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Sanidad

¿Por qué el metabolismo funciona diferente entre hombres y mujeres? Un estudio de Ibima tiene la respuesta

Un equipo de investigadores de Málaga ha descubierto que la deficiencia de la proteína PAPPA2 actúa de manera distinta según el sexo, lo que abre la puerta a tratamientos más personalizados

Equipo de investigadores de Ibima

Equipo de investigadores de Ibima / L.O.

Arancha Tejero

Arancha Tejero

Málaga

Nuevo hallazgo científico en Málaga. Un equipo de investigadores de la Universidad de Málaga e Ibima Plataforma Bionand han identificado el papel clave de una proteína para explicar las diferencias metabólicas que existen entre hombres y mujeres. 

El trabajo demuestra que la deficiencia de esta proteína provoca efectos distintos según el sexo, un descubrimiento de gran relevancia que abre la puerta al diseño de tratamientos más personalizados para enfermedades metabólicas como la diabetes o la obesidad.

Se trata de un estudio pionero, que ha sido financiado por el Instituto de Salud Carlos III y que es fruto de la colaboración entre el Instituto de Investigación Biomédica de Málaga y la Plataforma en Nanomedicina (Ibima Plataforma Bionand), la Universidad de Málaga, el Hospital Regional Universitario de Málaga, y el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús de Madrid.

La clave: PAPPA2

En concreto, han demostrado que la deficiencia de la proteína PAPPALISINA-2 (PAPPA2) provoca diferencias en la forma en que los cuerpos de hombres y mujeres procesan las grasas y los carbohidratos

Un descubrimiento que, según los autores del estudio, subraya la importancia de esta proteína en la regulación metabólica y cómo su ausencia puede desencadenar alteraciones metabólicas que varían según el sexo.

El 'director de orquesta'

Para entender la relevancia de esta proteína, los investigadores de Ibima comparan el metabolismo del cuerpo con una gran orquesta. La energía (azúcares y grasas) son los instrumentos y la proteína PAPPA2 el director de orquesta, que se encarga de controlar un "factor de crecimiento" muy importante (conocido como IGF-1), que no solo ayuda a los niños a crecer, sino que también es fundamental para que el cuerpo use bien los azúcares y las grasas.

Hasta ahora se sabía que, si la PAPPA2 fallaba, los niños podían tener problemas de crecimiento. Sin embargo, este nuevo estudio va mucho más allá: ha descubierto que su ausencia también provoca importantes trastornos en cómo el cuerpo gestiona la energía, especialmente a medida que las personas crecen y llegan a la edad adulta.

Para el estudio, los investigadores utilizaron modelos animales a los que se eliminó esta proteína para observar cómo se veían afectadas las funciones metabólicas. Los resultados, según resaltan, fueron “reveladores”, demostrando claras diferencias entre los ratones machos y las hembras.

Científica de IBIMA trabajando en el laboratorio

Científica de IBIMA trabajando en el laboratorio / La Opinión

Diferencias según el sexo

En los machos, la falta de PAPPA2 produjo una leve intolerancia a la glucosa y un funcionamiento ineficiente de los músculos. “Sus músculos necesitaban más energía para moverse, como si funcionaran con el freno de mano echado”, explica Ibima en un comunicado. 

Por otro lado, en el caso de las hembras, la deficiencia de PAPPA2 potenció la quema de grasa. Era como si su metabolismo activara una “turbina quemagrasas” para obtener energía. “Y lo más sorprendente: esta adaptación no dependía de las hormonas sexuales femeninas tras la pubertad”, destacan. 

Además, los ratones sin PAPPA2 tenían un peso corporal menor, menos grasa acumulada y un gasto energético más alto. También almacenaban menos grasa en el hígado. Cuando se les proporcionó una dieta rica en carbohidratos, las hembras normalizaron su quema de grasas, demostrando una enorme capacidad de adaptación metabólica.

Tratamientos personalizados

"Imaginemos que el metabolismo es una sinfonía compleja donde cada nutriente y cada célula tienen su papel", explica Antonio J. López Gambero, uno de los investigadores de Ibima que ha participado en el estudio. "La proteína PAPPA2 es como un componente esencial dentro de esa sinfonía, encargado de asegurar que las distintas partes del proceso metabólico funcionen en armonía. Cuando falta este componente, la sinfonía se desorganiza. Lo interesante es que la forma en que esto sucede varía entre hombres y mujeres”, subraya. 

“En los hombres, la falta de PAPPA2 genera un esfuerzo adicional en los 'instrumentos' que gestionan la energía muscular, como si tuvieran que tocar más fuerte para compensar. En las mujeres, en cambio, es como si los 'instrumentos' encargados de la quema de grasa se pusieran en marcha con una intensidad inusual”, aclara López Gambero, que insiste en que entender estas diferencias es “clave” para que, “en el futuro, podamos 'afinar' la orquesta metabólica de cada persona de forma única, según su sexo".

“Estos hallazgos no solo destacan el papel esencial de la PAPPA2 en el equilibrio energético, sino que también subrayan la necesidad urgente de considerar el sexo biológico al diseñar tratamientos contra enfermedades como la obesidad, la diabetes tipo 2 o los trastornos hormonales”, concluye el coinvestigador responsable del grupo de Neuropsicofarmacología en Ibima, Juan Suárez.

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