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Patrimonio

Obras ilegales: Urbanismo admite trabajos sin licencia en el edificio protegido del Limonar 40

Con Málaga denuncia estas obras y eleva la presión por la proliferación de rehabilitaciones sin control y vincula este caso a una posible expansión de apartamentos turísticos ilegales y cambios de uso

El edificio que acogía el restaurante Limonar 40, que está siendo sometido a obras para hacer viviendas turísticas.

El edificio que acogía el restaurante Limonar 40, que está siendo sometido a obras para hacer viviendas turísticas. / L. O.

Ignacio A. Castillo

Ignacio A. Castillo

Málaga

El grupo municipal Con Málaga ha destapado un nuevo escándalo urbanístico en pleno corazón del Limonar, un edificio protegido anteriormente destinado a la celebración de eventos, 'Limonar 40', está siendo remodelado sin licencia alguna. El Ayuntamiento, al que acusan de mirar hacia otro lado, acaba de admitir las obras ilegales tras una denuncia vecinal. Un caso que, según Con Málaga, no descartaría la creciente turistificación de la ciudad y pondría en peligro no solo el patrimonio, sino la vida de los vecinos.

El inmueble, de principios del siglo XX, situado en el Paseo del Limonar, es objeto de trabajos sin licencia. Cuenta con protección arquitectónica de grado 1 en el PGOU, así como en su jardín francés también protegido.

La denuncia de Con Málaga, registrada el 18 de noviembre de 2025, surgió a raíz de comunicaciones vecinales que alertaban de obras no autorizadas en el interior del inmueble y en el jardín, además de la posible conversión del edificio en apartamentos turísticos o para uso residencial, pudiendo cambiar el uso. Según la portavoz adjunta de Con Málaga, Toni Morillas, las actuaciones en este emblemático inmueble podrían suponer un “grave atentado” al patrimonio de la ciudad.

“El equipo de Gobierno del Ayuntamiento está permitiendo una auténtica avalancha de obras ilegales en la ciudad”, ha señalado Morillas, subrayando que este caso no es aislado y que ya llevan doce denuncias sobre apartamentos turísticos ilegales.

La respuesta de Urbanismo: expediente sancionador

La respuesta de Urbanismo ha sido clara tras la denuncia. Según la información recibida por el grupo municipal, la GMU ha admitido que las obras no están amparadas por ninguna licencia o declaración responsable. Ante ello, se ha abierto un expediente sancionador, ordenando la suspensión de las obras y comenzado el procedimiento de restablecimiento de la legalidad urbanística, según ha informado Con Málaga.

Además, el informe de la Policía Local que inspeccionó el lugar dejó constancia de que se había detectado acopio de materiales y restos de trabajos de construcción, lo que confirmaba que las obras estaban en marcha sin la correspondiente autorización.

El impacto de la permisividad municipal

Este caso se enmarca dentro de una creciente preocupación sobre el modelo urbanístico de la ciudad. Para Morillas, los apartamentos turísticos ilegales y los cambios de uso de edificios no son fenómenos aislados, sino que forman parte de un modelo urbanístico que favorece la turistificación y la gentrificación de los barrios.

“La subida de los precios del alquiler es constante, y la expulsión de los vecinos de sus barrios es cada vez más evidente”, ha denunciado la portavoz adjunta, quien asegura que el problema se ve reflejado no solo en el centro de Málaga, sino también en barrios históricos como el Limonar, donde la falta de control permite que edificios como el denunciado se conviertan en alojamiento turístico, “mientras los malagueños ven cómo se hace cada vez más difícil vivir en su propia ciudad”.

La respuesta de la oposición: mayor control y moratoria

En este contexto, Con Málaga ha exigido al alcalde Francisco de la Torre que se tome medidas inmediatas para frenar esta dinámica. “Aumenten las inspecciones e implementen una moratoria real a la expansión de los apartamentos turísticos”, ha reclamado Morillas, apuntando que, mientras el equipo de gobierno sigue sin tomar medidas efectivas, los vecinos y el patrimonio histórico de Málaga continúan siendo los más perjudicados.

“Es necesario que el Ayuntamiento actúe de manera proactiva, que no espere a que la oposición descubra los casos de obras ilegales. Si nosotros, con los pocos recursos que tenemos, podemos detectar estos problemas, ¿cómo es posible que la GMU no esté revisando todos los edificios de la ciudad?”, concluyó la portavoz.

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