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Economía

La UE insta a aliviar la presión del turismo en áreas como la Costa del Sol

El Parlamento Europeo apuesta por un sector turístico más sostenible e insta a que países como España fomenten las visitas a zonas «menos exploradas»

Turistas en la playa de la Malagueta

Turistas en la playa de la Malagueta / Gregorio Marrero

Fran Extremera

Fran Extremera

Estrasburgo (Francia)

El Parlamento Europeo acaba de dar luz verde en Estrasburgo a una propuesta que insta a los países a aliviar la presión turística en zonas saturadas como la Costa del Sol, al tiempo que deben fomentarse las visitas a áreas territoriales «menos explotadas», entre las que figuran buena parte de los pequeños pueblos del interior de la provincia de Málaga y comarcas poco pobladas de la mayoría del territorio no litoral de Andalucía.

El objetivo es el de promover un «turismo más sostenible» dentro de la Unión Europea. Y en este contexto los dos países del mundo que más turistas reciben al año, Francia y España, tienen un papel determinante a la hora de fijar determinadas estrategias. Y es que en suelo andaluz el crecimiento de los alojamientos tanto hoteleros como rurales no deja de romper barreras. La responsabilidad en este territorio es mayúscula, porque la toma de decisiones repercute en otros destinos del resto del continente europeo.

Un asunto a debate ha sido en los últimos días de abril la necesidad de mejorar de manera progresiva la conectividad viaria. Los eurodiputados aludían a la necesidad de reforzar el servicio ferroviario internacional, entre países, en las franjas nocturnas, justo cuando en la Costa del Sol se recuperaba la conexión directa en alta velocidad después de tres meses de espera, a raíz del fatídico accidente en Adamuz y la posterior caída de un talud en el término municipal de Álora, con la necesidad de reconstruir parte de la vía afectada en pleno enjambre de borrascas.

Pero en estos dos últimos meses, además, la guerra ha puesto sobre la mesa la necesidad de independizar energéticamente a Europa. Ahí toman un papel importante acuerdos para desarrollar más vehículos eléctricos, así como mejorar la red de recarga de los mismos, que en la provincia de Málaga figura como uno de los grandes retos pendientes.

La eurodiputada andaluza por el PSOE Lina Gálvez expresaba a este periódico en sede parlamentaria que Málaga «va creciendo y creciendo, pero hay en todo un límite. En este terreno Europa nos lleva bastante delantera. Quizás Barcelona es el modelo en España que ha avanzado más, justo en esto de poner límite al turismo». Y alega que el crecimiento desordenado «es muy negativo porque afecta a la preservación de nuestro entorno natural y a nuestro bienestar».

Gálvez incide en que hay zonas de las grandes ciudades de Andalucía «que han perdido completamente su identidad. Hay barrios que se han gentrificado completamente, donde ya no hay una tienda de barrio, donde vas a tomarte una cerveza y no hay sitio que no esté lleno de turismo. Eso expulsa a los residentes y convierte a los centros urbanos en parques temáticos. Yo no quiero ver una Málaga, una Sevilla, con ese modelo».

En cifras, 12,3 millones de personas trabajan en el sector turístico en la Unión Europea, con un peso de más del 10% en el PIB de todos los países que la integran. Desde ese prisma se aspira a buscar la excelencia frente a la saturación.

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