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Sanidad

Investigadores de Málaga buscan jóvenes de 18 a 24 años para un estudio sobre tecnología, IA y salud mental

Los participantes solo tendrán que rellenar una encuesta anónima para poder analizar cómo la población joven utiliza estas herramientas digitales para cuidar de su bienestar emocional

El objetivo del estudio es investigar cómo los jóvenes utilizan estas herramientas para la autoevaluación y la gestión temprana de su salud mental

El objetivo del estudio es investigar cómo los jóvenes utilizan estas herramientas para la autoevaluación y la gestión temprana de su salud mental / L.O.

Arancha Tejero

Arancha Tejero

Málaga

La salud mental de los jóvenes se ha convertido en una de las grandes preocupaciones actuales. En un contexto marcado por el auge de la tecnología y las nuevas formas de relacionarse, un equipo de investigadores de Málaga participa en un estudio europeo que busca comprender cómo las nuevas generaciones utilizan las herramientas digitales y de inteligencia artificial (IA) para autoevaluarse y buscar ayuda temprana en cuestiones de salud mental fuera de los entornos clínicos.

“Lo que queremos es analizar los patrones de uso de tecnologías digitales y herramientas basadas en IA aplicadas a la salud mental, así como las actitudes de los jóvenes hacia estas, incluyendo su utilidad percibida, confianza y la percepción de sus riesgos y beneficios”, explica Irene López, psicóloga general sanitaria, investigadora del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga y Plataforma en Nanomedicina (Ibima Plataforma Bionand) y coordinadora del grupo de trabajo español que se encarga de este estudio, junto al psicólogo clínico José Guzmán. 

La profesional señala que en los últimos años se ha producido un “aumento significativo” del uso de estas herramientas entre adolescentes y jóvenes, tanto para buscar información sobre salud mental como para encontrar apoyo en ellas cuando empiezan a ser conscientes de sus dificultades.

ChatGPT como psicólogo

Uno de los ejemplos más conocidos es el uso de ChatGPT como si fuera un psicólogo, una práctica cada vez más extendida, como ya advirtió hace unos meses la decana del Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Oriental (COPAO), Mariela Checa, en La Opinión de Málaga.

No obstante, López aclara que no es la única herramienta. También existen otros muchos chatbots ‘terapéuticos’, como Replika o Youper, además de aplicaciones móviles de mindfulness o plataformas para realizar terapia online.

Un ordenador portátil.

Cada vez más jóvenes recurren a ChatGPT como psicólogo. / L.O.

El fin de la investigación es recopilar información sobre cómo los jóvenes europeos utilizan estas tecnologías para evaluar y gestionar su salud mental y, a partir de ahí, contribuir al desarrollo de políticas y soluciones digitales más seguras y acordes a su realidad. “El objetivo es que una vez que tengamos esta información nos permita desarrollar soluciones digitales más seguras y más útiles adaptadas a las necesidades reales de la población”, subraya López. 

Se buscan voluntarios

Para ello, los investigadores necesitan voluntarios que quieran participar en el estudio rellenando una encuesta online. El único requisito es tener entre 18 y 24 años y completar el cuestionario, disponible en las redes sociales del equipo de investigación en salud mental de Ibima y del Hospital Regional de Málaga (@ugcsm_ibimahreg), su propio perfil (@irene.lopezarmenteros.psico) o en el siguiente enlace. López destaca que completarlo lleva solo entre 12 y 13 minutos y que es completamente anónimo.

El equipo aspira a reunir una muestra de cien participantes españoles, aunque insiste en que cuantos más jóvenes se sumen, más completos y útiles serán los resultados. Por eso, hace un llamamiento a la juventud malagueña para colaborar en la investigación.

Once países europeos

Asimismo, destaca que se trata de un estudio multicéntrico a nivel europeo en el que participan once países. La idea es que los investigadores de cada uno de ellos reúnan una muestra nacional para después poner en común los resultados y sacar conclusiones a escala europea. En total, esperan conseguir 895 participantes

El proyecto ‘YouthDMH’ forma parte de una Acción COST, una red de colaboración científica y tecnológica, financiada por el programa europeo COST (Cooperación Europea en Ciencia y Tecnología), que promueve la investigación conjunta entre países. López explica que ‘YouthDMH’ surge como respuesta al aumento de los problemas de salud mental en la población joven y se centra en analizar el papel de las tecnologías digitales en el apoyo a su bienestar. 

Preocupación por la salud mental

Diversos organismos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) o la Comisión Europea, han alertado del empeoramiento del bienestar emocional entre los jóvenes. “Desde el inicio de ChatGPT se está viendo que mucha gente ya utiliza esta IA conversacional para tratar problemas psicológicos”, señala López, que advierte de los riesgos que puede entrañar el uso de estas herramientas con ese fin.

“La población juvenil está totalmente inmersa en este mundo de los chatbots y de la IA. Entonces, es fundamental entender un poco más los contextos en los que se están moviendo”, añade la investigadora para explicar la necesidad de este trabajo.

A esta realidad del auge de las tecnologías, se suma el aumento de los trastornos de salud mental entre la población infantojuvenil. “En las estadísticas se está viendo que, desde la pandemia, han aumentado muchísimo”, remarca la profesional, que asegura que los psicólogos infantojuveniles están presenciando un incremento de los problemas y dificultades asociadas al creciente uso de dichas tecnologías digitales.

“Cada vez nos encontramos en consulta más jóvenes que presentan dificultades y problemas relacionados con la salud mental, en un contexto cada vez más incierto, exigente, sobreestimulado y con menor red de apoyo”, sostiene López. “Ante las barreras económicas y de accesibilidad a los profesionales, cada vez más jóvenes recurren a fuentes alternativas u otros medios para informarse antes de acudir a profesionales de la salud mental y esto conlleva ciertos riesgos”, resume. 

Por ello, esta investigación aspira a sentar las bases para comprender mejor cómo los jóvenes recurren a estas herramientas fuera de la consulta y qué riesgos y oportunidades plantea su uso. Solo a partir de ese conocimiento, subrayan los investigadores, será posible diseñar recursos digitales más seguros, eficaces y realmente adaptados a las necesidades de la población joven.

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