Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Tragedia ferroviaria

Málaga-María Zambrano, canción triste de una estación de tren

Dos días después del accidente de Adamuz, reina el silencio y son múltiples las señales ante las que se recuerda que es la estación de origen del tren Iryo descarrilado

La estación de tren Málaga-María Zambrano, este martes con miembros del 112 y Protección Civil en sus instalaciones en el marco del dispositivo establecido tras el accidente de Adamuz.

La estación de tren Málaga-María Zambrano, este martes con miembros del 112 y Protección Civil en sus instalaciones en el marco del dispositivo establecido tras el accidente de Adamuz. / L. O.

Cristóbal G. Montilla

Cristóbal G. Montilla

Málaga

Dos días después del accidente de trenes de Adamuz, en la estación Málaga-María Zambrano son múltiples las señales que entonan una canción triste. Y, al mismo tiempo, remiten a la 'nueva normalidad' transitoria que, por desgracia, ha impuesto la tragedia ferroviaria. Es la estación de origen, aquella de la que salió hacia Madrid el tren Iryo que descarriló y empujó a su extremo más cruel la frase hecha de que 'es imposible ser feliz un domingo por la tarde'.

Ya es martes, y en el inmenso hall de entrada de la estación malagueña reina el silencio. Qué lejos queda su sonoro bullicio de casi siempre. Otra jornada más -y así pasará hasta el 2 de febrero con toda la alta velocidad entre Andalucía y la capital de España- no hay AVE's que llegan o se van. Y los numerosos trámites de cambios de billete o devoluciones, generados por el efecto dominó de la catástrofe, se realizan con notable sigilo. 'De qué callada manera', que cantaba Pablo Milanés al adaptar un poema del también cubano Nicolás Guillén.

Familiares de las víctimas

Además, este ambiente taciturno se ve obligado a maridar con los aires de excepcionalidad que añade la presencia en la estación de miembros del servicio de emergencias 112, de Protección Civil y de Cruz Roja, acompañados por agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional.

Todos ellos están situados junto a la zona de control del equipaje y forman parte del dispositivo posterior al accidente de Adamuz, tal y como solicitó el Puesto de Mando Avanzado para que en las estaciones andaluzas vinculadas a la llegada o la salida de los trenes siniestrados, las de Huelva y Málaga, también hubiese un punto de atención a familiares de las víctimas.  

En la primera planta de la estación, se han habilitado dependencias en las que se atiende a las personas afectadas por el fallecimiento o desaparición de un familiar que llegan pidiendo asistencia. Este cometido explica, sin ir más lejos, la labor añadida de una psicóloga del Gipep (Grupo de intervención psicológica en emergencias) y de efectivos de la Policía Judicial de la Benemérita.

Denuncias y muestras de ADN

Allí, se realiza una labor de escucha y acompañamiento, antes de la posterior intervención psicológica más profunda, y también se les acompaña a la Comandancia de la Guardia Civil a presentar la correspondiente denuncia o a entregar muestras de ADN para las labores de identificación.  

Así, durante todo el lunes, llegaron a ser cinco familias las que llegaron reclamando una ayuda que se presta en varios idiomas. Y, de hecho, la mayoría de los atendidos en la estación María Zambrano han sido de nacionalidad extranjera, según explicó la jefa de servicio de Protección Civil y 112 Emergencias de la Junta de Andalucía en Málaga, Ana Celia González.  

Oficina de Iryo en la Estación María Zambrano, situada junto a otra de Renfe.

Oficina de Iryo en la Estación María Zambrano, situada junto a otra de Renfe. / L. O.

La oficina de Iryo

En el vestíbulo de la estación María Zambrano, se antoja inevitable escrutar la silueta de la oficina de Iryo, la compañía del tren siniestrado que salió desde Málaga. En su fachada acristalada, se mostraba este martes por la mañana -a modo de "actualización"- un comunicado en el que se recordaba que "la evacuación de los pasajeros del servicio 6189 ya ha finalizado" o que los heridos estaban siendo atendidos en hospitales.

En las dependencias de Iryo se trabaja con aparente normalidad y la afluencia de gente es escasa, en contraste con la de la oficina vecina de atención al cliente de Renfe, en la que decenas de personas aguardaban la realización de numerosos trámites. 

De la de Iryo salía, precisamente, una mujer llamada Silvia que tenía un billete para viajar hasta Barcelona el lunes. "El lunes me dijeron que podría salir el martes, y ya hasta el 2 de febrero no será posible. Me dicen que ahora tiene que ser por avión o autobús, tendré que pagarlo yo y ya por otro lado va la reclamación de mi billete. Voy a la estación de autobuses a ver si consigo algún pasaje", relataba.   

Trámites en Renfe

En la oficina de Renfe, cada persona daba muestra de un contratiempo diferente ante la imposibilidad de salir antes del 2 de febrero en alta velocidad desde Málaga.

Uno de los afectados es Carlos, un malagueño que tiene el 29 de enero una conexión aérea en Madrid con Egipto y había acudido a canjear su billete por el del plan alternativo de Renfe, que alarga en cinco horas la duración del trayecto ahora tras coger un autobús en Córdoba y un nuevo tren en Villanueva de Córdoba. Eso sí, no se planteaba pagar un billete de avión, por lo elevado que estaba el precio tras el accidente de trenes, y hasta tenía un 'plan b' más particular: "La última opción siempre es ir en mi coche hasta Madrid y dejarlo allí". 

En el mismo lugar, también se encontraba Joaquín, quien había programado para la próxima semana un viaje en tren desde Málaga hasta Pamplona, y quería canjear su billete por otro que le permitiese realizar la segunda parte del viaje desde la capital de España hasta Navarra. Al menos, ya había conseguido que una persona de su entorno pueda llevarlo hasta Madrid. 

"Soluciones hay, el problema es que hay muchos vericuetos, hay que tener paciencia", aseguraba en una concurrida oficina en la que, de vez cuando, aparecía algún empleado de Renfe a informar a los presentes y a poner cierto orden dentro de un bullicio no deseado.  

Tracking Pixel Contents