimonio de Luisa Lamas, una joven de 24 años de Guadalajara que tenía billete para ese Iryo siniestrado pero que finalmente reservó asiento en el siguiente por una cuestión meramente económica y que la ha salvado del trágico siniestro.

"Por suerte no cogí el tren accidentado. Ha sido por 9 euros de diferencia, la verdad. Era más caro y decidí coger el siguiente, si no hubiera cogido ese. Tenía las dos reservas pero al final opté por el más barato", relata a este periódico. Cuando llegaba a la estación María Zambrano vio que tenía una llamada perdida de su padre y cuando lo llamó se enteró del gravísimo accidente ocurrido en Adamuz.

"Él pensaba que estaba en ese tren pero le dije que no lo había cogido al final, y ya se quedó tranquilo. Le dije: 'Relájate, que no ha pasado nada. Se me había puesto mal cuerpo por no haberle cogido el teléfono a la primera ", añade.

Lamas, como otros pasajeros de su tren suspendido que no pudieron volver a casa ayer, estuvo gestionando una posible solución de retorno pero sin éxito. "Nos dijeron que no podían ponernos autobuses porque ya era muy complicado, nos dejaron un poco a nuestra suerte. He pasado la noche en el mismo hotel en el que estaba", explica. La joven, finalmente, ha logrado cerrar su vuelta en autobús para mañana martes.

"Tenemos una sensación muy rara en el cuerpo: podíamos haber ido en ese tren"

Un caso parecido es el de Irene Verdugo y Eduardo Daza, que estaban pasando unos días de vacaciones en Málaga. Comentan que tenían pensado coger el tren siniestrado pero al final decidieron apurar un poco más el día en Málaga y optaron por reservar para el de más tarde, una decisión con la que han esquivado un destino fatal.

"Tenemos una sensación muy rara en el cuerpo, sobre todo pensando que podíamos haber ido en ese tren y ser uno de los afectados: en ese sentido estamos agradecidos", comentan. Ella es de Madrid y él de Barcelona y están tratando de ver si pueden conseguir el reembolso del hotel en el que han pasado la noche del domingo y los vuelos de avión con los que quieren regresar a casa. "Lo más importante es que estamos bien, ya reclamaremos lo que tengamos que reclamar", señalan.

Hugo y Paula, argentinos, tenían que coger este lunes un tren para Madrid antes de volver a su país. "Está todo roto, me dicen acá. Me dicen que vayamos en buses. Hoy teníamos que estar en Madrid para poder volar hacia Argentina, así que estamos un poco varados. Tenemos también que gestionar la extensión de nuestra estadía aquí", apuntan con gesto cansado. Han descansado poco y les queda por delante una dura jornada de papeleo.

Viajeros desconcertados e incluso entre lágrimas

Las oficinas de atención al viajar de Renfe son en la mañana de este lunes un hervidero de desconcertados pasajeros que, ante la suspensión de los trenes, buscan arreglar su situación para viajar cuanto antes. Entre lágrimas comenta el mexicano José Luis García su difícil situación, ya que toda esta situación le va a impedir el regreso previsto a su país y le supone un gran quebranto económico.

"Llevo tres años en España, los últimos seis meses en Málaga. Tengo un vuelo hoy a la 14.00 de la tarde desde Madrid a México y tenía reservado desde hace une semana un tren de Renfe a Madrid que salía hoy a las 7.05 de Málaga. Se ha suspendido y no me dan soluciones", relata desolado.

Afirma que alquilar un coche para viajar a Madrid le saldría por 400 euros, mientras que Renfe solo le he devuelto los 35 que valía su billete de tren. "¿Por qué no nos ponen autobuses a los afectados? Entiendo que la prioridad son los accidentados pero hay también personas que nos quedamos desamparadas ante esta situación", lamenta. Su vuelo de Madrid a México le había costado 400 y teme que ahora, al tener que sacar otro de urgencia, le salga por el doble. "No sé que voy a hacer", reconoce con una mezcla de pesadumbre e indignación, sin descartar el interponer una demanda a Renfe.

Otro caso es el de Javier, de Zaragoza, ha pasado el fin de semana en Málaga con su pareja, que es de aquí, para celebrar su cumpleaños. Tenía que volver hoy a casa en un tren de Renfe que salía a las 8.22 porque entra a trabajar esta noche. "Me dan ahora billete para el jueves, pero yo no puedo estar tantos días faltando al trabajo, así que creo que lo voy a anular y a alquilar un coche para volver a Zaragoza. No dan más alternativas. A ver cómo lo soluciono", explica.

Maximiliano llegó el viernes para visitar a su hijo y a su pareja. Su tren tenía previsto salir este lunes a las 08:57 con Renfe a Madrid: "He venido a intentar que me devuelvan el dinero. Pero no sabemos nada", comenta a este periódico. Ante la imposibilidad de volver en tren, Maximiliano ha decidido optar por el autobús. 

Afectados por las cancelaciones en el Vialia.

Afectados por las cancelaciones en el Vialia. / J.V

A pocos metros, Amina con sus tres hijos que tenían que estar a las 12.00 horas en Atocha, para desde ahí coger otro tren hacia Galicia: "Estamos intentando que nos hagan un reembolso, pero entendemos que no será ni hoy ni mañana. Así que no sabemos qué hacer, intentaremos comprar un billete en autobús". 

 Entre los que se acercan a preguntar también están Mari Carmen y Josefa. Ellas tenían previsto un viaje del Imserso a la capital madrileña: "Nos han dicho que preguntemos a Turismo Social, pero aquí no hay nadie. Somos casi treinta personas las que íbamos en ese viaje. Supongo que no será posible, nadie nos dice nada ni nadie se ha puesto en contacto con nosotros”. 

Buscar alternativas

Ante la imposibilidad de viajar en los trenes de alta velocidad, la siguiente alternativa es hacerlo en autobús.Y es aquí donde se concentran la otra gran parte de los afectados: "No sabíamos qué pasaba. Nuestro tren no va a salir. Hemos buscado vuelos y no hay, estamos esperando a conseguir un billete de bus", declaran Jon y Rohan. 

Colas en la estación de autobuses de Málaga este lunes, tras cancelarse el tráfico ferroviario a Madrid

Varias personas hacen colas en la estación de autobuses de Málaga, donde han cancelado el tráfico ferroviario a causa del accidente en Amaduz, Córdoba. / Álex Zea / LMA

Ambos son estudiantes del colegio Les Roches y viajaban a Inglaterra a visitar a sus familiares. Su vuelo Madrid - Londres sale mañana martes a las 12:00 horas: "Menos mal que lo tenemos mañana, así que contamos con margen para viajar. Nuestra última opción será alquilar un coche", indican. 

Por ahora y según informan desde Renfe y Adif los trenes permanecerán cancelados durante toda la jornada del lunes y "probablemente" durante los próximos días. 

En el Vialia, la oficina de Iryo permanece cerrada al público y en sus cristales está impreso su comunicado tras la tragedia. Se trata del accidente más grave en los 34 años de servicios de alta velocidad en España.  

"La gente estaba muy crispada cuando suspendieron nuestro tren"

La joven periodista malagueña Marina Aguilar, que trabaja en el programa Espejo Público de Antena 3, tenía que volver ayer domingo a Madrid en un tren AVE de Renfe que iba a salir a las 8.05 de la estación. "Nos dijeron por megafonía que no podían calcular cuando saldríamos y ya un poco más tarde nos comentaron que saliésemos del tren porque se había producido un descarrilamiento en Córdoba", explica.

Marina ha pasado la noche en casa de sus padres pero señala que muchos pasajeros de su tren no tenían donde alojarse. "La gente estaba muy crispada ayer porque tenían que viajar a Madrid por el tema del trabajo y muchos no sabían dónde dormir", añade. Marina confiesa sentir una sensación "agridulce", entre el alivio de haber podido esquivar la tragedia y el pesar por todos los afectados. "Yo podía hacer estado en ese tren. Es una cuestión de suerte", asegura. Este mismo lunes viajará en autobús a Madrid para reincorporarse a su trabajo.

David y Sara, una pareja de madrileños, ha reservado ya un avión para volver este lunes a mediodía la capital de España después de que su tren de regreso, que tenía que salir hoy a las 10.55 horas, haya sido suspendido. "Hemos venido a Málaga por el 40 cumpleaños de un amigo. Cuando ayer vimos las imágenes del accidente ya intuimos que nuestro tren se iba a suspender. Yo he tenido que llamar a la jefa al trabajo para decir que no iba por causa de fuerza mayor", refiere David.

También Conchita y Domingo, de Barcelona, se ha visto atrapados por las cancelaciones después de haber pasado una semana de vacaciones en Málaga. "Nos han devuelto el dinero del billete del tren pero Renfe no ha dicho que los gastos extra que tengamos ahora corren de nuestra cuenta. A ver si encontramos un autobús o alquilamos un coche para viajar a Madrid y de allí cogemos el tren para Barcelona", señala Conchita.

El comunicado de Iryo

Iryo ha emitido este lunes un comunicado en el que traslada sus condolencias a los familiares de los fallecidos y muestra su solidaridad a todos los heridos. La compañía italiana señala que el CEO de Iryo, Fabio Favara, se desplazó anoche al lugar del accidente para seguir en directo los trabajos de rescate. 

La compañía señala que en el tren viajaban 289 pasajeros, cuatro tripulantes y un maquinista (es decir, 264 personas en total). "Por causas que aún se desconocen, el tren invadió la vía contigua [...] El tren es de nueva construcción, fabricado en 2022 y cuya última revisión se realizó el pasado 15 de enero". 

"La compañía ha habilitado un teléfono de asistencia a familiares y pasajeros: 900001402". Además, “la compañía ha habilitado cambios y anulaciones gratuitas de billetes para los pasajeros y personas afectadas”.

Por último, "por respeto a las víctimas y a todas las personas afectadas, Iryo ha decido cancelar su agenda de actividades previstas en Fitur".

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