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Memorias de Málaga

Un libro único rescatado de la basura de Málaga

Gracias a dos vecinos de la avenida de Carlos Haya pudo rescatarse la historia de 25 años de la Semana Internacional del Cine Científico de Ronda, editado en su día por Fundación Unicaja

Imagen de Ronda

Imagen de Ronda

El 24 de noviembre de 2020 me llamó por teléfono José Moreno Portales, uno de los entusiastas del cine que colaboró varios años con el Cineclub de Málaga y miembro o responsable del Centro de Medios Audiovisuales de la Obra Cultural de la Caja de Ahorros de Ronda, de la que formaba parte también el pintor Jorge Lindell.

La llamada fue para pedirme la dirección postal de mi domicilio. Quería obsequiarme con un ejemplar «único» de su libro, escrito por él con la colaboración de Rosa Pedrero. Lo de «único» lo aclararé al final.

El título de la valiosa obra es ‘1977-2002. 25 años de Cine Científico’, editado por el Servicio de Publicaciones de la Fundación Unicaja. En la página correspondiente selló una cariñosa dedicatoria.

El mejor festival

En 1977, después de varios intentos, Moreno Portales y Lindell consiguieron, como se apunta en el libro, y posiblemente por el aburrimiento y cansancio, que don Juan Luis de la Rosa Moreno, presidente de la Hermandad Sagrada Familia, dependiente de la Caja de Ahorros de Ronda, hoy Unicaja, aceptara la celebración de las Jornadas Internacionales de Cine Científico y Didáctico en Ronda.

Se puso en marcha el ambicioso proyecto, y la primera edición, en 1977, contó con la participación de veinticinco proyecciones procedentes de Canadá, Inglaterra y Francia.

En los colegios de Ronda los alumnos gozaron de un espectáculo nuevo. Ante el éxito impensado, el director general de la Caja de Ahorros de Ronda, don Juan de la Rosa Mateos, apoyó la idea de crear, con sede en Ronda, la Semana Internacional de Cine de Investigación Científica.

La acogida fue espectacular. A la segunda cita se inscribieron treinta y siete películas procedentes de Alemania, Francia, Gran Bretaña, Bélgica, Suecia y España. Profesionales del cine científico y representantes de las embajadas de los citados países se dieron cita en Ronda, que entró a formar parte del selecto grupo de festivales y certámenes dedicados a un género poco explotado como es el cine científico, con películas sobre la naturaleza y avances en la investigación de la medicina.

El problema del festival nacido después de un doloroso parto porque muy pocos creían en su éxito, era precisamente el lugar de celebración, Ronda.

Un invitado de honor

Entre los invitados españoles y extranjeros que participaron en las ediciones del festival figuró en uno de los primeros años Antonio Ribera, cuya presencia me permitió acercarme e incluso, tras una presentación, entrevistarle para Radio Nacional.

Ribera era escritor, traductor, submarinista… y ufólogo, la primera autoridad española en el fenómeno de los ovnis o platillos volantes. Investigó, estudió, habló e incluso escribió uno de los primeros libros editados en España sobre el apasionante tema de los objetos no identificados que aparecían en el cielo solo o en grupos.

Su obra ‘El gran enigma de los platillos volantes’ (1966) fue un acontecimiento editorial en su día y hoy, casi sesenta años después, es algo así como - perdón por la comparación - la ‘biblia’ de la ufología. La entrevista que me concedió, como tantas otras, se borró. El material era caro y lo habitual era volver a utilizar las cintas magnéticas, grabando al tiempo de que se iba borrando la anterior grabación.

Antonio Ribera rechazaba muchas supuestas apariciones, los ‘marcianitos’ paseando por los bosques, las abducciones, la toma de tierra de esas extrañas naves… En su época, Estados Unidos, por ejemplo, negaba la existencia de los ovnis, existencia que ahora acepta porque hay referencias y ejemplos que confirman que algo hay por ahí arriba.

Personalidades

El Festival tuvo repercusión internacional. La concurrencia de películas de distintos países fue aumentando, y a los habituales de la primera y segunda edición -Canadá, Alemania, Francia… - se sumaron Australia, Rusia, México, Polonia, Argentina, Bulgaria, Checoslovaquia, Hungría, Japón, Brasil… con presencia de productores, realizadores, representaciones de los países a través de las embajadas…, algo difícil de recoger en estas líneas.

En la IV edición, la organización obsequió a los medios informativos con un trofeo igual al de los premios, representando un proyector de películas con la inscripción ‘IV Semana Internacional de Cine Científico. Caja de Ahorros de Ronda, 1981’.

Los recibimos Rafael de Loma (Sol de España), Joaquín Marín (Sur), Francisco Fadón Huerta (Radio Popular), Fernando García del Río (Radio Juventud) y el que suscribe por Radio Nacional de España.

El director de la emisora, a la sazón Juan Antonio Rando, me dijo que me quedara con él porque era yo quien había estado informando en la emisora del desarrollo del festival desde sus inicios en 1977.

El palmarés

En las últimas páginas del mencionado libro se relacionan las películas premiadas; en las dos primeras ediciones solo se entregaba un premio, y en las restantes ediciones tres. Casi todos los países que presentaron película obtuvieron algún premio, destacando Alemania, Francia, Canadá, Gran Bretaña…, todo un material de cine científico que fue subrayado en la que fue una de las manifestaciones cinematográficas más importantes del mundo.

El «único»

He dejado para el final lo de «ejemplar único» referido al que me envió por correo José Moreno Portales y conservo en mi poder. Me adelantó la historia y tuvo el detalle de reproducir en pocas letras lo sucedido.

Galardón Semana Cine Científico de Ronda y libro de los 25 años.

Galardón Semana Cine Científico de Ronda y libro de los 25 años. / Archivo Guillermo Jiménez Smerdou / LMA

En la última página, en la que aparece el nombre de la imprenta (Urania) donde se editó y la fecha de impresión, el día 31 de diciembre de 2002, con rotulador y con letras claras, firmado de puño y letra, José Moreno Portales informa de lo sucedido:

«Este ejemplar junto con otros 100 más fue recogido de un contenedor de basuras, así como 500 cintas de vídeo del archivo del CEMAV, por los vecinos del bloque de Avd. de Carlos de Haya 25, don Juan Fernández de la Peña y don Joaquín Bravo Carmona, que fueron arrojados por orden (omito por quién) el día 18 de abril de 2005».

En el contenedor había los 900 restantes ejemplares de la edición de 1.000 libros imprimidos, y también había otras 500 cintas de vídeo de formato Betacam todo de los archivos del Centro de Medios Audiovisuales».

José Moreno Portales

La cita que teníamos para finales de noviembre o principios de diciembre de 2020 no llegó a celebrarse porque Pepe Moreno no me llamó por teléfono y yo no conecté con él porque desconocía el número del suyo. Han pasado cinco años.

No me atrevo a calificar el hecho de «arrojar» (así lo cuenta Pepe Moreno) a un contenedor de basuras todo ese material que enriquecía el Centro de Medios Audiovisuales de la Caja de Ahorros de Ronda, fruto del trabajo y tesón de mi amigo y otros colaboradores, empleados de la entidad, que llegaron a hacer realidad el Festival o Semana Internacional de Cine Científico de Ronda que se prolongó durante veinticinco años.

El ejemplar que poseo, y que los aficionados al cine es probable que no tengan salvo los recuperados del contenedor, es una joya. El Festival de Ronda tuvo repercusión internacional. Su historia está detallada por los autores. La conocemos pocos malagueños porque casi 1000 ejemplares acabaron en una de las fábricas de papel reciclado por decisión de…

Una pena o un atentado a la cultura.

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