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Crimen organizado

Siirtli Naci: la sombra del narco turco se alarga en la Costa del Sol

La operación de la Policía Nacional que frustró la llegada a Europa de 10 toneladas de cocaína ha tenido un gran impacto en Turquía, pero el foco vuelve al litoral de Málaga, asentamiento del crimen organizado otomano desde hace años y probable guarida de uno de los barones de la droga más influyentes y discretos del planeta

Imagen de las casi 10 toneladas de cocaína que transportaba el United S y una de las pocas fotos de Yilmaz. | EFE/L.O.

Imagen de las casi 10 toneladas de cocaína que transportaba el United S y una de las pocas fotos de Yilmaz. | EFE/L.O.

Marbella

Que cuatro de los trece tripulantes detenidos abordo del United S fueran turcos no fue casualidad. La investigación de la Policía Nacional que permitió hace unas semanas interceptar en el Atlántico casi 10 toneladas de cocaína, el mayor alijo de esta droga intervenido por España en alta mar, tuvo una réplica inmediata en Estambul, donde la Fiscalía ordenó días después el arresto de otra decena de personas en seis provincias por su presunta vinculación con la droga. Entre esos capturados en suelo turco destaca Çetin Gören, un peso pesado del narcotráfico en su país, y Ahmad Almassri, ambos sospechosos directos de mover la chatarra flotante que transportaba una montaña de cocaína de 200 millones de euros bajo otra montaña de sal.

Aún quedan flecos sueltos. La justicia turca ha lanzado por este caso órdenes de captura internacional para al menos tres tipos y allí se habla abiertamente de algunos hombres que la élite de la lucha contra el crimen organizado de la Policía Nacional en la Costa del Sol conocen muy bien, como Ozan Toprak, al parecer detenido hace unos días en Dubái. Pero el nombre que más suena allí y aquí es Naci Yılmaz, muy conocido en su tierra por la gran influencia que tiene en el tráfico de cocaína procedente de Sudamérica y en la heroína de Oriente Medio y por su presunta implicación en el asesinato del abogado Serdar Öktem en Estambul. También llamado Siirtli Naci por su origen (provincia de Siirt) o Speedy por su habilidad para no dejar rastro, algunos tabloides turcos lo han encumbrado como el sucesor de su exsocio Urfi Çetinkaya, alias el Paralítico o el Escobar Turco, el histórico barón del opioide que quedó parapléjico en 1988 durante un tiroteo con la policía y que murió en 2024 cumpliendo condena.

Jerarquía

La jerarquía de Yilmaz, cuyo perfil extremadamente bajo no le ha impedido coleccionar varias notificaciones rojas de Interpol, genera debate. En su país lo sitúan en un escalafón por debajo del holandés Joseph Johannes Leijdekkers, una autoridad en la entrada de polvo blanco en Europa que ha sabido posicionarse muy bien estrecho del Bósforo. Muy deseado por las autoridades de Países Bajos, que ofrecen hasta 200.000 euros de recompensa a quien facilite su arresto, está cercado por las órdenes de detención internacionales, principal motivo por el que Jos el Gordito, como también se le conoce, trabaja en remoto desde Sierra Leona.

Momento de la extradición de Hasan Lala y Abdullah Alp Üstün desde Emiratos Árabes a Turquía.

Momento de la extradición de Hasan Lala y Abdullah Alp Üstün desde Emiratos Árabes a Turquía. / L.O.

Según ese ranking turco, Yilmaz estaría a un nivel similar que su compatriota Abdullah Alp Üstün, Don Vito, detenido en octubre en Emiratos Árabes Unidos junto a Hasan Lala, el experto en finanzas. Estos dos, también muy conocidos en la Costa del Sol, fueron extraditados a su país desde Dubái con unas medidas de seguridad y una parafernalia que evidenciaban la humillación que supuso para la república que en 2023 fueran liberados por varios jueces a los que se investiga por aceptar un supuesto soborno.

Entre otras cosas, Don Vito, que en Emiratos fue sorprendido con un pasaporte diplomático de Sierra Leona a su nombre, es recordado en Marbella por el accidente en el que destruyó un Lamborghini. Lala dejó su huella emprendedora como fundador de una empresa que aparece como propietaria de varias viviendas de lujo en Marbella, algunas de ellas con vistas directas a la dársena de Puerto Banús.

El crimen organizado turco tiene propiedades en Puerto Banús.

El crimen organizado turco tiene propiedades en Puerto Banús. / L.O.

Para la primera línea de la lucha antidroga de la Policía Nacional, esa pirámide de poder está desactualizada. Un investigador especializado en mafia turca afirma rotundo que Yilmaz está por encima de todos y descarta que el alijo del United S, el más grande de cocaína jamás vinculado a un grupo turco, no pueda tener nada que ver con él. El agente pone cara de póquer cuando se les pregunta sobre el fuerte rumor de que Siirtli se oculte con una o varias identidades falsas en la Costa del Sol, destino que conoce desde hace mucho tiempo.

Empresas en Marbella

Ese runrún se sostiene fundamentalmente es que varios de sus hombres de máxima confianza, sus jenízaros, viven, trabajan, tienen a sus mujeres aquí, incluso los que están en prisión o huyendo para evitarla. Este entorno explota, entre otros negocios de hostelería, un conocido restaurante junto al puerto deportivo de Marbella, pero también está al frente de sociedades con objetos sociales muy amplios, como la construcción y la gestión inmobiliaria, la exportación de alimentos o el comercio de materias primas. Entre estos empresarios está uno que los investigadores españoles consideran el número dos de Naci y que en Turquía han dado por detenido por su presunta vinculación con las 10 toneladas de cocaína del United S.

Zona acordonada en Estepona tras un tiroteo que se atribuye al crimen organizado turco.

Zona acordonada en Estepona tras un tiroteo que se atribuye al crimen organizado turco. / L.O.

Desde la lucha contra el crimen organizado fechan la llegada de estos grupos entre 2017 y 2018, años que coinciden con la creación de muchas de las empresas. Y los definen como grupos muy cerrados e independientes, pero muy bien relacionados con grupos tan potentes como los holandeses o los que controlan la Ruta de los Balcanes, el histórico pasillo de entrada de las drogas procedentes de Oriente Medio. Más discretos que en su país, la Costa del Sol ya ha sido escenario de ajustes de cuentas con trasfondo turco.

El más sonado ocurrió el pasado verano en el aparcamiento del Aldi situado junto a la A-7 (antigua N-340) en la zona de Atalaya, en Estepona, donde una bala perdida alcanzó a un ciudadano tras la ráfaga que no alcanzó al verdadero objetivo del tirador.

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