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LOS DESAYUNOS DE LA OPINIÓN

La industrialización de la construcción: solución para el problema de la vivienda

Arquitectos malagueños analizan en nuestro periódico el estado actual de su profesión en un encuentro en el que también se debatieron las relaciones con la administración y la arquitectura que viene

Jacobo Higuera, Ángel Asenjo y Juan Goñi.

Jacobo Higuera, Ángel Asenjo y Juan Goñi. / álex zea

Julián Nieto

Julián Nieto

Málaga

La Opinión de Málaga y Prensa Ibérica organizaron el pasado jueves 15 de enero, bajo el formato de sus tradicionales desayunos, un encuentro de profesionales en el que se debatió el estado actual de la arquitectura en Málaga, analizando el presente de la profesión, sus fortalezas y debilidades; los últimos avances, retos y tendencias de la profesión; la cada vez más acuciante pérdida de protagonismo de la figura del arquitecto en el proceso constructivo frente a las constructoras y promotoras; las soluciones que pueden aportar los profesionales de la arquitectura para solucionar el problema de la vivienda en nuestro país; las habilidades y las herramientas que utilizarán los profesionales en un futuro a corto plazo y cómo será la arquitectura de la cuarta y quinta década del siglo XXI.

Acudieron a la llamada de nuestro periódico Jacobo Higuera, arquitecto y COO en HCP Architecture; Juan Goñi Uriarte, gerente y cofundador de Klic Arquitectos, y ÁngelAsenjo, fundador y presidente de Asenjo y Asociados.

Momento actual de la profesión

El debate se inició analizando el momento actual de la profesión en una ciudad como Málaga que tiene grandes estudios de arquitectos, considerados algunos de ellos entre los más punteros de Andalucía y de España, además de ver cómo las nuevas generaciones de profesionales están destacando en su labor arquitectónica.

«Desde el punto de vista de los arquitectos que trabajan, creo que es un gran momento el que vive la profesión. Si analizamos otro tipo de cosas como, por ejemplo, los temas normativos a los que nos enfrentamos en el día a día y sus múltiples limitaciones, mi visión no es tan optimista», comentó Jacobo Higuera.

Para Ángel Asenjo, la arquitectura es reflejo de la situación económica y social de la ciudad y discurre paralelamente a ella. «En el orden social ya es más complejo porque es ahí donde no se están satisfaciendo las necesidades que tiene la sociedad malagueña. A pesar de todo -continuó Asenjo- creo que se está haciendo una arquitectura razonablemente buena».

Un momento del debate entre los tres arquitectos convocados por La Opinión de Málaga.  | ÁLEX ZEA

Un momento del debate entre los tres arquitectos convocados por La Opinión de Málaga. / ÁLEX ZEA

La Mundial

Juan Goñi apeló al cambio de paradigma que está viviendo Málaga en los últimos años y que está afectando al trabajo de los arquitectos. «Esa nueva pujanza de la ciudad que atrae a gente para visitarla y para quedarse a vivir genera tensiones, hablando de arquitectura, en los aspectos patrimoniales». Goñi citó como ejemplo el debate ciudadano que generó en su día la demolición de la antigua pensión La Mundial para regenerar la zona del Pasillo de Atocha y dar luz verde a la construcción del hotel ideado por Rafael Moneo.

Los invitados coincidieron en señalar que el desarrollo de la ciudad está «absolutamente colapsado» y la periferia no se desarrolla con la agilidad necesaria porque el planeamiento «se ha convertido en una aritmética de números y es muy limitativo», aseguraron.

Asenjo comentó que el centro de la ciudad de Málaga debe «no perder la identidad» y señaló que la renovación del centro histórico debe hacerse «aportando modernidad pero manteniendo el lenguaje del lugar», y señaló que el desafío de los arquitectos malagueños «es modernizar respetando».

También destacaron los profesionales el «poco apoyo» que tienen los arquitectos locales a la hora de ejecutar trabajos en Málaga. «No es que estemos marginados pero sí creo que como malagueño se debería fomentar que los estudios de la ciudad y la provincia hiciesen más cosas, ya que tenemos, creo, capacidad de sobra para hacerlas y hemos demostrado que somos muy capaces», afirmó Higuera.

Ángel Asenjo

Ángel Asenjo / a.z.

«La renovación del centro de Málaga debe aportar modernidad pero manteniendo el lenguaje del lugar»

ÁNGEL ASENJO

— Asenjo y Asociados

Buscar el consenso

En este sentido, también se manifestó Juan Goñi, quien ofreció una fórmula que podría solucionar el problema: «Ya que estamos en un momento de pujanza de Málaga y hace que vengan profesionales de fuera, lo mejor es trabajar desde el consenso. Si somos capaces de absorber ese talento foráneo, lo ideal sería conciliarlo con socios locales para ofrecerles el conocimiento del terreno», dijo.

Los arquitectos también mostraron su malestar porque el crecimiento urbano reciente de Málaga no ha ido acompañado de una planificación arquitectónica de calidad, entre otros aspectos por la lenta tramitación urbanística, que Ángel Asenjo calificó de «tortura» y en la que se pueden invertir cuatro, cinco o seis años, cuando en los años ochenta esos mismos trámites en algunos casos no excedían de los seis meses.

Aspectos como el comentado anteriormente, junto a la eterna falta de suelo y los altísimos costes de la construcción tradicional, inciden de forma directa en la no resolución de, quizá, el mayor problema que tiene la sociedad española en la actualidad: la falta de vivienda: «La mayor parte de la bolsa de suelo existente necesita planeamiento y para eso hace falta inversión. Los fondos de inversión no se meten en nada que no tenga un horizonte temporal claro, algo que no ofrece la tramitación urbanística en la actualidad. O esto lo arreglamos o no vamos a solucionar a corto plazo el problema de la vivienda», denunció Juan Goñi.

Juan Goñí

Juan Goñí / a.z.

«Lo ideal sería trabajar desde el consenso y conciliar el talento foráneo con el de los arquitectos de Málaga»

Juan Goñi

— Klic Arquitectos

Industrialización de la construcción

Ante esta tesitura, Ángel Asenjo apostó decididamente por la llamada industrialización de la construcción: una tendencia que traslada la fabricación de componentes de edificios de la obra a una fábrica, usando procesos de producción en masa para crear módulos o partes prefabricadas que luego se ensamblan en el sitio, mejorando eficiencia, calidad, rapidez y sostenibilidad al estandarizar, automatizar y controlar la producción en entornos controlados.

«Ahí está el gran desafío del futuro. En que todos los profesionales que intervenimos en el proceso constructivo tenemos que hacer nuestra aportación a la industrialización de la construcción. Porque solamente a través de esta industrialización se podrán obtener unos precios de construcción razonables en un momento como el actual en el que la construcción tradicional está sufriendo por la escasez de mano de obra cualificada y por sus altísimos costes. Si seguimos proyectando de forma tradicional, el problema de la vivienda no se va a resolver nunca», subrayó.

También los invitados constataron la pérdida de protagonismo de los profesionales de la arquitectura en el proceso constructivo. Para Jacobo Higuera, esa pérdida viene dada no frente a promotores y constructores, «sino que es frente al mercado, que es el que marca esas métricas». Para Ángel Asenjo el motivo tiene otro origen, primero el aumento considerable del número de arquitectos en las últimas décadas con una alarmante pérdida de nivel cultural y de conocimiento de la profesión de los mismos y segundo, la propia profesión, «que ha perdido autoestima en la competencia», destacó.

Juan Goñi achacó el problema a la propia diversificación de la profesión: «Ahora hay arquitectos en la promotoras y definen un libro blanco y unas condiciones de contorno que ya constriñen mucho lo que tú haces. También, afortunadamente, hay arquitectos en las constructoras que trabajan estas cosas. Lo que no admito es que un no profesional meta el lápiz en mi trabajo», aseguró.

Jacobo Higuera

Jacobo Higuera / a.z.

«La pérdida de protagonismo de los arquitectos no es frente a promotoras o constructoras, es frente al mercado»

Jacobo Higuera

— HCP Architecture

Programación e IA

Proyectando la figura del arquitecto a un futuro a corto y medio plazo, los profesionales coincidieron en advertir que entre sus habilidades, el arquitecto deberá tener amplios conocimientos de programación y de inteligencia artificial, además de tener más conocimientos de cultura e historia de la arquitectura, «porque siempre se mira hacia adelante desde el conocimiento», afirmó Asenjo, quien también hizo referencia a que el arquitecto es un servidor de la sociedad y tiene que dar respuesta a lo que la sociedad quiere y demanda. «Para dar esa respuesta tiene que tener sensibilidad y conocimiento y profundizar y entender el momento en el que te toca vivir y aplicar la respuesta al momento histórico de la vida para generar un valor añadido», dijo.

Igual que con los profesionales, también se esbozó el devenir de la propia profesión en las próximas décadas. Distinguiendo los ámbitos de la arquitectura pública o privada se llegó a la conclusión de que esta última apostará, como ya se citó durante el debate, de manera decidida por la industrialización de la construcción con el objetivo de abaratar costes e implantar nuevas formas de trabajo, mientras que para hacer una arquitectura pública extraordinaria será decisivo utilizar más herramientas y tener más conocimiento sobre la propia disciplina.

Para Juan Goñi, y ciñendo su comentario a la ciudad de Málaga, la idea que hay que defender es que vamos a tener una dicotomía arquitectónica en los próximos años en los que será muy importante «no perder la cabeza en generar iconos más grandes que nosotros mismos, los profesionales, y seguir haciendo una arquitectura de calidad, una arquitectura silenciosa, al estilo de la medicina preventiva en el terreno de la salud».

A la hora de las conclusiones los invitados señalaron la necesidad de estar preparados y formados para lo que viene, adaptando las nuevas tecnologías al día a día pero sin dejar de mirar atrás.

Jóvenes y vivienda

Otra idea común que se planteó es trabajar codo con codo con la administración para mejorar, tomando decisiones arriesgadas, temas de planeamiento y aportar soluciones al problema de la vivienda, principal problema de una gran parte de la población, haciendo especial hincapié entre los más jóvenes pero también para los más mayores.

También se comentó que la arquitectura malagueña debe encontrar el equilibrio entre lo global y lo local, entre pujanza e identidad, con una conciliación de estas dos esferas de actuación. Además de atraer el talento internacional pero darle desde aquí un sustento local que haga que los de aquí aprendamos de los que vienen de fuera y que los de fuera se integren de verdad para crear una ciudad coherente, habitable y de calidad funcional, estética y espacial.

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