Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Medio Ambiente

El árbol de la orquídea y el falso pimentero: dos aliados contra el calor en Málaga

Expertos de la Universidad de Málaga indican que algunas especies de árboles pueden rebajar la temperatura hasta los 10 grados en olas de calor

La Bauhinia Variegata, más conocida como árbol orquídea.

La Bauhinia Variegata, más conocida como árbol orquídea. / L.O.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Chaima Laghrissi

Chaima Laghrissi

Que Málaga necesita más sombra para combatir el calor es ya una evidencia. La ciudad encadena cada vez más episodios de altas temperaturas y el arbolado urbano se ha convertido en una herramienta clave para hacer más habitables las calles. Pero no basta con plantar árboles: hay que saber qué especies elegir, dónde colocarlas y con qué objetivo.

Un estudio de la Universidad de Sevilla ha puesto el foco en el papel de determinadas especies para reducir las llamadas islas de calor urbanas. Entre ellas aparece el naranjo, capaz de rebajar la temperatura hasta en 12 grados en determinadas condiciones. Sin embargo, expertos de la Universidad de Málaga advierten de que no cualquier árbol ofrece el mismo efecto refrigerante ni sirve para cualquier espacio urbano.

Según los datos del Ayuntamiento de Málaga, la capital cuenta con unos 110.000 árboles urbanos. Es una cifra relevante, pero no suficiente por sí sola si no va acompañada de una planificación adecuada del verde urbano.

No todos los árboles dan la misma sombra

El botánico Enrique Salvo Tierra, investigador y profesor titular del Departamento de Botánica y Fisiología Vegetal de la Universidad de Málaga, matiza el papel del naranjo como aliado frente al calor. «El naranjo es más bien un arbusto grande», señala, por lo que su capacidad para refrescar una calle depende en gran medida de la sombra que genere y del movimiento de aire que permita.

Salvo insiste en que la clave no está solo en aumentar el número de ejemplares, sino en escoger especies capaces de proporcionar sombra real y adaptadas a las características de cada vía. En calles estrechas, por ejemplo, no siempre es posible introducir árboles de gran porte. En avenidas más amplias, en cambio, sí pueden emplearse especies con mayor capacidad de refrigeración.

«En Málaga no podemos poner cualquier árbol en cualquier calle», advierte el experto. La estrechez de muchas vías obliga a optar por ejemplares de menor tamaño en determinados entornos, aunque eso no significa renunciar a una estrategia más ambiciosa de sombra urbana.

Otra vista de la calle San Juan Bosco en plena floración de las bauhinias.

La calle San Juan Bosco en plena floración de las bauhinias. / A.V.

El árbol de la orquídea, una especie con gran potencial

Entre las especies con mayor capacidad para refrescar la ciudad, Salvo destaca el árbol de la orquídea, también conocido como uña de vaca (Bauhinia variegata), al que atribuye un «efecto extraordinario» frente al calor.

También señala el papel del falso pimentero (Schinus molle) y de los emparrados, que pueden generar espacios de sombra muy eficaces en determinadas zonas urbanas.

Según explica el investigador, en un día caluroso, los árboles plantados en alineación y con suficiente masa vegetal pueden rebajar la temperatura bajo su copa entre 5 y 6 grados. En el caso de especies como el falso pimentero o el árbol de la orquídea, esa reducción puede alcanzar hasta 10 grados menos.

La conclusión, sostiene, es clara: Málaga necesita más árboles y más sombra, pero también una planificación precisa. No se trata solo de plantar más, sino de elegir especies que realmente ayuden a reducir el calor y que puedan desarrollarse bien en el espacio disponible.

Cómo ayudan los árboles a bajar la temperatura

Los árboles se han convertido en una de las barreras naturales más eficaces frente al calor en las ciudades. Su sombra evita que el sol incida directamente sobre el asfalto, las aceras y las fachadas, materiales que absorben gran cantidad de calor durante el día y lo liberan después, intensificando la sensación térmica.

Pero su efecto no se limita solo a dar sombra. A través de sus hojas, los árboles liberan humedad al ambiente mediante un proceso conocido como evapotranspiración, lo que contribuye a refrescar el aire y suavizar las temperaturas en su entorno más cercano.

Por eso, las calles con arbolado resultan más soportables durante los episodios de calor extremo que aquellas dominadas por el hormigón, el tráfico y la falta de vegetación. En un contexto de veranos cada vez más largos e intensos, aumentar la presencia de árboles en Málaga ayuda a reducir el efecto isla de calor y a mejorar el confort térmico de los vecinos.

Tracking Pixel Contents