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Conexión por AVE

Málaga seguirá sin alta velocidad en Semana Santa

Adif avanza que la complejidad de las obras impedirá la reapertura del trazado por Álora al menos hasta finales de abril

Continúan en Álora los trabajos de reparación de la vía

Álex Zea

Fran Extremera

Fran Extremera

La provincia de Málaga seguirá sin alta velocidad en Semana Santa. Al menos seguirá en obras el trazado a la altura de Álora hasta finales de abril, cuando se hayan cumplido tres meses del fatídico accidente de Adamuz, que le costó la vida a casi medio centenar de personas. Entre las actuaciones que se ejecutarán en las próximas cuatro semanas, salvo nuevos imprevistos por lluvias o fenómenos meteorológicos adversos, figura el derribo y reconstrucción de un muro de unos 15 metros de altura, que según los últimos informes técnicos "no garantiza la seguridad adecuada".

Esta nueva fecha significa un nuevo retraso sobre la fecha inicialmente prevista de restablecimiento -23 de marzo-, una interrupción de la circulación que obliga a que el trayecto entre Málaga y la estación de Antequera-Santa Ana se realice por carretera, mientras que desde allí hasta Madrid los usuarios viajan en tren. De momento, la Subdelegación del Gobierno en Málaga ha omitido más detalles sobre lo adelantado este lunes por Adif. Sí que consta de manera oficial que de momento ya se han tenido que retirar unos 200.000 metros cúbicos de material, como consecuencia del corrimiento de tierra y posterior redistribución de la ladera.

Pedro Marco de la Peña, presidente de Adif.

Pedro Marco de la Peña, presidente de Adif. / Álex Zea

El propio presidente de Adif, Pedro Marco de la Peña, ha visitado este lunes los trabajos de reparación de un talud y de los reseñados muros de contención que, como consecuencia de las lluvias, sepultaron esta importante infraestructura y mantienen impracticables las vías férreas. Así ha podido constatar sobre el terreno la dificultad técnica que durante las primeras semanas imposibilitó la rápida puesta en marcha de las obras.

Sin seguridad

"No hay seguridad para reabrir la semana próxima. Es necesaria una solución a más largo plazo, porque los muros no ofrecen el factor de seguridad que permita mantener la circulación de trenes en esta parte del trazado ferroviario hasta Málaga", alegó en un encuentro con periodistas. Asimismo recordó que la interrupción de la circulación es "causa de fuerza mayor", por la inusual cantidad de agua acumulada en esta parte del Valle del Guadalhorce.

Reparación del AVE entre Málaga y Madrid a la altura de Álora

La Opinión

La masiva caída de rocas y lodo sobre las vías se remonta al 4 de febrero, después de que durante dos semanas tampoco hubiera habido conexión ferroviaria con Madrid, al encontrarse en obras el tramo afectado por el accidente de Adamuz. El presidente de Adif ha indicado que la infraestructura en Álora fue revisada en diciembre pasado, sin que hubiese deformación alguna del muro que, con pilotes a lo largo de unos 300 metros, servía de protección de las vías del tren y la catenarias, totalmente destruidas ante la caída del talud.

Criterios técnicos

Un aspecto que ha vuelto a quedar patente, como ya este domingo adelantaban distintas fuentes a La Opinión de Málaga, es que no volverá a haber una fecha concreta de reapertura. Las garantías de seguridad de pasajeros y tripulaciones serán las que determinen, en base a coeficientes y "criterios objetivos" cuándo habrá de nuevo trenes entre Bobadilla y la capital malagueña.

En la actualidad trabajan en la zona siete retroexcavadoras, hasta 13 camiones, una motoniveladora o una pala cargadora forman parte de un continente de más de una veintena de vehículos pesados que trabajan sin descanso en la zona, como alega el propio operador Adif, responsable de la conservación y mantenimiento de las vías del tren en España.

La velocidad a través del término municipal de Álora quedará limitada incluso ya reabierta la línea de alta velocidad, también por cuestiones vinculadas a la seguridad del trazado. Los técnicos habrían detectado ciertos desperfectos en el entorno de la torre de tensión eléctrica afectada por la caída del talud. Grandes grúas y maquinaria de Adif especializada en el refuerzo de infraestructuras trabajan desde principios de este mes en turnos de hasta 24 horas, como consecuencia de la complejidad técnica de las obras.

Evitar otro colapso

Los técnicos de Adif trabajan desde hace semanas con un escenario que pueda volver a generar grandes acumulaciones de agua tras los muros de contención que protegen las vías en el término aloreño. De hecho, en marzo del pasado año hubo también un escenario de abundantes precipitaciones, no tan significativo como el de hace un mes, pero que también generó la caída masiva de rocas y lodo en el trazado por carretera entre San Pedro Alcántara y Ronda. Dicha incidencia mantuvo la vía cortada durante meses.

Al parecer, los sistemas de evacuación en el recorrido usado para la alta velocidad entre el entorno del Caminito del Rey y la capital funcionaban correctamente al menos hasta diciembre pasado. Pero resultaron insuficientes por un enjambre de borrascas inédito en la provincia durante las últimas décadas. El derrumbe masivo era prácticamente imposible de pronosticar, como relata uno de los ingenieros consultados por este periódico.

Una sola vía

Hasta el pasado viernes no pudo comprobarse el alcance exacto del daño generado en las vías de alta velocidad en Álora. Fue el detonante para desplazar hasta la zona al máximo responsable de Adif. Una de las dos vías está dañada y no podrá ser sustituida, aún con el muro de contención totalmente reconstruido, hasta dentro de al menos cuatro meses. Mientras tanto la circulación se realizará por la vía restante, justo como ocurre desde hace años (por filtraciones de agua) en el túnel del Valle de Abdalajís, donde los trenes no pueden pasar por uno de los dos trazados inicialmente construidos.

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