Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Callejeando por Málaga

La calle Tomás Heredia: de la inseguridad a la transformación urbana y cultural

La peatonalización y la inversión en edificios han revitalizado la calle Tomás Heredia, pero el aumento de apartamentos turísticos desplaza al comercio tradicional

Calle Tomás Heredia

Calle Tomás Heredia / A.M.

Carlos Cordero Rosado

La calle Tomás Heredia es muy distinta en la actualidad a como era hace unos años atrás. Ahora, ha evolucionado y se ha logrado un cambio que era impensable en los años 90. La calle Tomás Heredia no siempre ha sido el lugar que hoy pretende ser.

También conocida como calle Pescadería, en 1983 obtuvo su actual nombre, pero su evolución urbana no siempre ha sido continua. Durante décadas, especialmente en el periodo de finales del siglo XX y principios del XXI, era una zona asociada a la prostitución y la inseguridad.

En el año 2008 se contabilizaban entre 35 y 40 prostitutas en la calle, lo que condicionaba la vida diaria de vecinos y comerciantes. Era tan grande el nivel de estigmatización que, como señalaba Pedro Pérez en ese mismo año, “si una mujer baja a tirar la basura, los 'clientes' se meten con ella porque creen que es una prostituta”.

Una calle que se transforma a lo largo del día

En la calle Tomás Heredia se percibe una dualidad. Durante el día, se goza de un ambiente tranquilo, con tránsito de residentes locales y turistas. No obstante, la situación cambia cuando llega la noche. Aumenta la presencia de turistas ebrios que se dirigen a hoteles cercanos de la zona, lo que provoca que se generen conflictos y enfrentamientos, incluso con la policía.

Bien es cierto que los robos han disminuido con respecto a años anteriores, pero aún se palpa cierta sensación de inseguridad. Los vecinos y propietarios de negocios de la calle denuncian una fuerte falta de presencia policial y una respuesta tardía o insuficiente ante los avisos. También se encuentra la presencia de personas sin hogar, que describen generalmente como inofensivas, pero que no ayudan a generar una buena imagen de la calle.

Reforma del barrio del Soho

A partir de una propuesta surgida en 2010 para mejorar el bienestar de los residentes de la zona, se han ido aplicando renovaciones tanto en edificios como en el asfalto

Comenzó con el proceso de peatonalización que permitió la mayor accesibilidad de ciudadanos, así como la limitación de vehículos para poder instaurar más comercios. 

Con el paso de los años, se ha invertido en la transformación de los edificios, de la misma manera que se ha apostado por elementos visuales que resulten atractivos a los viandantes como los grafitis pintados

Posteriormente, el impulso que Antonio Banderas ha dado a la zona del Soho, especialmente en el Teatro del Soho, ha suavizado la situación conflictiva que sufría la calle hace décadas. 

Grafiti en la calle Tomás Heredia

Grafiti en la calle Tomás Heredia / A.M.

Aumento de apartamentos turísticos

La desaparición del comercio tradicional también afecta a esta zona. Aún quedan negocios históricos de la calle como Numismática Filatelia Carrasquilla o la peluquería de caballeros Oliver, pero otros están siendo sustituidos progresivamente por apartamentos turísticos. Es aquí donde entra la academia de peluquería Nebro, que contaba con un edificio en la calle Vendeja, que cruza por Tomás Heredia, hasta que ha sido sustituido para reconvertirse en viviendas enfocadas al turismo. Esto refleja un modelo económico que se decanta por la rentabilidad turística antes que el comercio de proximidad.

Edificio de apartamentos turísticos en la calle Tomás Heredia

Edificio de apartamentos turísticos en la calle Tomás Heredia / A.M.

Iglesia Stella Maris

En el comienzo de la calle Tomás Heredia se encuentra uno de los edificios más relevantes de la ciudad, la iglesia de Stella Maris. La iglesia y convento carmelita fue ideada por el arquitecto José María García Paredes y se convirtió en un Bien de Interés Cultural por la Junta de Andalucía en 1987

Con un diseño simple, minimalista y sencillo, sus paredes vacías e iluminadas la hacen destacar sin necesidad de un ambiente recargado. 

Se trata de una estructura rectangular en una sola y amplia nave, construida con una fusión de metal y ladrillo cerámico y que cuenta con siete confesionarios de madera

Además, posee una capilla donde se veneran las imágenes de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, un altar con su correspondiente Sagrario y su sacristía, entre otros. 

Iglesia Stella Maris

Iglesia Stella Maris / A.M.

Un mercado urbano que busca una nueva identidad de barrio

El último domingo de cada mes del año, se celebra en la calle Tomás Heredia un mercadillo urbano con más de medio centenar de puestos. Este mercadillo destaca por artesanía y arte urbano.

Se pueden encontrar abalorios, artesanía, dibujos o antigüedades. Un lugar que recoge algunas de esas cosas que no son fáciles de encontrar en una tienda y que tienen el encanto de ser únicas porque están hechas a mano. El horario es de 11 a 19 horas y pretende redefinir la identidad del barrio.

Una calle en proceso de transformación

La calle Tomás Heredia ya no tiene la seña que tenía en el pasado, pero aún se encuentra en un periodo de transición. La presión turística, la falta de comercio tradicional y el énfasis en convertir la calle en identidad cultural, hace que se conviva entre problemas estructurales y nuevas oportunidades.

La regeneración urbana de una zona depende de convivencia y voluntad y no solo de obras, es por ello por lo que esta calle sigue buscando el equilibrio.

Tracking Pixel Contents