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Conflicto en Oriente Próximo

Iraníes en Málaga: "No quiero que EEUU haga con mi país lo que hacen con Venezuela"

Exiliados en la provincia celebran la caída del régimen Jamenei, pero miran con preocupación cuál será el futuro de su país tras los ataques y la guerra 

En Málaga residen unos 10.000 iraníes.

En Málaga residen unos 10.000 iraníes. / La Opinión

Chaima Laghrissi

Chaima Laghrissi

Málaga

Según estimaciones de la ONU, más de un millón de personas nacidas en Irán viven en el extranjero. La emigración ha sido constante desde la Revolución Islámica de 1979, y se ha intensificado en los últimos años por la inestabilidad económica y política.

Hoy Irán vuelve a estar en el foco tras los bombardeos conjuntos de Israel y Estados Unidos, que han provocado la muerte del líder supremo iraní, Ali Jameneí. De momento, hay quienes celebran el “fin” de la República Islámica, pero el futuro político del país sigue en el aire.

Sin embargo, por todo el mundo hay miles de exiliados iraníes que ya celebran la caída del régimen islámico. Es el caso de Mino y Hadi Sofizadeh, iraníes que actualmente residen en Málaga.

Precisamente fueron las revueltas del 79 las que obligaron a Mino a abandonar su país: “Yo era profesora, pero una vez se instauró el régimen me era muy difícil ejercer mi profesión. Siempre he sido una mujer que lucha por la libertad, por lo que tenía mucha presión en el trabajo. Nos obligaron a taparnos y yo no podía aceptarlo”, afirma.

Mino recuerda cómo era la vida antes del régimen: “Era un país libre, democrático y sin religión. Nosotros no éramos creyentes, cada uno ejercía la religión que quería. Y de repente nos impusieron ser musulmanes. Nosotros no queremos el islam”, critica.

Mino, iraní residente en Málaga.

Mino, iraní residente en Málaga. / La Opinión

Y fue ahí cuando se fue: “Me fui en 1985. Han pasado 40 años y las cosas no han ido a mejor. Es una dictadura, no hay libertad. Hay muchos problemas, sobre todo para las mujeres. Han robado todo lo que tenemos. Irán tiene gas, oro y petróleo, podríamos ser de los países más ricos del mundo, pero lo han empobrecido”, lamenta.

Hadi Sofizadeh huyó de Irán en 1999. "Me fui porque soy una política kurda y en Irán sufrimos discriminación e inseguridad. Si alguien reacciona ante la situación, las autoridades lo arrestan y lo encarcelan”, afirma. Relata que ella misma ha estado en prisión en dos ocasiones: “La primera vez tenía solo 17 años”.

Ambos celebran las protestas, el movimiento social contra el régimen y su caída. “Odio la guerra, pero somos víctimas de las guerras que el régimen iraní ha cometido contra nosotros. El régimen mata a miles de personas cada año, a su propia gente”, afirma Hadi.

Hadi durante una manifestación.

Hadi durante una manifestación. / La Opinión

Hadi asegura que el objetivo del Estado es borrar su identidad: “Quieren hacer desaparecer nuestra cultura y nuestra identidad, y no tenemos ningún papel en el gobierno del país”. Por eso, insiste, “solo nos queda defender lo que somos”.

Eso sí, Mino tiene claro que no quieren ser “colonia de nadie”: “No quiero a Estados Unidos gobernando y decidiendo por mi país. No queremos depender de nadie: queremos paz y que cada uno tenga sus derechos”, reivindica.

El futuro de Irán

Y aunque Mino confía en que esta etapa abra un Irán democrático y laico, Hadi no comparte ese optimismo: "Irán tiene un futuro sombrío porque muchos iraníes no entienden la democracia: solo buscan el poder", opina, y advierte de un conflicto con las minorías: “La nación persa no respetará a las demás minorías. España tiene diferentes lenguas y culturas y un sistema descentralizado; Irán rechazaría eso”. En su diagnóstico, el escenario posterior podría ser inestable: "Creo que después de ese régimen también tendremos guerra".

Hadi y Mino huyeron de Irán hace ya más de 30 años, pero siempre quisieron volver. Ahora, tras la caída del régimen, esa esperanza parece más cerca, aunque aún tendrán que esperar para regresar a casa.

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