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Política

Los partidos preparan la campaña en Andalucía y afinan su papel de anfitriones

Sánchez elogia a Montero en lo que parecía un primer mini mitin y Moreno se deja ver con Felipe González

Juanma Moreno y Felipe González esta semana en Sevilla

Juanma Moreno y Felipe González esta semana en Sevilla / ep

Jose María de Loma

Jose María de Loma

Málaga

La comparecencia de Pedro Sánchez esta semana para anunciar los cambios en el Gobierno bien puede considerarse como el primer (pequeño) mitin de la ‘campaña’ socialista andaluza: el presidente elogió la figura de María Jesús Montero, ensalzó su capacidad, resaltó su trayectoria y alabó su determinación. Hasta ahora, en este tránsito de ser la mujer más poderosa de España a ser rival de Juanma Moreno quien había hablado bien de Montero había sido ella misma. Lo dejo todo, con lo bien que yo estaba, por vosotros, vino a decir Montero en lo que politólogos y analistas de diverso pelaje han visto como un error grande. Debería presentarlo, ser candidata, como un honor, no como un sacrificio.

María Jesús Montero y Carlos Cuerpo, a su salida de una sesión plenaria, esta semana.   | CÉSAR VALLEJO RODRÍGUEZ / EUROPA PRESS

María Jesús Montero y Carlos Cuerpo, a su salida de una sesión plenaria, esta semana / ep

María Jesús Montero

María Jesús Montero no es una candidata a palos, pero convendría refrescar la memoria: tampoco Juanma Moreno parecía, muy al principio, convencido de la misión que le encomendó Rajoy en 2018 para las autonómicas de 2019. Y Manuel Chaves vino bastante a regañadientes, cuando estaba muy a gusto como ministro de Felipe González, lo que no quita para que después le cogiera el gusto al cargo y no parara de ganar elecciones desde el año 90.

Mientras Sánchez retocaba el Gobierno para dar mayor realce a lo económico y enviar el mensaje de que no es un Ejecutivo que esté de salida, y Montero cogía el AVE a Sevilla (más problemas habría tenido si fuese a Málaga) en la sede regional del partido ya estaban domesticando la agenda de campaña para tratar de cuadrar a todos los que están por venir: Salvador Illa, Manuel Chaves, el propio Pedro Sánchez y por supuesto Zapatero («es espectacular como se crece en los mítines y conecta con la gente», comentaba un militante malagueño a este cronista el pasado jueves). Susana Díaz intervendrá en algún acto «si se lo piden». Mientras, las agrupaciones socialistas bullen con el debate de nombres. Aún no es el proceso oficial pero no hay mucho tiempo. Montero quiere fieles y gente con tirón, lo cual además de obvio es difícil. Los secretarios provinciales, tal y como están las encuestas, van a tener que hacer muchos sacrificios, decir muchas veces «no».

En provincias como Málaga, 17 parlamentarios, no tiene asegurado el PSOE mucho más de cuatro y dando gracias. Las listas están apretadas. Los puestos muy cotizados.

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla

Juanma Moreno Bonilla, presidente de la Junta de Andalucía / Álex Zea

Acto de Juanma Moreno y González

Y si en el PSOE el banderazo de salida de la carrera electoral andaluza pudieron ser las palabras de Sánchez anunciando la remodelación del Ejecutivo y elogiando a María Jesús Montero, en el PP, la ‘puesta en escena’ fue el acto de Juanma Moreno y Felipe González en Sevilla en la presentación de un documental sobre Cayetana de Alba. Complicidad. El acto estaba agendado pero no pudo ser en mejor fecha para Moreno. Exhibirse con un hombre de Estado, socialista, que ahora tiene muchos puntos en común con él. Le ayuda en la proyección de su imagen centrista. De persona dialogante que se sienta a hablar con personas de otro partido. No sabemos si antes o después del acto con González, el hombre que modernizó España, que ahora el PP adora y que («soy socialista») abomina del sanchismo, le pasaron al presidente de la Junta esa encuesta que pronostica que Se Acabó la Fiesta, el artefacto de Alvise Pérez, podría rebañarle un par de escaños (dos provincias) a Vox. Dos son muchos, tal y como está de cara la absoluta.

Los populares van a involucrar a Feijóo en la campaña aunque quieren que el debate nacional no los contamine mucho y sobre todo quieren proyectar estos comicios a la americana, a lo presidencial. Juanma es el gancho y el mensaje, lo demás es ruido, se apresuran a transmitir. Bien mirado, Feijóo podría enmendar aquel error a la hora de situar Huelva que tanto le recuerda Sánchez en los debates parlamentarios cuando se mofa de él y de sus meteduras de pata.

Al PP andaluz no le conviene mucho Ayuso, que no obstante se dará una vuelta por aquí ni Tellado, aunque, apunta un dirigente popular, el mensaje de los duros también atornilla votos por el otro lado. De tanto viajar al centro, los bocados de Vox por la derecha son cada vez más gigantes.

Hablando de Vox, cabe destacar que Manuel Gavira, portavoz parlamentario de los de Abascal, duro y con solvencia parlamentaria, ha sido designado candidato esta semana. En Vox no se complican la vida. Gavira ha sobrevivido a la última, que no será la última, purga de Abascal y el dedazo desde Madrid se ha producido a su favor y será candidato a la presidencia de la Junta. Moreno lo teme por ultramontano y radical. A buen seguro no repetirá los errores de Macarena Olona. Él sí es andaluz y sabe lo que es un tópico, lo que molesta y lo foráneo que se ve.

El coordinador federal de IU, Antonio Maíllo

Antonio Maíllo, líder de Por Andalucía / l.o.

Antonio Maíllo

Por la izquierda, incertidumbre hasta el final. Podemos apurará hasta el tres de abril para decidir si va o no con Antonio Maíllo, líder de Por Andalucía, donde se encuadra IU. Si se desgaja serán tres listas de izquierdas en liza, contando con Adelante Andalucía, que tiene escaños pero escasa implantación y un líder, José Ignacio García, que ha trabajado muy intensamente esta legislatura en la Cámara regional.

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