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Estudio

Investigadores malagueños revelan que el móvil puede ser una herramienta para prevenir la ansiedad

Un equipo de Ibima y la UMA ha publicado un estudio que muestra que el teléfono móvil puede actuar como medida preventiva ante ciertos trastornos de salud mental

Jóvenes usando teléfonos móviles en una imagen de archivo

Jóvenes usando teléfonos móviles en una imagen de archivo / L.O. / LMA_EXTERNAS

Laura Rubio

Laura Rubio

Málaga

Un equipo del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (Ibima) y de la Universidad de Málaga (UMA) ha publicado un estudio que demuestra que el teléfono móvil puede ser una herramienta preventiva contra la ansiedad.

La ansiedad, un trastorno muy extendido

Los trastornos de ansiedad afectan ya a 301 millones de personas en todo el mundo, lo que significa un incremento del 54 por ciento en las últimas tres décadas. Para hacerle frente, la tecnología comienza a consolidarse como una herramienta clave para proteger la salud mental de la población, según exponen los investigadores.

El estudio, publicado en la revista 'Psychological Medicine', es el primer metanálisis que demuestra que las intervenciones completamente digitales pueden actuar como una estrategia preventiva eficaz frente a la ansiedad en la población general.

Brecha de prevención

Tradicionalmente, los sistemas sanitarios han concentrado la mayor parte de sus recursos en tratar los trastornos mentales una vez que ya se han desarrollado. Por ello, los investigadores advierten de la existencia de una "brecha de prevención", en la que la financiación se destina de forma desproporcionada al tratamiento, pese a que los trastornos de ansiedad generan unos costes anuales estimados de 74.380 millones de euros solo en Europa.

"Para reducir realmente la incidencia de la ansiedad, las intervenciones deben ser accesibles para millones de personas, y las tecnologías de la información ofrecen una solución fiable y escalable", han señalado los autores del estudio.

La investigación ha consistido en un análisis exhaustivo a 6.093 participantes procedentes de quince ensayos clínicos internacionales.

El estudio se centró exclusivamente en personas que no presentaban un diagnóstico previo de ansiedad al inicio de la investigación, lo que permitió evaluar el verdadero potencial preventivo de estas herramientas.

Los resultados muestran que las intervenciones digitales logran un efecto preventivo significativo en comparación con los grupos que no recibieron la intervención, con una diferencia de medias estandarizada de -0,32.

Herramientas analizadas en el estudio

Entre las herramientas analizadas -basadas mayoritariamente en los principios de la terapia cognitivo-conductual (TCC)- se encuentran plataformas web interactivas, programas de videoterapia, sistemas de apoyo por correo electrónico y servicios de mensajería de texto.

A pesar de los resultados, los investigadores advierten de que la calidad global de la evidencia disponible se considera "muy baja" según los criterios GRADE.

Esta valoración se debe principalmente a que muchos de los estudios analizados presentan alto riesgo de sesgo en sus mediciones o carecen de seguimiento a largo plazo, lo que limita la solidez de algunas conclusiones.

"Existe la necesidad de desarrollar y evaluar nuevas intervenciones preventivas digitales con metodologías más rigurosas", ha concluido este equipo.

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