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Exposición

Una exposición de 12 carteles en el puerto de Málaga rememora el naufragio de la Gneisenau

En ellos se explica las características del hundimiento del buque y enfatiza la solidaridad de los malagueños que permitió salvar muchas vidas

La exposición callejera en el Puerto de Málaga que rememora el naufragio de la Gneisenau.

La exposición callejera en el Puerto de Málaga que rememora el naufragio de la Gneisenau. / Paula Tigges

Paula Tigges

Bajo la intensa lluvia que cae sobre el puerto de Málaga se ha presentado este miércoles la exposición callejera que recuerda el hundimiento de la fragata Gneisenau. Una exhibición que se encuadra dentro de las múltiples actividades que se han realizado con motivo del 125 aniversario de la tragedia. Y que se ha expuesto en el lugar donde se produjeron los hechos hace más de un siglo. Esta formada por 12 paneles en los cuáles se explican las características del naufragio y se enfatiza la cooperación del pueblo malagueño que ayudó a salvar muchas vidas. Los cárteles se expondrán en el puerto hasta el 27 de febrero.

El primer cártel se sitúa al inicio del Palmeral de las Sorpresas, junto a la entrada de la Plaza de la Marina. Los demás están colocados de manera sucesiva y numerados hasta el final del camino. El primero de estos se denomina: Muy Hospitalaria, en referencia al título que otorgó la regenta María Cristina a Málaga por su labor solidaria. Una tragedia naval que se convirtió en un símbolo de identidad malagueña, define el cartel.

Primer cartel de la exposición sobre el hundimiento de la Gneisenau en el Puerto de Málaga.

Primer cartel de la exposición sobre el hundimiento de la Gneisenau en el Puerto de Málaga. / Paula Tigges

Exposición cronológica

La historia se relata de manera sucesiva. Después de la presentación de la exposición en el primer cártel se indican las características del buque, el naufragio, el coraje malagueño, la unión de los pueblos y solidaridad institucional y la riada de 1907, que dejó varias víctimas en la ciudad de Málaga y se llevo por delante tres puentes. Por lo que Alemania como símbolo de "unión" y reconocimiento otorgó a Málaga el Puente de los Alemanes.

A continuación, dedica unos carteles al arte, con varias obras sobre la tragedia de la Gneisenau. Como la novela "Genisenau" del autor malagueño Francisco Guerrero o la pintura de Esteban Arriaga. Por último, apela al impacto que tuvo este suceso en la prensa tanto en los periódicos alemanes como españoles. Y a los "30 minutos decisivos" que provocaron la catástrofe.

Exposición 125 aniversario

Noveno cartel de la exposición sobre el hundimiento de la Gneisenau en el Puerto de Málaga. / Consulado Alemán en Málaga

El presidente de la asociación empresarial alemana en Andalucía Deutsches Wirtschaftsforum Andalusien (DWA), Fernando Frühbeck, recalca "la importancia de poner en valor la respuesta del pueblo malagueño y la comunidad alemana existente en Málaga desde finales del siglo XVIII a través de esta exposición". Tomás Pérez, miembro de la asociación DWA, afirma que una vez que termine la exposición en el puerto quieren "que pueda ser visitable en los centros educativos de la provincia para que los jóvenes puedan conocer la historia con más detalle".

El hundimiento de este barco dejó 41 tripulantes muertos. Víctimas que el Cónsul de Alemania en Málaga, Franko Stritt, ha comparado con la tragedia ferroviaria de Adamuz que causó 45 muertes. "Nos ha vuelto a recordar lo rápido que puede ocurrir una desgracia y lo rápido que puede arrebatar a las personas de su vida normal", afima. Y ha expresado su pésame a las familias.

El hundimiento de la Gneisenau

El buque escuela Gneisenau fue construido a finales del siglo XIX con el objetivo de formar a marineros alemanes. Medía 85 metros de eslora y desplazaba cerca de 3.000 toneladas. Se propulsaba mediante vapor y vela y viajaba con 471 tripulantes a bordo. La fragata era propiedad del Imperio Alemán y navegaba en el mar Mediterráneo hasta arribar un 13 de noviembre del año 1900 al Puerto de Málaga. Durante un mes se sitúo en la costa malagueña y echó ancla en el espigón de Levante.

No es hasta el 16 de diciembre de ese mismo año que sucede la tragedia. Un día antes, la situación metereológica viró de manera drástica y al día siguiente el temporal empeoró de manera progresiva. El viento complicó que se pudiese enderezar la nave y evitar que se perdiese el control de la embarcación. Tras 30 minutos del incremento del viento el capitán de la fragata dio la orden de levantar el ancla. El barco dio respuesta pero poco después la caldera se detuvo lo que provocó que el barco quedase a la deriva.

Finalmente, el buque golpeó contra el espigón de esta manera se abrió una gran brecha por la que empezó a entrar el agua del mar. El segundo comandante Berninghaus dio la orden de abandonar el barco y una treintena de tripulantes se lanzaron al mar. Y una hora y diez minutos más tarde la Gneisenau se hundió.

Naufragio del Gneisenau

Naufragio del Gneisenau / Archivo Juan Temboury

Stritt recuerda una historia que ocurrió a bordo de la Gneisenau aunque "no se sabe muy bien" como sucedió exactamente ya que "las personas que estaban en ese evento ya están muertas". El capitán de la embarcación al escuchar que había una tormenta indicó a los de la máquina de vapor que aplicasen una presión más fuerte que llegase a los 50 km por hora. A lo que los responsables de esa maquinaria le respondieron que solo alcanzaban los 15 km por hora.

El capitán entendió 50, ya que en alemán este número se pronuncia de una manera muy parecida al quince: "fünfzig" (cincuenta) y "fünfzehn" (quince). Este malentendido se produjo por la distancia y el mal tiempo que provocó problemas en la comunicación. "Y por eso, aparentemente, el capitán pensó que ya había suficiente fuerza. Entonces levantaron el ancla y como no tenía suficiente fuerza, el viento empujó al barco contra el muelle", explica el cónsul.

La solidaridad del pueblo malagueño

El quinto cártel que adorna el paseo del puerto menciona el "Coraje malagueño" y cita varios de los nombres de los marinos y familias que participaron en el rescate de los tripulantes de los alemanes. Cuenta que "el pueblo de Málaga se lanzó al mar sin pensarlo". Y recalca que los supervivientes del buque fueron atendidos en hospitales, en las inmediaciones del Ayuntamiento y las casas de los vecinos malagueños.

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Quinto cartel de la exposición sobre el hundimiento de la Gneisenau en el Puerto de Málaga. / Paula Tigges

Al producirse el hundimiento del barco muchos malagueños se dirigieron al dique de Levante para ayudar a la tripulación. La cordinación de un grupo de marineros permitió tender un cabo entre el buque y el espigón y así que muchos marineros del barco pudiesen poner los pies en tierra. Tal fue la implicación de los malagueños que un año más tarde la ciudad obtuvo el título de "Muy Hospitalaria" por la regente María Cristina y que se mantiene a día de hoy en el escudo de la ciudad.

¿Cómo recuerdan los alemanes esta tragedia?

El cónsul afirma que el hundimiento de la Gneisenau es una historia muy conocida en Málaga, aunque en Alemania no tanto. De hecho, afirma que el mismo conoce esta historia porque se la contó el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre. Recalca que los ciudadanos de la capital saben de la historia de este suceso por dos razones. "Primero, porque el título muy hospitalario que la ciudad recibió y que está en el escudo todavía" y por otro lado por el Puente de los Alemanes, también conocido como Puente de Santo Domingo.

No obstante, la marina del norte de Alemania si lo recuerda. Cuando atracan en la ciudad malagueña "se van al cementerio inglés donde están los muertos y dejan una corona de flores en las tumbas de los marineros".

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