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Sanidad

Listas de espera, cribados y privatización del modelo sanitario andaluz: el PSOE acusa en el Pleno a la Junta de degradar el SAS

La moción socialista alerta del colapso de la Atención Primaria, el aumento de las listas de espera y el desvío de recursos a la privada durante un debate que incluye duras acusaciones sobre cribados oncológicos, cierres de servicios y falta de profesionales en la provincia en una moción que fue desestimada por la mayoría del PP y el respaldo de Vox en algunos puntos

Un centro de salud de Málaga.

Un centro de salud de Málaga. / ÁLEX ZEA

Ignacio A. Castillo

Ignacio A. Castillo

Málaga

La sanidad pública andaluza se coló este jueves de lleno en el corazón del debate político del Ayuntamiento de Málaga. El PSOE llevó al pleno una moción para denunciar lo que no dudó en calificar de "deterioro del sistema, el colapso de la Atención Primaria, las listas de espera y el avance de la privatización", pero el PP hizo valer su mayoría para tumbar la iniciativa en una sesión bronca, cargada de cifras alternas y cambiantes, según la bancada en la que eran citadas, reproches y mensajes anticipados de la campaña de las autonómicas. La sanidad pública en Málaga ha entrado de lleno en la batalla política andaluza, si es que alguna vez dejó de estarlo. Y lo ha hecho con listas de espera, falta de citas, cribados bajo sospecha y hospitales tensionados como munición principal.

La moción defendida por el portavoz socialista, Daniel Pérez, dibujó un panorama de fuerte desgaste en la sanidad pública andaluza y, especialmente, en la provincia de Málaga. El texto presentado al pleno habla de una crisis “profunda”, de un deterioro “estructural” y de un modelo político que, a juicio del PSOE, ha debilitado el sistema público en favor de la sanidad privada. Entre sus datos más llamativos, la iniciativa sitúa en más de 37.000 las personas en lista de espera quirúrgica en Málaga y en más de 200.000 las pendientes de una consulta con el especialista.

El documento también pone el foco en la Atención Primaria, donde asegura que hasta un 60% de los pacientes no logra cita cuando la solicita y que la demora media supera los nueve días. El PSOE reclamaba, entre otras medidas, atención en un máximo de 48 horas, un plan de choque contra las listas de espera, refuerzo urgente de plantillas, una auditoría pública del sistema sanitario y la reapertura inmediata del Hospital Pascual.

Daniel Pérez: “Más dinero, más listas de espera y menos profesionales”

Durante el debate, Daniel Pérez intentó convertir la moción en una impugnación frontal del modelo sanitario del Gobierno andaluz. “Los datos que presentamos son datos claros”, sostuvo, antes de resumir su tesis en una frase de choque: “Si hay más dinero pero hay más lista de espera, menos profesionales y un modelo claro privatizador, es que la gestión de Moreno Bonilla es mala”.

El portavoz socialista habló de “37.000 personas pendientes de cirugía” y “200.000 personas pendientes de cita con especialista”, y acusó a la Junta de haber deteriorado el sistema pese a contar con más recursos. También arremetió contra la gestión de los cribados del cáncer y contra la situación de los grandes hospitales malagueños. “Se les tendría que caer la cara de vergüenza”, lanzó.

En su segundo turno apretó aún más el discurso: recordó que en 2014 se consideraban, por parte de los representantes del PP, escandalosas cifras mucho menores de espera quirúrgica y remató la intervención con un gesto muy visual, invitando a comprobar en el móvil la demora de Salud Responde. “Que todos los asistentes con su móvil entren en Salud Responde y pidan cita”, dijo, para añadir después: “No hay cita”, sentenció Pérez, que la obtuvo para el 10 de abril, es decir, para dentro de 15 días, según denunció.

Este duelo provocó las risas de la bancada de concejales popular, ya que Carmen Casero, la concejala de Urbanismo, pidió cita también a través de su dispositivo y la obtuvo, según anunció, para muchos días antes.

"¿Por qué hay más hospitales privados en Málaga y más atención en seguros privados? Porque hay un modelo privatizador, el del PP", acusó Pérez.

Pérez acusa a De la Torre de “ser cómplice” del “colapso histórico” de la sanidad pública

El grupo municipal socialista ha denunciado la “gestión nefasta” del PP al frente de la Junta de Andalucía, después de que los populares rechazaran dos mociones del PSOE para exigir medidas urgentes ante “el desmantelamiento de la sanidad pública”. El portavoz socialista, Daniel Pérez, ha acusado al alcalde, Francisco de la Torre, de ser “cómplice” de este deterioro por avalar, a su juicio, las políticas de Moreno Bonilla, al que ha acusado de convertir la sanidad pública en “un negocio para los amiguetes”. Según ha subrayado, Málaga registra “más de 37.000 personas en lista de espera quirúrgica y más de 200.000 pendientes de una consulta con el especialista”.

Las iniciativas socialistas decayeron por el voto en contra del PP en todos sus puntos y por el rechazo de Vox en dos apartados de la moción urgente, centrados en frenar la privatización y auditar el desvío de fondos.

Imagen del Pleno de Málaga celebrado este jueves en el Ayuntamiento.

Imagen del Pleno de Málaga celebrado este jueves en el Ayuntamiento. / Edu Rosa Cervantes

Los jubilados del SAS alertan del deterioro: “Pone en peligro la vida y la salud”

La intervención más grave en el tono llegó de la mano de Antonio Herrera, conocido representante sindical, antiguo concejal del Ayuntamiento de Málaga y representante de la plataforma de jubilados del SAS en defensa de la sanidad pública. Herrera pidió expresamente respaldo para la moción socialista y sostuvo que el deterioro del sistema “pone en peligro la vida y la salud de los ciudadanos”.

Su diagnóstico fue demoledor: habló del aumento de la mortalidad, de la subida de la mortalidad infantil, de plantillas insuficientes y de demoras incompatibles con una atención digna. “8,8 días de espera tras pedir la cita al médico de familia. Atenta contra la salud”, dijo. También cargó contra la gestión de los cribados oncológicos, que calificó de “criminal”, y denunció que este deterioro “beneficia a la sanidad privada y al negocio económico”.

Ese enfoque coincide con el corazón de la moción del PSOE, que acusa a la Junta de haber precarizado al personal, desviado recursos a la privada y debilitado programas de prevención y diagnóstico precoz, en especial los relacionados con el cáncer de mama.

Con Málaga eleva el tono: “Moreno Bonilla es un impostor”

Desde Con Málaga, Nicolás Sguiglia se alineó con el fondo de la moción, aunque llevó el mensaje a un terreno todavía más ideológico y político. “No hay nada más importante para nuestra sociedad que analizar el estado de la sanidad pública”, afirmó, antes de soltar una de las frases más duras del pleno: “Moreno Bonilla es un impostor”.

Sguiglia acusó al presidente andaluz de trabajar para las grandes compañías privadas del sector sanitario y de retirar fuerza a lo público para abrir espacio al negocio privado. “Impostor y privatizador”, insistió. En su segunda intervención, vinculó además el deterioro de la sanidad al crecimiento del negocio de los seguros privados y llamó a llenar las calles y las urnas en defensa del sistema público.

Vox comparte parte del diagnóstico, pero reivindica la privada

La posición de Vox fue más híbrida. Antonio Alcázar asumió parte del relato crítico sobre la gestión sanitaria, especialmente en lo relativo a los cribados y a los retrasos diagnósticos. “Se han dejado de hacer miles de pruebas”, denunció, para subrayar que no se trata de “un fallo administrativo” ni de “un error puntual”, sino de “una forma de gestionar”.

Sin embargo, la formación se desmarcó del discurso contra la sanidad privada. En su segunda intervención, Alcázar defendió que cada usuario debe ser “libre de acudir y elegir lo que mejor estime oportuno” y planteó la coexistencia de ambos sistemas como una opción legítima para reducir listas de espera y agilizar la atención. Esa posición explica que Vox coincidiera con algunas críticas, pero no comprara el marco completo de la moción socialista.

El PP tumba la iniciativa y acusa al PSOE de usar la sanidad como arma electoral

La respuesta del PP llegó en boca de su portavoz, Elisa Pérez de Siles, que convirtió el debate en una enmienda total al relato socialista. Acusó al PSOE de estar ya en “plena campaña electoral” y de impulsar una estrategia “frívola e irresponsable jugando con un asunto tan sensible como la salud".

Frente al enfoque del PSOE, la portavoz popular reivindicó la gestión de la Junta con un discurso basado en cifras de inversión, gasto por habitante y crecimiento de plantilla. “Ustedes son de relato y yo de datos”, dijo. Aseguró que hoy Andalucía invierte en sanidad pública más de 16.000 millones de euros, que hay más de 30.000 profesionales más que con los gobiernos socialistas y que la espera media actual, siendo mejorable, está lejos de la que existía antes.

Pérez de Siles también devolvió el golpe en el terreno de la sanidad concertada. Recordó que los conciertos con la privada “los inventaron en 2009 ustedes también” y acusó al PSOE de manejar un “discurso mentiroso” sobre los cribados de cáncer. Todo cuando María Jesús Montero, la candidata del PSOE a las próximas elecciones autonómicas, era consejera de Sanidad en el Gobierno de Susana Díaz.

Cribados, listas de espera y hospitales: el contenido de la moción

Más allá del cruce político, la moción del PSOE dibuja un catálogo de problemas concretos en la provincia: colapso de Urgencias, pacientes en pasillos, falta de camas, caos de movilidad en el entorno del Hospital Civil, demoras excesivas para pruebas y consultas, plantillas sobrecargadas y ausencia de infraestructuras suficientes para una Málaga que no deja de crecer.

El texto también carga contra la falta de avances reales en el llamado gran hospital, denuncia que el Hospital Pascual siga cerrado y critica que se destinen miles de millones a conciertos y derivaciones a centros privados. Entre sus acuerdos, el PSOE pedía transparencia periódica de los datos sanitarios, una auditoría independiente y una rectificación en la política de externalizaciones.

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