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Sanidad

Investigadores de Málaga crean un test con nanotecnología para detectar la alergia a la amoxicilina sin exponer al paciente

Este nuevo avance, liderado por IBIMA, mejora la precisión del diagnóstico de la alergia al antibiótico más recetado y que provoca mayor número de reacciones

Un test desarrollado por investigadores liderados por IBIMA detecta con alta precisión la alergia a la amoxicilina

Un test desarrollado por investigadores liderados por IBIMA detecta con alta precisión la alergia a la amoxicilina / La Opinión

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Arancha Tejero

Arancha Tejero

Málaga

Diagnosticar una alergia a la amoxicilina podría ser, a partir de ahora, más preciso, más sencillo y, sobre todo, más seguro. Un equipo multidisciplinar de investigadores, liderado por el grupo Precision Allergy Translational Hub de IBIMA Plataforma BIONAND, en Málaga, ha desarrollado un nuevo test basado en nanotecnología que permite identificar con una precisión sin precedentes a las personas alérgicas a este antibiótico, que es el más recetado y el que más reacciones alérgicas provoca.

El diagnóstico de la alergia a medicamentos es actualmente un proceso complejo y, en algunos casos, arriesgado. Según explican desde IBIMA, las pruebas convencionales en sangre suelen tener una sensibilidad baja. Esto significa que, en muchas ocasiones, pueden dar negativo aunque el paciente sí sea alérgico, lo que obliga a los médicos a realizar pruebas de exposición directa al fármaco, que pueden ser peligrosas para el paciente.

"El problema es que la amoxicilina es una molécula muy pequeña que, por sí sola, no activa las células responsables de la alergia. Necesita unirse a proteínas de nuestro cuerpo para ser reconocida", explican los autores del estudio.

Cómo funciona el nuevo test creado para detectar la alergia a la amoxicilina

Para superar este obstáculo, el equipo ha diseñado en el laboratorio unas moléculas llamadas dendrímeros. Estas actúan, según los autores, como "árboles nanoscópicos": nanoestructuras que permiten colocar múltiples unidades del fármaco de forma controlada, imitando cómo el sistema inmunitario detecta la alergia en el organismo real.

El nuevo test ha sido denominado pMAT, siglas de Test de Activación de Mastocitos Pasivo, y ya ha sido evaluado en un estudio cuyos resultados son considerados por los investigadores como “contundentes”.

Según detalla IBIMA, las nanoestructuras de mayor tamaño lograron detectar la alergia en el 100% de los pacientes estudiados, 14 de 14, superando “con creces” la capacidad de los test celulares de laboratorio actuales, que solo detectaron el problema en menos de la mitad de los casos, 5 de 11.

“Además, la técnica demostró ser extremadamente específica, ya que no dio ningún falso positivo en personas que toleran el antibiótico, lo que garantiza una gran fiabilidad diagnóstica”, subrayan desde el Instituto de Investigación Biomédica de Málaga.

IBIMA, UMA y Hospital Regional: las instituciones de Málaga detrás del nuevo test

El estudio ha sido publicado en la revista científica ‘Allergy’ y ha sido dirigido por María Isabel Montañez, investigadora principal de este proyecto que se desarrolla en IBIMA y profesora de la Universidad de Málaga, y firmado por Amene Tesfaye y María Salas como primeros autores, en colaboración con Juan L. Paris, Gágor Bogas e Isabel M. Jiménez, todos integrantes del grupo IBIMA.

Desde el instituto destacan, además, el papel fundamental de María José Torres Jaén, jefa del Servicio de Alergología del Hospital Regional Universitario de Málaga y catedrática de Medicina por la UMA, así como la participación de Cristobalina Mayorga, coinvestigadora responsable del grupo.

El trabajo destaca también por su carácter multidisciplinar, ya que ha reunido a especialistas de diferentes ámbitos. En este avance han colaborado estrechamente el Servicio de Alergología del Hospital Regional, los departamentos de Química Orgánica, Medicina y Dermatología de la Universidad de Málaga (UMA), el Laboratorio de Dendrímeros Biomiméticos y Fotónica de IBIMA, el departamento de Farmacología de la Universidad de Granada, y otras instituciones como el Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada y el Instituto de Investigación en Ciencias de la Alimentación (CIAL), CSIC-UAM.

Más precisión y menos riesgo: qué aporta el test pMAT frente a las pruebas tradicionales

Uno de los principales beneficios de esta nueva tecnología es que permite avanzar hacia un diagnóstico más seguro, ya que no requiere que el paciente se exponga directamente a la amoxicilina. La prueba se realiza únicamente a partir de su suero, lo que reduce la necesidad de recurrir a procedimientos de mayor riesgo.

Los investigadores destacan también la comodidad del procedimiento. A diferencia de otros test actuales, no necesita sangre fresca, lo que facilita que las muestras séricas puedan almacenarse, evaluarse en otro momento o enviarse entre hospitales sin perder eficacia.

Otro de los puntos clave es la estandarización. “Al ser estructuras creadas artificialmente con precisión nanométrica, son muy estables y permiten que los resultados sean siempre reproducibles y consistentes, algo difícil de lograr con los métodos tradicionales”, detallan los autores.

Para IBIMA, este avance no solo mejora el diagnóstico de la alergia a la amoxicilina, sino que abre la puerta a aplicar la misma tecnología a otros antibióticos, reduciendo la necesidad de pruebas de riesgo y mejorando la seguridad de miles de pacientes en todo el mundo.

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