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Mercado inmobiliario

El alquiler de vivienda absorbe casi el 60% del salario bruto en Málaga capital: "Alquilar en solitario ha dejado de ser una opción real"

Un análisis de Pisos.com sitúa a Málaga en el grupo de ocho ciudades donde el esfuerzo supera el 50%, con Madrid y Barcelona alcanzando el 100% - "Son cada vez más los ciudadanos que optan por compartir piso o que afrontan la emancipación solo en pareja"

Una vista aérea de Málaga capital. | ÁLEX ZEA

Una vista aérea de Málaga capital. | ÁLEX ZEA

José Vicente Rodríguez

José Vicente Rodríguez

El acceso a la vivienda en alquiler en España alcanza cuotas de esfuerzo económico que, para buena parte de los ciudadanos, resultan "directamente insostenibles", según un análisis publicado este miércoles por el portal inmobiliario Pisos.com. De media, los españoles tendrían que destinar el 51,38% de su salario bruto mensual al pago del alquiler de una vivienda de 90 metros cuadrados, que actualmente ronda un promedio de 1.300 euros al mes ¿Y en Málaga capital? Según el estudio, el peso del alquiler se va al 57,5% del sueldo, con un promedio de 1.455 euros mensuales.

"Cuando comparamos estos datos con los de otros países europeos, la situación española resulta especialmente preocupante. En mercados como el alemán o el neerlandés, donde la vivienda en alquiler tiene un peso estructural mucho mayor, existe una oferta de arrendamiento regulado y asequible que aquí sencillamente no existe. España llegó tarde al modelo del alquiler y lo está pagando caro", explica el portavoz y director de Estudios de pisos.com, Ferran Font.

En total, ocho capitales de provincia superan el umbral del 50% del salario bruto destinado al alquiler, lo que deja de manifiesto que la presión habitacional no es un fenómeno exclusivo de las dos grandes metrópolis, sino una realidad extendida por buena parte de la geografía española.

"Lo que estamos viendo es la consecuencia directa de años de inversión insuficiente en vivienda pública y de un parque de alquiler que ha crecido por la vía del pequeño propietario particular, sin apenas vivienda social ni build-to-rent asequible. Revertir esto requiere decisiones políticas y plazos largos. No es un problema que se resuelva en una legislatura", afirma Pont.

El cálculo toma como referencia el salario bruto medio nacional según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes al cuarto trimestre de 2025 (2.531,04 euros mensuales) y los precios medios del alquiler residencial en cada una de las capitales de provincia españolas.

Font destaca que el dato, ya de por sí es elevado, en realidad "infravalora el verdadero esfuerzo económico de los arrendatarios".

"El salario de referencia es bruto, es decir, antes de impuestos y cotizaciones a la Seguridad Social. Una vez descontadas estas cargas, el porcentaje real del salario neto destinado al alquiler sería notablemente superior, agravando aún más una situación que ya resulta crítica para millones de hogares", señala el portal.

Madrid y Barcelona, más allá del límite

El análisis de Pisos.com evidencia que, en los dos grandes mercados inmobiliarios del país, el alquiler de una vivienda de 90 metros supera por sí solo el salario bruto mensual íntegro de un trabajador medio. En Barcelona, el precio medio del alquiler residencial se sitúa en 30,04 euros al mes, lo que para un piso de 90 metros representa 2.703,45 euros mensuales, equivalentes al 106,81% del salario bruto medio.

En Madrid, el precio de 29,61 euros al mes eleva el coste mensual hasta los 2.665,16 euros, es decir, el 105,30% del salario. "Dicho de otro modo, incluso entregando la totalidad del sueldo bruto, no alcanzaría para pagar el alquiler de un piso estándar en ninguna de estas dos ciudades", apunta el portal.

Un señor mira ofertas inmobiliarias.

Una persona mira ofertas en el escaparte de una inmobiliaria. / L .O.

Tras ellas, aunque a cierta distancia, se sitúan Donostia-San Sebastián (75,42%), Palma de Mallorca (69,83%), Sevilla (62,18%), Valencia (59,74%), Málaga (57,52%) y Bilbao (56,85%).

Un privilegio cada vez más raro

"La consecuencia más inmediata de esta presión económica es que, para una parte creciente de la población, alquilar en solitario una vivienda completa ha dejado de ser una opción real. Una gran parte de la población española no recoge solo una dificultad: recoge una imposibilidad para muchos. Ante esta situación, son cada vez más los ciudadanos que optan por compartir piso con otras personas o que afrontan el paso a la emancipación solo en pareja, distribuyendo entre dos el coste de un alquiler que de otro modo resultaría inasumible", sostiene Pisos.com.

Según el portal, el piso compartido y el alquiler en pareja se han convertido, en la práctica, en los únicos modelos que permiten a amplias capas de la población acceder a una vivienda sin comprometer el resto de sus finanzas personales. Esta realidad es especialmente acusada entre los jóvenes que se incorporan al mercado laboral, cuyos salarios son generalmente inferiores a la media y que, por tanto, enfrentan "un esfuerzo proporcionalmente mucho mayor" al calculado en este análisis.

"Estamos ante un cambio estructural en los modelos de convivencia. Cada vez más personas mayores de 35 años comparten piso, algo que hasta hace una década era impensable fuera del entorno universitario. Y no es una elección de estilo de vida, es una respuesta de supervivencia económica. Eso tiene un impacto directo en la autonomía personal, en las decisiones de pareja y en la edad a la que se plantea tener hijos", sostiene Ferran Font.

El otro extremo: el alquiler más llevadero

En el extremo opuesto del ranking se encuentran capitales como Palencia (23,67%), Huelva (25,43%), Zamora (25,72%), Ourense (26,53%), Lleida (27,30%), Ciudad Real (27,32%) y Jaén (27,74%). Son las únicas cinco capitales en las que el alquiler de una vivienda de 90 metros supone menos del 28% del salario bruto medio, acercándose al porcentaje que los expertos en finanzas personales señalan habitualmente como referencia razonable para el gasto en vivienda.

Sin embargo, incluso en estos mercados más asequibles, el porcentaje de esfuerzo supera el 23%, y siempre referido al salario bruto. "El dato aquí es relativamente positivo en términos de esfuerzo, pero hay que leerlo con matices: en muchos casos, la asequibilidad del alquiler refleja también una menor demanda de empleo y de servicios, lo que plantea un dilema real para quienes buscan oportunidades profesionales", matiza el director de estudios de pisos.com.

La fotografía provincia a provincia

Más allá de los datos nacionales y de los extremos del ranking, el análisis de pisos.com ofrece una radiografía del esfuerzo que supone el alquiler en cada capital de provincia. Ciudades como Alicante (42,86%), Santa Cruz de Tenerife (43,17%), Segovia (43,12%), Vitoria-Gasteiz (45,72%) o Las Palmas de Gran Canaria (48,54%) se sitúan en una franja intermedia de esfuerzo elevado, "sin llegar a los extremos de las grandes urbes, pero muy por encima de lo que se considera sostenible".

En el conjunto de España, apenas unas pocas capitales presentan porcentajes por debajo del 30%, mientras que la gran mayoría supera el 35% y casi una cuarta parte del total se sitúa por encima del 50%. Esta distribución refleja un mercado del alquiler tensionado de forma estructural en todo el territorio nacional, no solo en los grandes núcleos urbanos.

"El mercado del alquiler en España ha dejado de ser un mercado de transición para convertirse en el destino permanente de millones de hogares. Eso exige replantear toda la política de vivienda: no podemos seguir gestionando el alquiler como si fuera una etapa provisional antes de la compra. Es la realidad habitacional de una parte muy significativa de la población, y merece soluciones a esa escala", concluye Font.

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