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Sanidad

Investigadores de Málaga crean una app para prevenir la ansiedad y la depresión

El proyecto Pandora busca demostrar si una intervención digital puede evitar la aparición de nuevos casos y mejorar el bienestar emocional de la población. Para ello, necesitan voluntarios de entre 18 y 65 años 

Investigadores que forman parte del grupo de ‘Salud Mental, Servicios y Atención Primaria’ (SAMSERAP) de Ibima Plataforma Bionand.

Investigadores que forman parte del grupo de ‘Salud Mental, Servicios y Atención Primaria’ (SAMSERAP) de Ibima Plataforma Bionand. / l.o.

Arancha Tejero

Arancha Tejero

Málaga

¿Es posible prevenir la depresión y ansiedad a través de una aplicación móvil? Esa es la pregunta que trata de responder Pandora, un proyecto de investigación internacional en el que participan investigadores de Málaga y que busca voluntarios de entre 18 y 65 años dispuestos a probar esta innovadora herramienta. 

La aplicación está diseñada para mejorar el bienestar emocional de las personas a partir de una intervención basada en cuatro pilares que han demostrado científicamente su eficacia en la prevención de estos trastornos: la actividad física, el descanso, las relaciones sociales y el bienestar emocional.

“Incluye consejos y ejercicios en diferentes formatos, como texto, vídeo o, por ejemplo, tipo trivial", explica Carmen María Garrido González, psicóloga e investigadora predoctoral del grupo de ‘Salud Mental, Servicios y Atención Primaria’ del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (IBIMA Plataforma Bionand), que participa en el proyecto Pandora, liderado Juan Bellón. 

El estudio —financiado por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), los fondos FEDER y la Consejería de Sanidad de la Junta de Andalucía— cuenta también con la participación del Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL) y la Universidad de Concepción de Chile. Su objetivo es evaluar si una intervención digital y personalizada a través del móvil es capaz de reducir la aparición de nuevos casos de ansiedad y depresión.

Contenidos personalizados

Uno de los elementos más interesantes de la aplicación, que comparte nombre con el estudio —Pandora—, es su capacidad de personalización. A partir de una serie de cuestionarios iniciales, “genera un plan preventivo que se va implementando a cada usuario en función de su motivación y su disponibilidad de tiempo”, señala Garrido.

“Tenemos unas calculadoras de riesgo que permiten predecir el riesgo de inicio de depresión o ansiedad en los próximos 12 meses. A partir de esos cálculos, y en función de las respuestas que haya dado la persona a los cuestionarios, la aplicación genera ese plan personalizado de prevención”, detalla. 

Además, el usuario puede adaptar el uso de la herramienta a su día a día. “La persona tiene disponible todo el contenido desde el primer momento, pero luego es la propia persona la que elige las actividades que más le interesan según el tema que quiera trabajar en ese momento, la disponibilidad de tiempo que tenga y el tipo de formato que le apetece”, añade la investigadora, que resalta que la app también ofrece informes personalizados sobre la evolución de cada usuario.

Imágenes de la aplicación Pandora.

Imágenes de la aplicación Pandora. / L.O.

Elevada incidencia

La apuesta por la prevención no es casualidad, sino que responde a la magnitud del problema. “La ansiedad y la depresión son dos de los problemas psicológicos más frecuentes en la actualidad. Tan solo en España hay unos 2,5 millones de personas que sufren depresión y otros 2 millones que sufren ansiedad”, expone Garrido, quien subraya que, aproximadamente, más del 40% de los casos que se registran cada año son nuevos. 

“Aunque contamos con tratamientos eficaces, al final es imprescindible poner el foco en la prevención”, afirma. “Lo que buscamos es que este porcentaje de la población que todavía no ha desarrollado esos problemas o que su sintomatología es baja, al final no los desarrolle y, por tanto, no lleguen a necesitar un tratamiento”, insiste.

Buscan voluntarios

Para ello, el equipo ha diseñado esta novedosa app y lo que necesitan ahora es reclutar a pacientes que quieran probarla para poder evaluar su eficacia. El objetivo es alcanzar los 2.600 voluntarios, de entre 18 y 65 años, residentes en España o Chile y que dispongan de un teléfono móvil con acceso a Internet.

Participar, asegura la investigadora, es “muy sencillo”. La aplicación es gratuita y la inscripción se realiza a través de la web oficial del proyecto, donde deberán completar un breve cuestionario de unos cinco minutos para comprobar si cumplen con los criterios del estudio. 

Imágenes de la aplicación Pandora.

Imágenes de la aplicación Pandora. / l.o.

¿En qué consiste?

El estudio tiene una duración de 12 meses e incluye evaluaciones al mes, a los seis meses y al año. Durante ese tiempo, los usuarios pueden utilizar la aplicación con total flexibilidad, accediendo a los contenidos según sus necesidades. 

Los participantes serán asignados aleatoriamente a tres grupos: dos de intervención —con distintas versiones de la aplicación— y un grupo comparador. “Tienen los mismos contenidos, pero organizados de forma diferente. Y luego, el tercer grupo, que nosotros lo llamamos grupo comparador o grupo control, simplemente va a tener que responder unos cuestionarios de salud, pero es completamente imprescindible para que sepamos con certeza si la intervención Pandora previene efectivamente la depresión y la ansiedad cuando comparemos los resultados con los otros dos grupos”, detalla.

El estudio tiene un gran potencial, ya que, como destaca Garrido, plantea un formato “muy accesible” y “fácil de escalar” para prevenir estos trastornos que afectan a un porcentaje tan elevado de la población. “La intervención Pandora podría llegar a mucha gente alrededor del mundo y podría mejorar el bienestar de muchas personas, tanto en España como Sudamérica”, sostiene.

Por todo ello, los investigadores animan a los malagueños de entre 18 y 65 años a participar en este estudio —que se enmarca dentro de la Red de Investigación en Cronicidad, Atención Primaria y Promoción de la Salud (RICAPPS)—, que no solo busca prevenir la ansiedad y la depresión, sino también “mejorar el bienestar físico y emocional" de la población. 

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