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Sanidad

Málaga registra más de 300 agresiones a profesionales del SAS en 2025

En total, el año pasado se notificaron 66 ataques físicos y 244 no físicos a los trabajadores de los centros sanitarios públicos de la provincia

Concentración en el Hospital Clínico de Málaga contra las agresiones

Concentración en el Hospital Clínico de Málaga contra las agresiones / L.O.

Arancha Tejero

Arancha Tejero

Málaga

Málaga fue en 2025 la segunda provincia andaluza con mayor número de agresiones a profesionales sanitarios. Así lo reflejan los últimos datos que ha dado a conocer este jueves el Servicio Andaluz de Salud (SAS) en la Mesa Técnica de Prevención de Riesgos Laborales, que cifran en 310 los ataques registrados en la provincia.

Del total de agresiones, 244 fueron de carácter no físico, mientras que 66 correspondieron a ataques físicos. En comparación con el año anterior, el número total de incidentes se ha reducido ligeramente, con ocho agresiones menos.

Según el Registro Informático de Agresiones de Centros (RIAC), en 2025 hubo un total de 387 agresiones físicas (19,6% del total) y 1.589 no físicas a profesionales de los centros sanitarios públicos de Andalucía. Del total de agresiones registradas, el 48,63% fueron en hospitales y el 51,37% en centros de Atención Primaria.

Contención del crecimiento

La provincia con mayor número de agresiones fue Sevilla, 569 (107 físicas y 462 no físicas), mientras que Huelva, con 95 (19 físicas y 76 no físicas), fue la que tuvo la cifra más baja. 

Para la Consejería de Sanidad, estos datos muestran una “contención del crecimiento” que se había detectado en años anteriores: en 2024, fueron 1.866 agresiones (362 físicas y 1.504 no físicas), un 19% más que en el año 2023, mientras que la subida de este año ha sido del 5,9%. 

“El análisis de la evolución de las agresiones en el periodo 2020–2025, junto con la tasa de incidencia por cada mil profesionales, confirma la importancia de seguir trabajando en la prevención, la concienciación y el registro adecuado de todos los episodios, tanto físicos como no físicos”, han destacado en un comunicado, en el que han resaltado que estas cifras responden también a una “mayor sensibilización” de los profesionales y al impulso de la política de tolerancia cero frente a cualquier tipo de agresión.

Formación de profesionales

Asimismo, han explicado que el SAS apuesta por la formación como una de las principales herramientas de prevención frente a las agresiones a profesionales sanitarios. Muestra de ello es que solo en el último año se han realizado un centenar de simulacros en centros sanitarios andaluces y se ha formado a 743 profesionales en técnicas de desescalada verbal, actuaciones orientadas a mejorar la seguridad y la capacidad de respuesta ante situaciones de riesgo.

Por otro lado, han señalado que el SAS continúa avanzando en el análisis y la prevención de las agresiones a partir de los datos correspondientes a 2025, una evaluación que les permite profundizar no solo en el número de episodios registrados, sino también en sus características, ámbitos asistenciales y perfiles profesionales, con el objetivo de reforzar las medidas de protección, anticipación y acompañamiento.

Por ejemplo, los datos evidencian que el 90,25% de los episodios fueron agresiones no físicas en Atención Primaria, mientras que en el ámbito hospitalario este porcentaje se situó en el 70,03%: “lo que pone de manifiesto la necesidad de seguir reforzando las medidas de prevención, especialmente en relación con insultos, amenazas y comportamientos intimidatorios”.

Mujeres, principales víctimas

Por sexo, los resultados de 2025 también demuestran que las mujeres son las más agredidas (el 74,04% del total). Por perfil profesional, más del 82% de agresiones se da al personal sanitario, principalmente profesionales de la medicina y la enfermería. Ante este escenario, el SAS ha subrayado la importancia de que se haga este enfoque diferenciado para mejorar la eficacia de las actuaciones preventivas.

Todas estas actuaciones se enmarcan en el Plan de Prevención y Atención frente a las Agresiones del Sistema Sanitario Público de Andalucía, que incluye dispositivos de seguridad en los centros, formación específica para profesionales, la figura del profesional guía para el acompañamiento tras una agresión, atención psicológica y asesoramiento jurídico. 

En este sentido, el SAS ha recordado que las agresiones físicas o las amenazas graves a profesionales sanitarios en el ejercicio de su función pública están tipificadas como delito de atentado.

“El Servicio Andaluz de Salud reitera su compromiso firme con la seguridad de sus profesionales y continuará trabajando de manera coordinada con los centros sanitarios, las organizaciones sindicales y los órganos técnicos de prevención para seguir mejorando la protección, la respuesta y el apoyo a quienes sufren este tipo de situaciones”, han concluido. 

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