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Pleno de Málaga

El PP se abstiene y frena en Málaga la moción de Vox para vetar el burka y el niqab en dependencias municipales

El PSOE y Con Málaga se oponen a la propuesta de Vox en el Ayuntamiento malagueño, argumentando posibles conflictos con la Constitución y el fomento de discursos xenófobos, mientras que el PP opta por la abstención

Imagen de achivo de una mujer con burka.

Imagen de achivo de una mujer con burka. / EFE

Ignacio A. Castillo

Ignacio A. Castillo

Málaga

Una semana después de que el Congreso tumbara la propuesta de Vox para prohibir el burka y el niqab en el espacio público —con el PP respaldando a los de Abascal pero quedándose en minoría—, el debate aterrizó en Málaga con el mismo voltaje: bronca en el Pleno, choque frontal con PSOE y Con Málaga y, de nuevo, un PP decisivo, esta vez por la vía de la abstención, que dejó sin recorrido la moción de Vox para vetar el velo integral en dependencias municipales.

La moción de Vox para restringir estas prendas islámicas no salió adelante en el Ayuntamiento de Málaga, en una votación marcada por un debate bronco en el que el grupo proponente chocó especialmente con el PSOE —intervino Rosa del Mar Rodríguez— y Con Málaga —con turno para Nicolás Sguiglia—. El PP, con el concejal Francisco Cantos como portavoz en el asunto, optó por la abstención, un movimiento que Vox interpreta como decisivo para bloquear la iniciativa.

Vox pone el foco en la “seguridad” y carga contra la abstención del PP

En una nota difundida tras el pleno, Vox sostiene que la medida pretendía reforzar la seguridad y facilitar la identificación en espacios donde se realizan trámites con efectos administrativos. La viceportavoz municipal, Yolanda Gómez, reprocha al PP que, pese a poder respaldar el texto, eligiera la abstención y evitara que prosperara.

Vox también asegura que rechazó enmiendas planteadas por el PP al considerar que “no cambiaban el fondo” de la propuesta, y recalca que el texto “podía aprobarse tal cual”, según su argumentario.

En el Pleno, Sguiglia hizo hincapié en que lleva más de 25 años viviendo en Málaga y "jamás se ha cruzado con una mujer con burka ni nadie le ha trasladado su preocupación al respecto". Por su parte, Rosa del Mar Rodríguez, del PSOE, rechazó la propuesta de prohibición general impulsada por Vox. La edil socialista cargó contra la moción de Vox sobre el burka y el niqab, que considera una maniobra para instrumentalizar a las mujeres y alimentar el discurso de la ultraderecha. Ha acusado a Vox de usarla como “gasolina” ideológica para vincular inmigración e inseguridad, tildando la iniciativa de “racista y aporofóbica”. También ha denunciado su “hipocresía”: dice que el uso es residual —en Málaga “hay dos o tres mujeres”— y recuerda que la Ley de Seguridad Ciudadana (art. 16) ya permite identificar a quien oculta el rostro, aludiendo a Vox por el uso de pasamontañas.

Rodríguez advirtió de que una prohibición no liberaría, sino que aislaría a estas mujeres en casa. Citó el caso de Francia, donde aseguró que tras la medida “un 30% de las adolescentes” dejó la enseñanza obligatoria. A su juicio, estas políticas invisibilizan aún más y dificultan el acceso a educación, sanidad y servicios sociales, revictimizando a las mujeres en vez de atacar las causas de la sumisión patriarcal. Concluyó que el PSOE no defiende el burka, pero rechaza “instrumentalizar el velo” para extender odio hacia las personas migrantes y “crear un problema social que no existe”.

Bancada de los grupos de la oposición en el Pleno del Ayuntamiento de Málaga.

Bancada de los grupos de la oposición en el Pleno del Ayuntamiento de Málaga. / Edu Rosa Cervantes

Vox cita precedentes en otros municipios… y el debate legal vuelve a escena

Vox enmarca su ofensiva municipal como parte de una batería de mociones similares registradas en distintos ayuntamientos. En paralelo, en España se han visto aprobaciones de iniciativas de este tipo en otros consistorios con el apoyo del PP y el rechazo de la izquierda, normalmente justificadas por criterios de identificación y “funcionamiento” de los servicios.

Ahora bien, el debate no es solo político: también es jurídico, según Rosa del Mar Rodríguez. En información reciente sobre una medida similar, se recuerda que el Tribunal Supremo anuló en 2013 una prohibición municipal en Lleida al considerar que afectaba a derechos fundamentales y que los ayuntamientos no pueden imponer restricciones de ese calibre sin una cobertura legal adecuada.

Así que, tras el rechazo, Vox mantiene su presión para que el Ayuntamiento retome una regulación del acceso a edificios municipales vinculada a la ocultación del rostro, mientras que el PP, con su abstención, evita retratarse en un “sí” que Vox buscaba capitalizar y deja la iniciativa sin recorrido en la capital, pese a que la formación la da por impulsada en otros municipios de la provincia “con distinto resultado”, según su propio comunicado.

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