Conflicto en Oriente
Regresan a Málaga parte de los turistas atrapados en Oriente Medio: "Volver ha sido una odisea"
Un grupo de malagueños que viajó con destino a Jerusalén vuelve a la capital, tras 14 horas en autobús atravesando la frontera del Sinaí

Grupo de malagueños en el Cairo de regreso a Málaga. / La Opinión

Comienzan a llegar a Málaga los primeros turistas que estaban atrapados en Oriente, tras el estallido del conflicto bélico en Irán y Jordania, después de los bombardeos de Israel y Estados Unidos a estos países.
Entre ellos se encuentran Chio Vela y Alfonso Matas, quienes relatan cómo lo que iba a ser unas relajadas vacaciones se convirtió en toda una odisea para regresar a casa.
Alfonso formaba parte de un grupo turístico que viajaba desde Marbella, Murcia y Almería, y que llegó a Jerusalén por turismo. El grupo, que inicialmente tenía previsto regresar después de una semana de vacaciones, vio cómo el estallido de la guerra cambió sus planes. “Hemos llegado al Cairo, atravesando la frontera del Sinaí tras 14 horas en bus”, relató Alfonso.
Una vez allí, consiguieron salir este martes de madrugada desde el Aeropuerto del Cairo. "Pudimos llegar a Madrid", afirmó.
No corrió la misma suerte Chio Vela, que se encontraba de vacaciones en Sri Lanka cuando, al intentar regresar a casa, se encontró atrapada en un desvío de vuelo inesperado. "Íbamos a aterrizar en Doha, y 40 minutos antes de la llegada nos desviaron sin darnos ninguna información. Habíamos volado 7 horas desde Sri Lanka y, de repente, nos dijeron que aterrizábamos en Muscat", relató Chio.
Lo que parecía ser un pequeño inconveniente se transformó rápidamente en una situación alarmante. "Nos tuvieron dentro del avión durante 6 horas, y las dos últimas sin agua, comida ni aire. La desesperación crecía mientras no nos daban respuestas claras sobre lo que estaba ocurriendo", añadió. Tras ese calvario, les informaron que la causa era la situación política en la región, pero la incertidumbre continuó.
Una vez en Muscat, el gobierno de Omán proporcionó alojamiento con pensión completa, pero las horas de espera y la falta de información oficial aumentaron la angustia de los turistas. “Nos dejaron completamente desinformados, sin respuestas de la aerolínea, ni del gobierno, ni de la embajada. Fue una experiencia horrible”, explicó Chio.
3.000 euros por un vuelo
Con el conflicto empeorando, la situación se complicaba aún más. A pesar de los esfuerzos por obtener ayuda, el embajador les ofreció pocas soluciones, señalando que las prioridades estaban en evacuaciones desde Doha y Dubái. Finalmente, tuvieron que tomar medidas por su cuenta. “Nos costó 2.500 euros por persona hasta Múnich, más el vuelo de Iberia de 300 euros. En total, unos 3.000 euros, y nadie se ha hecho responsable del gasto”, explicó Chio.
A pesar de la aparente solución, la incertidumbre persiste. "Nos dijeron que el ejército podría enviar un avión a Omán para evacuar a algunos, pero no sabemos cuántas plazas estarán disponibles. Estamos en una tierra de nadie, muy desinformados", concluyó Chio.
Ahora Chio vuela dirección a Múnich, para poder, una vez allí, regresar a casa, a Málaga.
Otros malagueños que estaban de vacaciones en lugares como Dubai o Maldivas aún están en proceso de encontrar una solución que les permita volver
- El emblemático local de Calzados Gody en Málaga se transforma en 10 nuevas viviendas en La Paz
- La avenida Valle Inclán, al límite: Málaga prepara el gran 'bypass' del norte
- Siete colegios de Málaga entre los 100 mejores de España según Forbes: en uno estudió Pablo Alborán
- Artesanía, foodtrucks y castillos hinchables: todo lo que tienes que saber sobre el mercadillo más grande de Málaga, que se celebra este sábado
- Parece Japón, pero está en pleno corazón de Torremolinos: así es el parque de 40.000 metros repleto de lagos, cascadas y su propio jardín japonés
- Así están los embalses de Málaga: La Viñuela revive tras la sequía y los del Guadalhorce en niveles históricos
- Cientos de personas se manifiestan en Málaga por las familias de Avenida de Europa 15 y contra la expulsión de inquilinos
- Neptuno y Venus ya vigilan el Puerto de Málaga, aunque está pendiente la fecha de presentación