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Club Deportivo Nagare: la llave de la inclusión

Este centro deportivo, fundado en 2022, ofrece clases inclusivas de judo en Málaga, donde personas con y sin discapacidad comparten tatami gracias al apoyo de la Fundación Unicaja

El Club Deportivo Nagare trabaja el judo inclusivo los lunes, miércoles y viernes de 19 a 20 horas.

El Club Deportivo Nagare trabaja el judo inclusivo los lunes, miércoles y viernes de 19 a 20 horas. / ALEX ZEA

Julián Nieto

Julián Nieto

Los lunes, miércoles y viernes por la tarde no son un día cualquiera para Estrella, Juanma, Javier, Esther, Jenny, Martín, Rocío o Pablo. Todos ellos se desplazan desde lugares como Alhaurín de la Torre, Alhaurín el Grande y buena parte de los barrios de la capital al Camino de San Rafael, en la capital, justo enfrente del antiguo cementerio del mismo nombre. El motivo del desplazamiento no es otro que encontrarse en el Club Deportivo Nagare con José, Sergio, Enrique, Juan y Juanjo, algunos de sus profesores de judo.

El judo que practican en Nagare es para Juanma, invidente, o el resto de sus compañeros, todos con síndrome de Down, y algunos también aquejados de otros síndromes como Asperger o TDAH, una auténtica válvula de escape que va mucho más allá de lo que resulta la mera práctica deportiva. El judo es un deporte que tiene acreditados beneficios que pueden ayudar a aumentar el bienestar físico y mental de las personas con síndrome de Down y otras discapacidades, entre ellos el desarrollo de la psicomotricidad, el aumento de la flexibilidad, o la mejora de la respiración.

Las clases de judo inclusivo son los lunes, martes, miércoles de 19 a 20 horas

Las clases de judo inclusivo son los lunes, martes, miércoles de 19 a 20 horas / ALEX ZEA

El Club Deportivo Nagare, que recoge su nombre de una palabra japonesa que significa “fluir”, fue fundado en 2022 gracias al ímpetu de cuatro emprendedores: Enrique García, Juan Gutiérrez, Juanjo Pareja y José Moreno, que han logrado montar en el club el tatami privado más grande de Málaga y uno de los más importantes de nuestra comunidad autónoma. Tras el primer año de funcionamiento, en 2023, lograron hacer realidad uno de los objetivos que se propusieron cuando decidieron montar el club: impartir clases inclusivas de judo.

"La mejor forma de inclusión"

El club dio un paso adelante cuando Sergio Moreno, hijo de José, uno de los cuatro socios fundadores, tuvo que presentar un proyecto cuando estudiaba Ciencias del Deporte y pensó en el deporte inclusivo, tras recordar las vivencias con su primo, con síndrome de Down, cuando eran unos niños y sufría un cierto rechazo cuando bajaban al parque a jugar: «Siempre tuve claro que el deporte es la mejor forma de inclusión. En una primera fase en el Nagare pusimos el acento en los juegos y el deporte en sí, pero luego, poco a poco, fuimos introduciendo otros valores como la propia inclusión, la disciplina, el respeto, el compañerismo, etc. En una segunda fase ya mezclamos a los alumnos con discapacidad con el resto de judokas y todo fue muy rodado», señala.

Los alumnos del Nagare mejoran en habilidades sociales, en la capacidad de interactuar y relacionarse con sus compañeros

Los alumnos del Nagare mejoran en habilidades sociales, en la capacidad de interactuar y relacionarse con sus compañeros / ALEX ZEA

Para conseguir estos logros cuentan, desde el año 2023, con la ayuda de Fundación Unicaja, que desarrolla una obra social dirigida a colectivos vulnerables, especialmente a personas con discapacidad intelectual y que hace posible que un total de 15 alumnos puedan disfrutar del judo, y del resto de sus compañeros, los lunes, miércoles y viernes de 19.00 a 20.00 horas, demostrando de este modo que todos las personas, con y sin discapacidad, pueden convivir perfectamente en el tatami del Nagare. «No hay mejor forma para visibilizar la potencialidad de las personas con discapacidad en el deporte», afirma Sergio Moreno.

Está más que demostrado que los alumnos del Nagare mejoran en habilidades sociales, en la capacidad de interactuar y relacionarse con sus compañeros y su actitud y planteamiento ante determinadas circunstancias, además de reforzar sus capacidades motrices y la coordinación.

El Club Deportivo Nagare lleva tres años trabajando con Fundación Unicaja en el judo inclusivo

El Club Deportivo Nagare lleva tres años trabajando con Fundación Unicaja en el judo inclusivo / ALEX ZEA

Juanma y Javi son dos ejemplos de integración social que proyectan una imagen normalizada a pesar de su discapacidad. Juanma es invidente y viene tres veces a la semana desde Alhaurín de la Torre a Málaga: «Me siento muy bien haciendo judo en Nagare. Empecé el 9 de octubre de 2024 y me decidí a venir porque aquí practico con los mayores», afirma. Por su parte, Javi tiene 39 años, tiene síndrome de Down, trabaja en el Hospital Quirón y es miembro de la asociación Down Málaga: «Me siento muy bien y siempre vengo con muchas ganas al Nagare. Ya tengo el cinturón verde, ahora quiero el azul y me encantaría llegar al cinturón rojo», indica mientras ayuda a su compañero Juanma a situarse en el tatami.

Desarrollo personal

Ver la evolución y los progresos de los alumnos supone la mayor satisfacción para los responsables del Nagare «El desarrollo personal es más importante que el judo -señala Juanjo Pareja, otro de los promotores del club-. Da mucha alegría ver a niños que, cuando empezaron a venir, ni hablaban ni interactuaban ni permitían el contacto. Imagínate la papeleta que teníamos porque si algo hay en el judo es contacto. Ahora les ves totalmente integrados en la dinámica del grupo y muchos padres no dan crédito a lo que ven de sus hijos cuando hacen judo», destaca.

Los cinco promotores del Centro Deportivo Nagare

Los cinco promotores del Centro Deportivo Nagare / ALEX ZEA

José Moreno añade otra aspecto a tener en cuenta: la pertenencia al grupo: «Hacemos todo lo posible, todo lo que está en nuestra mano para que los chavales se encuentren a gusto. Aunque el judo es un deporte individual, aquí trabajamos todos en equipo. Cuando vamos a competiciones y los alumnos sin discapacidad consiguen medallas, les hacemos partícipes de ellas a todos porque ellos también han trabajado en el día a día con sus compañeros», comenta.

Las clases de judo inclusivo en el Nagare se basan en el trabajo en equipo

Las clases de judo inclusivo en el Nagare se basan en el trabajo en equipo / ALEX ZEA

Verles trabajar las técnicas en el tatami es una verdadera delicia. «Ellos nos enseñan a nosotros, son nuestra verdadera recompensa», afirma José Moreno. «Tenemos muy claro que más pronto que tarde, alguno de ellos conseguirá el cinturón negro. Trabajan para ello», concluye .

El judo es una metáfora de la vida. Caer, aprender a caer y levantarse tantas veces haga falta. La gente del Nagare es el mejor ejemplo.

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