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Abre en Málaga la primera tienda dedicada solo al tiramisú: sin alcohol y con tamaños de hasta un kilo

La tienda ofrece cuatro sabores: tiramisú clásico, pistacho, nutella y lotus en formato individual, mediano o grande

Tiramisur abre su primera tienda en Málaga.

Tiramisur abre su primera tienda en Málaga. / L.O

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Chaima Laghrissi

Chaima Laghrissi

Málaga

El tiramisú en Málaga ya tiene un templo propio. Se llama Tiramisur y ha abierto sus puertas en el Centro, cerca de la Plaza de la Merced, concretamente en la calle Gómez Pallete, con una propuesta dedicada única y exclusivamente a uno de los postres italianos más famosos del mundo.

Sus dueños traen a la ciudad la esencia de este dulce elaborado a base de capas de bizcochos empapados en café, crema de mascarpone y cacao. Su nombre procede de tirami sù, una expresión italiana que puede traducirse como "levántame" o "dame energía", muy ligada a sus ingredientes principales: café, azúcar y huevo.

Un tiramisú artesanal en pleno Centro de Málaga

En Tiramisur elaboran este postre de forma artesanal y, según explican, "siguiendo la receta original". Eso significa que su mezcla no lleva alcohol. La receta se prepara con yemas de huevo, azúcar, mascarpone, bizcochos savoiardi —o soletillas—, café fuerte y cacao amargo. Sin licor y sin claras.

La tienda ofrece cuatro sabores: tiramisú clásico, pistacho, nutella y lotus. Además, puede comprarse en tres formatos diferentes: individual, mediano o grande. Este último se realiza por encargo y puede llegar a pesar hasta un kilo.

En cuanto a los precios, parten de los 5 euros en el formato individual, suben hasta los 17 euros en el tamaño mediano y alcanzan los 35 euros en el formato grande.

De Treviso a calle Gómez Pallete

La historia más aceptada sitúa el origen moderno del tiramisú en Treviso, en la región italiana del Véneto, y lo vincula al restaurante Le Beccherie. Según esta versión, el postre quedó codificado allí en 1972, cuando apareció en la carta con el nombre de Tiramesu.

La creación se atribuye a Alba Campeol, propietaria del restaurante, y al pastelero Roberto "Loli" Linguanotto. La inspiración habría surgido de una mezcla energética de café y zabaglione que se preparaba en el entorno familiar de Campeol. A partir de esa idea, ambos desarrollaron el postre entre 1971 y 1972.

Aunque existe cierta disputa entre Véneto y Friuli por la autoría del tiramisú, la receta de Le Beccherie fue depositada ante notario el 15 de octubre de 2010 por miembros de la delegación de Treviso de la Academia Italiana de Cocina, con el objetivo de proteger esta tradición gastronómica.

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