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Sucesos

Los funcionarios de la prisión de Alhaurín de la Torre interceptan un dron con tres móviles y casi medio kilo de hachís

El sindicato ACAIP-UGT pide inhibidores y detectores para evitar la entrada de estos dispositivos, que a veces también transportan armas y suponen un grave riesgo para la convivencia del recinto

Prisión de Alhaurín de la Torre.

Prisión de Alhaurín de la Torre.

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La Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (ACAIP-UGT) ha denunciado este viernes un nuevo intento de introducción de objetos prohibidos mediante un dron en la prisión Málaga I, ubicada en Alhaurín de la Torre que ha podido ser interceptado por los funcionarios. Según la organización, el suceso se produjo sobre las 4.00 horas de la madrugada del pasado miércoles y la rápida intervención de los trabajadores del Módulo 9 localizar el dispositivo e intervenir la carga antes de que cayera en manos de los reclusos. Entre los objetos incautados había tres móviles, dos de ellos iPhone, varios cargadores y cuatro tabletas de hachís de más de 100 gramos cada una.

ACAIP-UGT ha destacado a través de un comunicado "la profesionalidad y el compromiso de los trabajadores penitenciarios, cuya intervención evitó una grave brecha de seguridad". Han añadido que "resulta inadmisible que la Administración siga trasladando toda la responsabilidad de combatir estas amenazas a unas plantillas que carecen de los medios tecnológicos necesarios para hacerlo con garantías".

Piden inhibidores y sistemas de detección

El sindicato asegura que la utilización de drones para introducir droga, móviles e incluso armas en las prisiones españolas se ha convertido en "una realidad creciente frente a la que Instituciones Penitenciarias continúa sin ofrecer una respuesta eficaz". Por ello, exigen la instalación inmediata de inhibidores adecuados y sistemas de detección específicos contra drones, así como la catalogación de los centros penitenciarios como espacios aéreos protegidos, permitiendo actuar de forma preventiva ante estas incursiones.

Riesgo directo para la plantilla

En este sentido, recuerdan que la falta de medios tecnológicos supone un "riesgo directo" para la seguridad de trabajadores e internos y que cada vuelo que logra aproximarse a un centro penitenciario "pone en peligro el orden regimental" y alimenta la conflictividad en el recinto. "La seguridad penitenciaria no puede depender exclusivamente del esfuerzo de los profesionales. Es imprescindible que la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias dote a los centros de las herramientas necesarias para afrontar las nuevas amenazas que plantea la delincuencia organizada, cada vez más sofisticada y con mayor capacidad para vulnerar los sistemas de seguridad tradicionales", han abundado.

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