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Semana Santa

El precio del hilo de oro se dispara y amenaza la Semana Santa de Málaga: hasta un 260% más caro y puede seguir subiendo

Los talleres de bordado y las hermandades buscan alternativas antes la incertidumbre del mercado, que no solo sube sus precios sino que amenaza con quedarse sin suministros

Taller de Bordados de Juan Rosen

Taller de Bordados de Juan Rosen / GREGORIO TORRES

Esperanza Mendoza

Málaga

La subida del precio del hilo de oro, que ya ha provocado la paralización de encargos de bordado en Sevilla, comienza a dejarse notar con fuerza en Málaga, donde los talleres artesanos trabajan con incertidumbre ante el encarecimiento y la falta de suministro de uno de sus materiales esenciales.

A principios de 2024, el kilo de plata fina sin manufacturar se movía entre 750 y 800 euros, a lo que había que sumar unos 200 euros correspondientes a la fundición y a la confección del alambre necesario para elaborar los hilos de plata y oro fino. En enero de este año se ha disparado hasta los 2.700 euros. En apenas dos años, el coste se ha incrementado un 260%, una escalada que explica buena parte de la tensión que vive actualmente el sector del bordado y la artesanía sacro. Monforte Systemfil, la principal empresa proveedora de hilo de oro en España, advierte de esta subida en una carta enviada a sus clientes.

El problema no es solo el aumento del coste, sino la interrupción directa del abastecimiento. En estos momentos, las fábricas proveedoras han frenado pedidos a la espera de decidir cómo actuar ante la situción del mercado. Así lo explica el bordador malagueño Manuel Mendoza, que reconoce que la situación es inédita; ahora mismo, ''los pedidos están completamente paralizados'', asegura.

La Virgen de la Concepción estrena el bordado de las bambalinas laterales. ESPECIAL SEMANA SANTA 2022

Bordado de las bambalinas laterales del trono de la Virgen de la Concepción. / L.O. / LMA_EXTERNAS

Sin suministro y con el trabajo en el aire

Los talleres de Málaga se encuentran en una especie de compás en espera. No existe información clara actualmente sobre cuándo se reanudará el suministro de material, lo que dificulta cualquier planificación que puedan tener. Esta falta de saber afecta de lleno a un sector acostumbrado a trabajar con meses de antelación, especialmente de cara a la Semana Santa. Aunque muchos obradores continúan activos, lo hacen gracias al material ya comprado. ''Estamos trabajando con lo que tenemos'', explica Mendoza, consciente de que este material guardado es solo una solución temporal.

El hilo de oro utilizado en el bordado tradicional está compuesto por plata bañada en oro, por lo que la subida simultánea de ambos metales ha agravado aún más la situación. Mendoza advierte de que el problema va mucho más allá del bordado: ''Esto afecta a toda la artesanía del metal, no solo a nosotros''. Orfebres, doradores y talleres vinculados al arte sacro se enfrentan al mismo escenario, con precios disparados y una producción cada vez más difícil de sostener.

A la subida del precio se suma un endurecimiento de las condiciones de pago. Los proveedores exigen ahora adelantos del 50% en los pedidos de hilo de oro, algo poco habitual hasta ahora. Antes se pagaba cuando el producto estaba servido, ahora hay que adelantar la mitad”, señala Mendoza.

Este cambio supone un riesgo importante para talleres pequeños y medianos, que deben inmovilizar grandes cantidades de dinero sin garantías sobre el coste final ni sobre los plazos de entrega.

mlg. 17/0172018 el consejero de Empleo, Empresa y Comercio, Javier Carnero, presenta la convocatoria de los I Premios a la Artesanía de Andalucía. En el taller de bordados Juan Rosén

Taller de bordados Juan Rosen. / GREGORIO TORRES

La Semana Santa en el horizonte

De cara a la Semana Santa de este año, que será del 29 de marzo al 5 de abril, los talleres confían en poder terminar los trabajos ya iniciados, aunque el futuro inmediato genera inquietud. Más o menos se llegará con lo que ya está en marcha, pero cuando se acabe el material, no sabemos qué pasará”, reconoce Mendoza. La posibilidad de buscar alternativas al hilo de oro es prácticamente inexistente. No hay un 'plan B' real que no implique renunciar a la calidad y a la esencia del bordado tradicional.

Mientras en otras ciudades existen asociaciones gremiales que han comenzado a movilizarse, en Málaga los talleres afrontan la crisis de forma individual. Mendoza señala que no existe una estructura común que permita coordinarse o elevar reclamaciones conjuntas: “Aquí no hay una asociación gremial como en otros sitios”.

Esta ausencia deja al sector en una posición más vulnerable ante una crisis que, advierten los artesanos, podría prolongarse en el tiempo.

Las cofradías se adelantan al mercado

La preocupación ha llegado también a las hermandades con proyectos de bordado en marcha. En la Hermandad de la Sagrada Cena, su hermano mayor, José Antonio Compán, reconoce que han podido amortiguar el impacto gracias a la previsión. La cofradía está inmersa en la continuación del palio de su titular mariana y contaba con material ya comprado. “Tenemos un poco de reserva porque el palio ya lo estábamos haciendo y habíamos comprado material antes. Tenemos oro para trabajar, por lo menos, un año”, explica Compán.

Ante la previsión de nuevas subidas, la decisión ha sido clara: adelantar la compra. “Vamos a comprar el oro ya y esperar que se mantenga y que no suba más. Si sube, al menos tenemos la previsión hecha”, afirma Compán. Aun así, admite que el problema no es solo el precio, sino la escasez de suministro.

En la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, El Rico, su hermano mayor, Ramón Varea, coincide en el diagnóstico. La hermandad trabaja en el bordado del palio de su Virgen previsto para 2027 y también optó por abastecerse de material tras la advertencia de su bordador. “Cuando iniciamos el proyecto ya nos avisaron de que el oro se estaba disparando, así que provisionamos una cantidad para comprar material y no tener estos problemas”, explica Varea.

Pero el horizonte no está del todo despejado. De cara a futuros proyectos, los talleres plantean incluir cláusulas de revisión por la subida del material. “No es solo el precio. Si se duplica el coste o no hay material, es imposible cerrar un proyecto con seguridad”, sostiene Varea.

El hermano mayor subraya que la dificultad va más allá de poder asumir un encarecimiento: “Ya no es cuestión de que puedas decir ‘lo pago’. Si no hay material, ni siquiera hay opción a compra”. Además, confirma que el pago por adelantado se ha convertido en una condición habitual para garantizar el suministro.

Un golpe a un oficio centenario

Más allá del impacto económico, la subida del hilo de oro amenaza a un oficio estrechamente ligado al patrimonio cultural malagueño.

Mientras el precio del oro sigue marcado por la incertidumbre, los bordadores de Málaga trabajan con cautela, conscientes de que no solo están en juego proyectos concretos, sino la continuidad de una tradición artesanal que forma parte de la identidad de la ciudad.

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