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Entrevista | Sergio Cuberos Director general y fundador de Maskom Supemercados

"Me habría gustado que Maskom siguiera en solitario pero sé que el mejor futuro es con MAS"

Sergio Cuberos explica los motivos por los que ha aceptado la oferta de MAS: la necesidad de acometer una gran inversión logística de 50 millones de euros en Málaga y la falta de relevo generacional : "Mis hijos han optado por otros caminos laborales"

El director general y fundador de Maskom Supermercados, Sergio Cuberos, en la planta logística del polígono de Santa Teresa, en Málaga.

El director general y fundador de Maskom Supermercados, Sergio Cuberos, en la planta logística del polígono de Santa Teresa, en Málaga. / Álex Zea / LMA

José Vicente Rodríguez

José Vicente Rodríguez

La cadena de supermercados MAS, de origen sevillano, y la malagueña Maskom han anunciado este mes de enero su integración en un gran grupo de distribución de capital 100% andaluz que, liderado por MAS, aglutinará más de 250 supermercados y 5.600 empleos, con 900 millones de euros de facturación conjunta. El fundador de Maskom, Sergio Cuberos, explica los motivos por los que ha aceptado la oferta de MAS: la necesidad de acometer una gran inversión logística en Málaga y, a nivel personal y familiar, la falta de relevo generacional .

Ha cumplido 68 años y es uno de los empresarios malagueños de referencia. Maskom figura entre las compañías que más factura de la provincia (143 millones de euros en 2024, con 950 profesionales y 54 supermercados). Echando la vista atrás, ¿está satisfecho de todo lo logrado?

Imagine, son 48 años en activo. Tenía 20 años cuando empezamos. Te vas dando cuenta de que el tiempo ha pasado conforme vas viendo cosas: papeles antiguos, balances desde el año 90... Cuando miras para atrás ves que el tiempo vuela y cuando te quieres acordar se te ha ido una vida. Ha sido fructífera en el aspecto de que se han generado puestos de trabajo y riqueza para Málaga, se ha hecho familia..., pero también han sido muchas horas, muchos días los que se le ha dedicado al negocio para que realmente pueda estar donde está a día de hoy.

Hemos conocido este mes la noticia de la integración de Maskom en el Grupo MAS ¿Cuándo comenzaron los contactos?

Las dos compañías nos conocemos desde hace casi 40 años. Hemos estado juntos en la confederación de empresarios CAEA. Conozco a la familia Martín, coincidí mucho con Jerónimo padre (ya fallecido) y con Vicente Martín, ahora presidente. Cuando nos reuníamos y comíamos de vez en cuando siempre me decía: «Sergio, si alguna vez tú te decides a hacer algo con la empresa, avísame». Esta familia tenía un interés especial por entrar en Málaga. Nosotros no teníamos en mente nada. Pero tenemos que hacer una plataforma logística con inversiones muy importantes, y llevo dos años detrás del proyecto, buscando suelo. Entonces te vas planteando cosas. Y justo ahí es cuando hace dos meses, a principios de noviembre, nos llamamos. Ellos dijeron que sí, que estaban interesados y nos pusimos a buscar alguna fórmula para hacerlo. Ha sido todo muy rápido y, realmente, muy cómodo. Se ha hecho una 'due diligence' muy bien analizada.

Maskom ha tenido a lo largo del tiempo varias ofertas de compra pero usted nunca las atendió ¿Qué ha cambiado en esta ocasión?

Pues han sido dos cosas importantes. Por un lado, esas inversiones que había que hacer y, por otro, que la familia, mis hijos, han ido ya tomando cada su camino, no cabía la posibilidad de que alguno pudiera dedicarse a este tema. Ninguno está pegado a la compañía. De mi familia, solo está mi mujer, Ana, que es la directora financiera desde hace casi 30 años. Sin embargo, ninguno de nuestros cuatro hijos han decidido ir por este camino. Una es ingeniera química, otra hizo relaciones laborales y se dedica al mundo deportivo; otra ha hecho Derecho, pero es muy jovencita y le quedaría una formación de casi seis años (y después que le gustara esto). Y el siguiente ha acabado ahora Arquitectura. Con lo cual, una vez que se han definido y viendo que esto no iba a ser su vida, te empiezas a plantear cosas, a reflexionar, con 68 años, para buscar otras fórmulas.

¿Ha dado el paso entonces convencido?

Hay que estar contento con uno mismo, y una vez sopesado y meditado el tema, pues lo tienes que llevar a cabo. Esto está meditado, es algo muy bueno. Y está muy consensuado con lo más importante, que es mi familia. No ha sido solo una decisión mía, es un tema que entendemos y que hemos analizado. Puedo decir que el mundo de la distribución lo conozco. Y tomar esta decisión es porque, de las posibilidades que había (seguir solos al ritmo que podíamos o entrar en un proyecto de más capacidad) esta es la que garantiza el mejor futuro. ¿Es verdad que pierdes el protagonismo? Sí, pero a favor de que realmente el futuro sea muchísimo mejor. Hemos podido, escoger otro compañero de viaje pero no hubiera sido una familia cercana y amiga como los Martín, que tienen el mismo proyecto que nosotros. Así es muy fácil. Otros lo verán de otra manera. Las personas son lo más importante. Con unas buenas tiendas y precios competitivos tienes todas las posibilidades del mundo. Pero los de mi generación vamos pasando. Jerónimo hijo ha cogido las riendas de MAS de forma extraordinaria, y que tengamos un gran proyecto de supermercados de marca andaluza es muy importante, es algo que me anima.

Una oferta previa de nivel internacional

Ha dicho que podían haber elegido a otro compañero de viaje ¿Han tenido entonces recientemente alguna otra oferta?

Hasta noviembre, como digo, todo esto no entraba en nuestros planes. Pero empezamos a pensar en un movimiento así cuando otra compañía (internacional), vino a hacernos una oferta importante. Entonces fue cuando llamamos a MAS porque, por lo que he hablado antes, pienso que me debía a ellos y que nos teníamos que sentar a hablar. Es realmente esa oferta la que acaba poniendo en marcha el hablar con la familia Martín. Y dado que hay que hacer esta plataforma logística con una importante inversión, y no tengo a nadie detrás, pues te planteas el tema.

El director general y fundador de Maskom Supermercados, Sergio Cuberos, en la planta logística del polígono de Santa Teresa, en Málaga.

El director general y fundador de Maskom Supermercados, Sergio Cuberos, en la planta logística del polígono de Santa Teresa, en Málaga. / Álex Zea / LMA

El reto de una nueva plataforma logística en Málaga

Ha comentado ese objetivo de construir una nueva planta logística en Málaga, un objetivo que usted lleva persiguiendo varios años porque la actual central del polígono de Santa Teresa se le ha quedado pequeña ¿Cuál sería su costo?

En septiembre nos llegó un análisis que habíamos encargado a una consultora sobre el costo que tendría hacer 30.000 metros cuadrados construidos de plataforma logística completamente automatizada y más competitiva (10.000 metros de frío y 20.000 metros de seco). Era una inversión de 45 millones de euros (más unos 6 millones que podría costar el suelo), algo que para una compañía como la nuestra es un hándicap. Te planteas entonces si debes de meter a esta empresa en esos volúmenes, porque después habría que hacer un plan de crecimiento muy importante para ‘dar de comer’ a esa gran planta logística. En ese caso habría que hacer muchas más inversiones por el interior de la provincia, que igual no es tan comercial. A día de hoy, de hecho, la Costa del Sol y Málaga capital son el 75% de la facturación de Maskom, y el interior el otro 25%.

Otro problema es encontrar el lugar idóneo, dada la actual falta de suelo logístico que hay en Málaga.

Antequera es ahora mismo casi el único sitio donde ubicar una plataforma logística y construirla en algo más de un año pero, claro, está a 60 kilómetros de Málaga. Hemos buscado algo más cercano: Cártama, Pizarra, Coín y, por supuesto, la capital, pero está el hándicap de la falta de suelo logístico.

¿Cuesta también busca la necesaria financiación para un proyecto de esta envergadura?

Tampoco ha sido eso. Es verdad, como yo digo, que los bancos ‘te dan la sombrilla cuando hace sol’ pero en Maskom nunca hemos tenido ese problema. Lo que pasa es que si te vas a meter en una inversión de 40 o 50 millones de euros, con mi edad, siempre van a preguntar a quién tengo detrás, ya que se trata de un proyecto fuerte que te obliga a crecer enormemente.

¿Hubiera sido más fácil con un relevo generacional asegurado?

Totalmente. Ese es el primer handicap. En la familia Martín ya se ha dado el relevo generacional, está Jerónimo hijo como CEO, José Manuel en el tema logístico y Vicente en el tema de expansión. Se han producido esos relevos que nosotros, en Maskom, no tenemos.

El rol de Sergio Cuberos en el nuevo grupo

¿Cuál será el papel de Sergio Cuberos en el nuevo grupo?

Ellos entienden que puedo aportar mucho por los conocimientos que tengo de la distribución española. Las tiendas tienen que ir evolucionando hacia un modelo más fácil y cómodo para el cliente. El surtido debe ser muy específico: el cliente tiene que encontrar lo que la mayoría quiere. Se trata de tener un surtido importante de marca de fabricantes y, en un momento dado, también una marca propia muy potente. Hoy en día, muchos clientes ven en la marca blanca unos productos de calidad y, por eso, hay que tenerla muy desarrollada y en muchas secciones. A la vez, trataré de impulsar esa nueva plataforma logística en Málaga para el grupo. Mi deseo es tenerla antes de dos años. O sea, que en enero de 2028 esté funcionando y si puede ser un poco antes, mejor. Sólo hay que decidir la ubicación. Si es en Antequera sería rápido, pero no nos acaba de encajar por la distancia a Málaga.

El director general y fundador de Maskom Supermercados, Sergio Cuberos, en la planta logística del polígono de Santa Teresa, en Málaga.

El director general y fundador de Maskom Supermercados, Sergio Cuberos, en la planta logística del polígono de Santa Teresa, en Málaga. / Álex Zea / LMA

¿Se podría buscar alguna solución de carácter temporal si el tema se atasca?

Una opción sería algo intermedio en Málaga, de unos 5.000 metros cuadrados de frío, y combinarlo con la actual central de Maskom en el polígono de Santa Teresa. Pero sería para dejarlo en cuatro o cinco años y buscar esos 30.000 metros (más 10.000 de posible crecimiento de cara al futuro). Así que seguimos peinando el mercado. Si encontramos ese gran suelo que buscamos, sí dejaríamos definitivamente la sede de Santa Teresa.

Entiendo que se ve todo el tiempo que haga falta en el consejo.

Sí, gracias a Dios, mientras que la salud y la cabeza me respeten (ríe) yo estoy encantado. La distribución es mi hobby.

¿El cargo que tenga le importa?

De los cargos ya vengo de vuelta, de verdad. Es más un tema de seguir aportando a la distribución y de aportar al grupo que hemos formado todos los conocimientos que uno tiene. Y seguir verdaderamente en activo. Estar en un supermercado o en un almacén es mi vida. Mi mujer y yo siempre decimos que tenemos cuatro hijos y Maskom: es como un hijo más. Por eso, cuando ha llegado este momento, uno siempre se pregunta: «¿Hemos hecho bien?». Pero al final tienes que ver que hay casi 1.000 personas a tu cargo, camiones propios y también transportistas autónomos, y electricistas, albañiles, pintores, técnicos que te dan servicio... Tienes que tener una responsabilidad para que haya una continuidad. Y la mejor continuidad que hemos visto es este grupo con la familia Martín.

¿Cómo es técnicamente la operación?

Maskomo, que así se llama la sociedad, en realidad no desaparece, sigue funcionado. Es un intercambio de participaciones donde, en un momento dado, la sociedad estará dentro del grupo. O sea, que no hay ningún cambio, solamente que en la propiedad se modifican las participaciones, no hay nada más. Se habló con el personal y se le transmitió total tranquilidad de que no hay cambios. No es estén en una compañía y vayan a pasar a otra. El único cambio es que yo no estaré 10 o 12 horas todos los días aquí, en la planta de Santa Teresa en Málaga. Habrá otra persona, un responsable de planta, y yo estaré en el consejo. Todo lo demás sigue igual. Iré más a Sevilla y estaré en las reuniones marcando la estrategia para el día a día y las líneas estratégicas del año. El tema de los frescos para nosotros es un pilar muy importante. Tenemos muy reconocida nuestra carnicería, la fruta, la charcutería, el surtido, y ellos también lo reconocen como pilar. Y ahí seguiremos.

El futuro de la marca 'Maskom'

¿Tiene la ilusión o la expectativa de que la marca Maskom continúe en algunos supermercados?

No lo hemos comentado todavía; nos queda mucho por hablar, porque estamos en un inicio tras el acuerdo que notificamos a Competencia del proyecto. Tendremos que decidir en estos meses (hay margen hasta el 30 de junio para inscribir la operación) para decidir y definir si va a haber una cuarta marca, porque ellos ya traen MAS, MAS&Go y Cash Fresh. Hay que ver si habrá algún tipo de tienda que siga llamando Maskom o que se vayan integrando aquí. Ya iremos definiendo la estrategia de marketing porque si MAS y Maskom van a ser supermercados iguales no conviene poner marcas distintas. Solo se dejaría una marca distinta para algo que sea diferente.

Por corazón, imagino que sí le gustaría.

Hombre, a mí me encantaría después de tantos años, pero hay que ver la realidad y todavía ni hemos llegado a hablar de eso. Tenemos que ir definiéndolo. Si hay un porqué y una posibilidad de ser algo diferente con esa marca, estupendo, y si no, pues nos lamentaremos. Pero lo que hace falta es mirar hacia el futuro. Y el futuro pasa por ser competitivos, por tener unos frescos extraordinarios y porque el cliente te acabe definiendo como lo mejor en su barrio.

El director general y fundador de Maskom Supermercados, Sergio Cuberos, en la planta logística del polígono de Santa Teresa, en Málaga.

El director general y fundador de Maskom Supermercados, Sergio Cuberos, en la planta logística del polígono de Santa Teresa, en Málaga. / Álex Zea / LMA

Entiendo que no esperan ningún problema de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para que dé el visto bueno.

Entendemos que no. Competencia lo que analiza es si en una zona o radio de acción puede haber una concentración que pudiera, de alguna manera, poner precios que pudieran ser abusivos. Eso no ocurre. Pero son trámites a los que nos obliga la Ley y lo hemos comunicado para que nos den su feedback.

Ese nuevo grupo tiene vocación de liderazgo en Andalucía y en Málaga.

Nuestra intención es seguir creciendo, en Málaga mismo hay tres proyectos más de Maskom: uno en Benajarafe, otro en Ronda y otro en Campillos. En Benajarafe hemos iniciado la construcción del edificio y quizá para finales de verano lo podremos tener funcionando. En Ronda y en Campillos también tenemos locales a los que hay meterle mano. Y MAS también tenía un par de proyectos en Málaga, así que pronto estaremos en 80 tiendas. Pero al final lo importante son las ventas y los metros de superficie de los supermercados. Buscamos establecimientos que den un servicio extraordinario a nuestros clientes.

Una decisión "dolorosa" pero meditada y consensuada con la familia

A nivel personal y como malagueño, ¿apena que la única cadena de supermercados 100% malagueña no pueda seguir en solitario?

Mucho. Cuando yo inicié mi trayectoria había 29 cadenas malagueñas de distribución. Y hemos estado durante los últimos años como la única; para nosotros ha sido un orgullo importante. En nuestra fachada pone «100% malagueños». Ya nos hubiera encantado de que nuestra compañía pudiera haber crecido tanto por Andalucía y que pudiéramos haber llevado lo de malagueño a otras provincias. Al final tienes que ver y tienes que mirar por lo andaluz primero y después, ver que somos nacionales. El proyecto es totalmente andaluz, aunque ya el grupo tiene tiendas también en Extremadura. Son 250 establecimientos los que tiene el grupo y debemos fortalecerlo en los huecos donde no haya.

¿Qué sensación tiene estos días tras haberse conocido la noticia?

El tema más doloroso es que acabo un ciclo que me gustaría que continuara como hasta ahora, con Maskom en solitario. Uno tiene uno que tomar la decisión de decir «Oye, nos va muy bien, pero no es el futuro». Nosotros tenemos un consejo familiar con mis hijos y con mi mujer, Ana. Y hemos hablado, como se dice, a corazón abierto. Cuando he visto que mis hijos tenían otros planes he tomado la decisión. Esa opción siempre estaba ahí porque, gracias a Dios, nunca nos han faltado ofertas. Somos un grupo de supermercados que tiene una reputación en Málaga, y una clientela que, de verdad, nos aprecia muchísimo.

¿Está recibiendo muchos mensajes de cariño?

Mucho, muchos. La de gente que te para, te dice, te pregunta si todo va a seguir igual sí. Y yo les digo: «Sí, por favor, tranquilos, que no va a haber ninguna diferencia». Eso es de las cosas más difíciles, lo demás es soportable.

El futuro del comercio local malagueño

¿Qué momento especialmente duro recuerda de estos años al frente de Maskom?

La pandemia, por ejemplo, fue muy dura y fue un momento donde el equipo sacó músculo. Yo fui de los primeros en coger el COVID, estuve en cama una semana en el Clínico. Y hubo un día, miércoles, en el que yo pensaba que me iba para arriba de lo mal que estaba, me faltaba la respiración. Pues bueno, aquí el equipo salió adelante, las tiendas respondieron, el personal fue fantástico. Estoy eternamente agradecido el esfuerzo que hicieron. Maskom respondió al cliente 100% en aquella pandemia. El equipo humano fue extraordinario, de lo mejor. Hay gente lleva 40 años con nosotros, gente que se ha jubilado aquí... es una relación humana de muchos años.

El comercio local ha vivido en 2025 un año duro. Hay firmas de toda la vida (Gody, Zaldi,...) que han cerrado por falta de relevo generacional o porque no han visto claro el futuro en un sector tan sacrificado.

Esto es como todo. Yo lo digo por mí mismo. Te tiras 10 o 12 horas fuera de tu casa, llegas a las nueve y pico de la noche, reventado, y ves poco a los hijos. Hoy en día se tiende a un menor sacrificio, no sé si será bueno o malo, pero eso traerá consecuencias: iremos mucho a la estandarización. El que pueda hacer algo distinto, pero con medios, pues podrá seguir estando. Pero es difícil. Hoy la competencia de un comerciante es alguien que vende por internet, a menos precio y a veces casi no sabes la procedencia. Así, sus ventas ya no le llegan ¿qué hacemos? Dicen que la evolución es vender en internet, pero para eso tienes que conseguir primero que te vean, y luego vender algo diferente.

El director general y fundador de Maskom Supermercados, Sergio Cuberos, en la planta logística del polígono de Santa Teresa, en Málaga.

El director general y fundador de Maskom Supermercados, Sergio Cuberos, en la planta logística del polígono de Santa Teresa, en Málaga. / Álex Zea / LMA

Quizá la clave es que las empresas malagueñas ganen en dimensión. Tenemos un 85% de microempresas de menos de diez trabajadores.

Eso es fundamental. No hay más remedio. Si tienes una estructura más grande podrás llegar más lejos que si eres una micropyme. El tamaño importa mucho, salvo que seas una empresa muy especializada. Maskom, que sí es grande, ha dado este paso precisamente para ganar dimensión. Si la hubiéramos tenido, esa inversión de 45 millones la habríamos acometido en solitario. Maskom es una quinta parte en relación a Hermanos Martín, así que esa operación será ahora mucho menos problemática.

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