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Tribunales

Colonoscopia en Málaga: el SAS condenado por graves secuelas en un niño y daños reconocidos de 183.000 euros

El niño, de 8 años, sufrió una perforación de colon, dos operaciones de urgencia y secuelas permanentes tras la prueba realizada en el Hospital Materno Infantil

Hospital Materno Infantil de Málaga.

Hospital Materno Infantil de Málaga. / L.O.

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Málaga

Los juzgados de Málaga han condenado al Servicio Andaluz de Salud (SAS) a indemnizar con 183.086 euros a un menor y a sus padres por la asistencia sanitaria recibida en el Hospital Materno Infantil de Málaga durante una colonoscopia que derivó en graves secuelas permanentes para el niño.

La sentencia ha sido dictada por la Sección de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal de Instancia de Málaga y estima íntegramente el recurso presentado por el abogado Damián Vázquez Jiménez, letrado que representa a la asociación El Defensor del Paciente.

Una colonoscopia en Málaga que acabó en dos operaciones de urgencia

El menor tenía 8 años cuando se produjeron los hechos. Según recoge la resolución judicial, sufrió una perforación de colon durante la práctica de una colonoscopia en el Hospital Materno Infantil de Málaga.

A raíz de esa complicación, el niño tuvo que ser sometido a dos intervenciones quirúrgicas de urgencia, recibió dos transfusiones de sangre por una anemia grave y permaneció ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos.

El menor padecía la enfermedad de Klippel-Trénaunay, una patología congénita asociada a malformaciones vasculares y venosas. Esa enfermedad ya le había obligado a pasar por quirófano en siete ocasiones anteriores, todas ellas con resultado satisfactorio.

El abogado sostiene que debía extremarse la precaución

El abogado de la familia ha señalado que la historia clínica del menor exigía una especial cautela antes de cualquier nueva intervención. “Precisamente esa historia clínica tan delicada era la que hacía imperativo extremar las precauciones antes de cualquier nueva intervención, pero ocurrió lo contrario”, ha afirmado Vázquez.

Los hechos se remontan a abril de 2017, cuando el menor acudió al hospital tras presentar rectorragia, es decir, sangrado rectal. Los facultativos indicaron entonces la realización de una colonoscopia e ileocolonoscopia, que finalmente se practicó el 13 de julio de 2017 en el Hospital Materno Infantil de Málaga, según consta en la sentencia.

La prueba se inició sin los resultados de coagulación, según la familia

El letrado sostiene que la colonoscopia se inició sin disponer de los resultados de coagulación, un dato que considera especialmente relevante por el historial médico del niño.

Durante la exploración, el menor sufrió una rotura intestinal con acumulación masiva de aire en la cavidad abdominal. “Lo que debía ser una exploración diagnóstica rutinaria se convirtió en el comienzo de una pesadilla para el menor y su familia”, ha lamentado el abogado que representa a El Defensor del Paciente.

Secuelas permanentes para el menor

Durante el ingreso hospitalario, el niño contrajo además una infección. La sentencia recoge que le han quedado secuelas permanentes de gran gravedad, entre ellas una perforación de colon con trastorno funcional, incontinencia con prolapso intestinal y una sintomatología ansiosa severa con inestabilidad emocional que afecta a su vida diaria.

La resolución condena al Servicio Andaluz de Salud a abonar 183.086 euros al menor y a sus padres por los daños derivados de la asistencia sanitaria prestada en el centro hospitalario malagueño.

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