Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Sanidad

El milagro de volver a escuchar: “Mi vida ha cambiado totalmente”

El malagueño Manuel Martínez recuperó la audición hace ocho años gracias a un implante coclear. “Cada vez que escuchaba un sonido nuevo, me echaba a llorar”, recuerda

La doctora Eva Flores y Manuel Martínez en el Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga

La doctora Eva Flores y Manuel Martínez en el Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga / L.O.

Arancha Tejero

Arancha Tejero

Málaga

Manuel Martínez García (63 años) recuerda a la perfección la primera vez que volvió a escuchar tras más de dos décadas de sordera. “Las primeras palabras que escuché fueron casa y mesa”, rememora el malagueño. Su mujer, que le acompañaba en ese momento, le miró y le preguntó: ‘¿Escuchas?’. Y, al asentir, ambos se fundieron en un gran abrazo mientras lloraban de emoción.

Han pasado ocho años desde aquel día, pero Manuel sigue emocionándose al relatar su historia. El 4 de abril de 2018 entró al Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga (El Clínico) sumido en un silencio aplastante y salió descubriendo un mundo nuevo lleno de sonidos gracias a un implante coclear, un dispositivo electrónico que sustituye las funciones del oído interno, estimulando directamente el nervio auditivo mediante impulsos eléctricos.

“Para mí ha sido un cambio de vida impresionante”, asegura. “Mi vida ha cambiado totalmente”. Con tan solo 29 años, Manuel comenzó a quedarse sordo. Padecía la enfermedad de Menière, como su padre, un trastorno del oído interno que provoca vértigo y pérdida de audición. “Cada vez que te dan las crisis de vértigo vas perdiendo audición. Entonces, el oído izquierdo prácticamente lo perdí y el oído derecho tenía un 30%”, explica. Usó audífonos durante un tiempo, pero no le servían, así que su única manera de defenderse terminó siendo leer los labios.

“Un pozo de depresión”

Relata que, desde que perdió la audición, se fue “apagando” y aislándose en sí mismo hasta caer en “un pozo por depresión”. Siembre había sido una persona muy abierta, a la que le gustaba mucho hablar y relacionarse, pero llegó un momento en que, por culpa de la sordera, acabó esquivando a la gente y alejándose del mundo que le rodeaba. “Yo no era el mismo”, lamenta.

“Para mí ha sido un cambio de vida impresionante”

“Íbamos a comer con dos parejas y yo estaba en la mesa como en un partido de tenis, mirando a uno, mirando al otro. Y muchas veces ya me entraba ansiedad y me levantaba y me iba”, cuenta. “Lo he pasado muy, muy mal”, recalca. Ahora, en cambio, sale los sábados con su mujer y sus amigos a tomar una cerveza y “llevo el diálogo con ellos perfectamente”.

Volver a renacer

El malagueño destaca que el implante coclear le ha hecho sentirse de nuevo como aquel joven que era. “Yo empecé con mi mujer de novio a los 18 años y me dice que ahora soy el Manolo que conoció con 18 años, que tenía ganas de salir, de hablar, tenía ganas de todo”, subraya el malagueño, que puntualiza que esta enfermedad no solo la sufre el paciente, sino también la familia. Para la suya, solo tiene palabras de agradecimiento por el gran apoyo que le han ofrecido siempre.

El próximo 25 de febrero se conmemora el Día Internacional del Implante Coclear. “Es un dispositivo que se coloca mediante una cirugía y tiene dos partes: una parte que colocamos en la cirugía subcutánea, dentro del oído interno, y una parte externa que es la que hará receptora del sonido y la que hará que este dispositivo funcione”, detalla la doctora Eva Flores Carmona, jefa de sección del servicio de Otorrinolaringología del Hospital Clínico y coordinadora del Programa de Implantes. La profesional explica que el implante coclear está indicado en aquellos pacientes que tienen una sordera profunda bilateral.

La doctora Eva Flores y Manuel Martínez en el Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga

La doctora Eva Flores y Manuel Martínez en el Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga / L.O.

El Clínico, centro referente

El hospital malagueño es uno de los tres hospitales de referencia en Andalucía —junto al Hospital Universitario Clínico San Cecilio de Granada y el Hospital Universitario Macarena de Sevilla — para implantes cocleares. Cada año, una veintena de pacientes de la provincia logran recuperar la audición gracias a esta técnica.

Se trata de un procedimiento “muy complejo y costoso”, indica la doctora Flores, que requiere de un equipo multidisciplinar que engloba desde el personal de Enfermería, hasta los otorrinos, logopedas y radiólogos. El primer paso, señala, es realizar una serie de pruebas que confirmen que el paciente es candidato al implante y se le incluye en la lista de espera. Después, llega el turno de la cirugía en la que se implanta la parte interna del dispositivo. Pasadas unas semanas, se procede a la activación del implante, con la colocación de la parte externa: “el día que todos esperan”.

La rehabilitación

Pero el proceso no termina ahí. A partir de ese momento comienza una segunda parte muy importante: la rehabilitación. “Es fundamental que el paciente esté motivado y que colabore”, subraya la especialista, que remarca que “la rehabilitación depende mucho de cómo él la lleve a cabo y el esfuerzo que le ponga, porque no es fácil la adaptación del implante”.

Manuel mostrando su implante coclear

Manuel mostrando su implante coclear / L.O.

Con ayuda del logopeda, el paciente debe volver a “aprender a escuchar”. “No escucho igual, pero yo me puedo defender en cualquier sitio que vaya. Entonces, eso es mucho”, sostiene Manuel. Comenta que en reuniones con cuatro o cinco personas hablando a la vez y con mucho ruido todavía le cuesta. “Pero cada día me voy acostumbrando más y, cada día, yo me noto que me defiendo mejor”.

Agradecimiento a los profesionales

En su caso, tuvo la suerte de que no llegó a pasar tanto tiempo como para que se le olvidaran los sonidos. Aun así, destaca que fue un proceso duro que exigió mucha paciencia y constancia. “Hay que ponerle voluntad”, incide el malagueño, que destaca que ahora escucha mucho mejor que en los primeros meses tras el implante.

“Cada vez que escuchaba un sonido nuevo, me echaba a llorar”

Hace también hincapié en el inmenso agradecimiento que siente hacia la doctora Flores y todos los profesionales que le han acompañado en este proceso. “Si no hubiera sido por ellos, yo no estaría así. Además de buenos profesionales, son personas maravillosas”.

Dos palabras que no olvidará

Manuel tuvo que esperar dos años en lista de espera. Había llegado a un punto en el que el implante era su única opción y no lo dudó. “Yo dije: de perder tengo poco, de ganar tengo mucho’”, resume. “Y bendita sea la hora que me decidí”. Tras la operación, a los 21 días llegó el día de la activación del implante.

Su primer instinto fue leer los labios del profesional, que le pidió que mirara hacia abajo para comprobar si escuchaba. Entonces lo oyó por primera vez: “casa” y “mesa”. “No sé cómo explicarlo”, confiesa emocionado el malagueño. “Cada vez que escuchaba un sonido nuevo, me echaba a llorar”.

Volver a hablar con sus dos hijas fue uno de los momentos más especiales. Aquel mismo día, nada más salir del hospital, llamó a su hermana desde el coche para compartir la noticia y las lágrimas volvieron a brotar. Caminaba por la calle atento a todo: el canto de los pájaros, el ruido de los coches, el viento rozando los árboles. Fueron días de emoción desbordada y de celebraciones con los amigos que lo sostuvieron en sus peores momentos y que, por fin, veían regresar al Manuel alegre y hablador que habían conocido.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents