Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Sostenibilidad

Menos coches, menos velocidad y más control: así quiere Málaga bajar el ruido ambiental

El IV Plan de Acción contra el Ruido prioriza medidas sobre la circulación, el calmado del tráfico y la movilidad sostenible para reducir la exposición acústica en la ciudad e incluye zonas 30, pavimentos fonoabsorbentes, impulso al transporte público y seguimiento de las actuaciones aplicadas en fases anteriores

Tráfico denso en el Centro de Málaga.

Tráfico denso en el Centro de Málaga. / Álex Zea

Ignacio A. Castillo

Ignacio A. Castillo

Málaga

Málaga quiere atacar el ruido donde más se genera: en la calle y, sobre todo, en el tráfico. El Ayuntamiento ha dado luz verde a un nuevo plan de acción con el que pretende rebajar la exposición de la población a la contaminación acústica ambiental, consolidar la mejora detectada en los últimos años y extender medidas que van desde el calmado del tráfico hasta el uso de pavimentos menos ruidosos. Por ello, la Junta de Gobierno Local ha aprobado un nuevo paso en esta estrategia y ha dado luz verde al IV Plan de Acción contra el Ruido de la aglomeración urbana, un documento con el que el Consistorio quiere seguir reduciendo el número de vecinos expuestos al impacto sonoro que provocan, sobre todo, los vehículos, pero también el tráfico ferroviario, aeroportuario y determinadas actividades industriales.

El mensaje de fondo del plan es claro: el gran frente a combatir está en la circulación rodada. El propio documento asume que el tráfico viario continúa siendo el principal foco de ruido ambiental en Málaga, por lo que la mayor parte de las medidas se orientan a ese terreno.

La hoja de ruta municipal parte de los resultados del IV Mapa Estratégico del Ruido, que sirve de base técnica para diseñar las actuaciones. A partir de ahí, el Ayuntamiento plantea una combinación de medidas para reducir el impacto acústico y, al mismo tiempo, hacer seguimiento de las decisiones adoptadas en etapas anteriores.

No se trata solo de medir el ruido, sino de intervenir sobre sus causas. Y ahí el Consistorio sitúa varias palancas: fomentar medios de transporte menos ruidosos, reducir la dependencia del coche privado, moderar la velocidad en determinadas zonas urbanas y mejorar el diseño del viario para amortiguar el sonido.

Menos velocidad, más transporte público y vehículos más silenciosos

Entre las líneas de actuación que recoge el plan figuran el impulso de vehículos eléctricos en la flota municipal y en la EMT, la mejora de la movilidad urbana e interurbana mediante el refuerzo del transporte público y la promoción de itinerarios peatonales y ciclistas.

También se contemplan medidas para reducir el ruido asociado a la circulación a través del calmado del tráfico. Ahí entran herramientas ya conocidas, como la implantación de zonas 30, especialmente en áreas residenciales y en entornos sensibles como centros sanitarios y educativos.

A eso se suman otras actuaciones más técnicas pero igualmente relevantes: el uso de pavimentos fonoabsorbentes, el control sobre la presencia de vehículos pesados en el viario urbano, la colocación de pantallas acústicas y el impulso de la administración electrónica para evitar desplazamientos innecesarios en trámites públicos.

Málaga mejora sus datos acústicos, según el nuevo mapa

El Ayuntamiento sostiene que la evolución reflejada en el último estudio es positiva. Los trabajos realizados entre 2022 y 2023 concluyen que cerca del 80% de la población se encuentra ya dentro de los objetivos de calidad acústica, lo que representa una mejora de casi diez puntos porcentuales respecto a la fase anterior.

Por periodos del día, los datos que maneja el Consistorio dibujan una situación más favorable que en revisiones previas. En horario diurno, el 87% de la población estaría dentro de los umbrales fijados; por la tarde, el porcentaje sube al 88,5%; y por la noche alcanza el 79,2%, una subida especialmente significativa frente al 66,8% registrado en el mapa anterior.

Ese avance es el argumento que utiliza el Ayuntamiento para defender que Málaga mantiene unos niveles acústicos “aceptables” dentro de los parámetros exigidos por la normativa europea, aunque sin dar por cerrado el problema.

Un plan que aún debe pasar más trámites

La aprobación en Junta de Gobierno no supone todavía la entrada en vigor automática del plan. El documento deberá pasar ahora por la Comisión de Pleno de Sostenibilidad Medioambiental para su aprobación inicial, antes de abrirse a exposición pública y a la presentación de alegaciones.

Después tendrá que recibir el informe preceptivo de la Junta de Andalucía. Solo tras ese recorrido administrativo, y una vez resueltas las alegaciones que puedan presentarse, podrá ser aprobado de forma definitiva y publicado en el Boletín Oficial de la Provincia.

Ruido ambiental, no ruido del ocio

Uno de los aspectos que conviene subrayar es que este tipo de planificación no aborda todos los ruidos urbanos. La normativa europea y estatal en la que se apoya este mapa estratégico se centra en la contaminación acústica generada por el tráfico y por la actividad industrial, no en el ruido vinculado al ocio o al ambiente nocturno.

Es decir, el plan no entra en terrazas, botellón o concentración de locales, sino en el ruido estructural que genera la ciudad en movimiento.

Una trayectoria ya consolidada

Málaga fue una de las ciudades que antes empezó a trabajar en este terreno. Ya en 2008 aprobó su primer mapa estratégico de ruido, en aplicación de la directiva europea y de la legislación estatal que obliga a las grandes aglomeraciones urbanas a evaluar periódicamente su situación acústica.

Después llegaron nuevas revisiones en 2014, 2020 y 2025. El nuevo plan viene a ser la traducción práctica de ese último diagnóstico: si el tráfico sigue siendo la principal fuente de ruido, ahí estará también el núcleo de la respuesta municipal.

Málaga refuerza la inspección sobre taxis y VTC con un nuevo convenio con la Junta

El Ayuntamiento de Málaga ha aprobado también un nuevo convenio de colaboración con la Junta de Andalucía para reforzar la inspección y el control de los servicios de transporte público en vehículos turismo, tanto en el caso de los taxis (VT) como de los VTC.

El acuerdo fija una cooperación estable entre ambas administraciones para vigilar la prestación de estos servicios en la ciudad y mejorar la capacidad de actuación de la Policía Local. Tendrá una duración de cuatro años, con posibilidad de prórroga por otros cuatro más.

En virtud del convenio, la Junta se compromete a facilitar formación técnica a los agentes sobre el régimen jurídico de estos servicios y a permitir el acceso al Registro de Empresas y Actividades de Transporte. Además, asumirá la tramitación de los expedientes sancionadores que se deriven de las denuncias policiales y promoverá herramientas informáticas para remitir los boletines de denuncia desde el mismo lugar de la infracción.

Por su parte, el Ayuntamiento deberá asignar los agentes necesarios, ya formados, para garantizar la vigilancia y el cumplimiento de las campañas de inspección previstas.

El Consistorio subraya que este acuerdo, que ya tuvo un precedente en 2020, no supone gasto adicional para las arcas municipales y contempla la creación de una comisión de seguimiento que analizará los planes anuales de actuación.

Tracking Pixel Contents